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Flowers, “Everybody’s Dying To Meet You” (Fortuna Pop, 2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Flowers nos dieron una de las alegrías de 2014 con “Do What You Want To, It’s What You Should Do”, su fantástico álbum de debut. En él nos encontrábamos con una banda que utilizaba a su antojo los ingredientes del indie-pop más clásico, para hacer una música que sonaba realmente fresca e interesante. En parte, por la voz etérea y diferente de Rachel Kennedy. Su forma de cantar nos chocó al principio (no pegaba mucho con su pop de guitarras), pero nos terminó cautivando y acabó llevando ese debut a nuestra lista de los mejores discos de ese año. Ahora vuelven con un segundo trabajo en el que siguen utilizando los mismos ingredientes, pero hay una novedad: la crudeza de las guitarras. Los británicos han ensuciado sus canciones con guitarras que suenan rotas y más duras que las de sus anteriores canciones. Eso sí, siempre conservando las buenas melodías, y esa voz tan frágil de Kennedy, que casi parece que se va a romper.

Everybody’s Dying To Meet Youempieza a todo trapo, con una ‘Pull My Arm’ donde podemos ver esas guitarras sucias y crudas que comentábamos más arriba –al parecer, un pedal antiguo comprado en eBay por el guitarrista tiene la culpa-. Lo curioso es que el tono de la canción es bastante alegre. Pero es en la parte final de ‘Ego Loss’ donde más se nota la suciedad, y donde más impacta. Además, hay que decir que Brian O’Shaughnessey (The Clientele, Primal Scream, My Bloody Valentine), se ha currado una producción estupenda, en la que, a pesar de esa crudeza, hay una claridad importante. No hay ni una sola canción que se libre del pedal Fuzzy, ni siquiera las más tranquilas y melancólicas, donde hay temas deliciosos; caramelos pop  en los que el envoltorio engaña. Es el caso de la preciosa ‘Bitter Pill’, escrita en su gira con Luna por España, y en la que han tirado de un recurso muy utilizado en el indie; el ritmo de batería del ‘Be My Baby’ de The Ronettes. Junto a ella nos encontramos con la delicada ‘Intrusive Thoughts’ o la bonita ‘My Only Friend’, que están a la altura de lo mejor de su debut. Aunque eso sí, para encontrar los dos mejores cortes del disco hay que irse otro vez a la parte más cruda del mismo, y toparse con ‘All At Once’ y ‘How Do You Do’. Aquí estamos ante ese tipo de canción contenida, en la que parece que Rachel Kennedy casi se va a morir de pena mientras llega al estribillo.

Con “Everybody’s Dying To Meet You”, Flowers han ganado en crudeza, pero no han perdido ni la sensibilidad ni el talento que dejaban ver en su debut. Todo un logro que les convierte en una de las bandas más interesantes del indie-pop actual.

Valoración: 8

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