Publicidad

The Fleshtones, Wheel of Talent (Yep Roc – Records 2014)

Autor: | @D_Zorg

theflestonescover

Pocos son los grupos que, con más de una veintena de discos, tres décadas de carrera y haber sobrevivido a un ir y devenir de escenas se mantienen de píe y con marcado ímpetu; de una u otra manera el encanto de The Flestones siempre ha sido su imposibilidad para quedarse callados.

El discreto encanto del cuarteto neoyorquino es su capacidad de no encajar del todo con escenas, movimientos o géneros, muy garage para el college rock, muy rock de los 90s para el garage de los 2000s; de la misma manera en que Superchunk o Dinosaur Jr trascendieron movimientos o géneros, una longeva y evolutiva trayectoria los ha hecho amigos de los punks, de los garajeros, y hasta de los nostálgicos de los 90s; pero la banda sigue, cambia, madura y no pretende detenerse.

The Fleshtones no lanzan álbum número veintidós evocando viejas glorias o emulando una falsa juventud; Wheel of Talent” es la inquietud de un hombre ya mayor, y que si bien ha sentado cabeza, aún se tienen un par de cosas que decir.

Como un grupo de amigos que aún se reúne los fines de semana como válvula de escape a la gris cotidianeidad, se escuchan anécdotas de tiempos atrás como “Remember The Ramones” y “What I’ve Done Before”, se cuentan historias de locura contemporánea como si se criticara el entorno cual tío o papá enojado con ‘los jóvenes de hoy’ en “Roofarama” “Stranger In My House” (esta última con una curiosa similitud al tema de Elvis Costello And The Attractions de nombre similar), y al final se siguen buscando nuevos temas de conversación como “The Right Girl” y hasta un intento de cánticos en español bastante bien logrado en “Veo La Luz”.

Lo bello de “Wheel of Talent” es que de igual manera hace alusión a su nombre, y cual rueda de la fortuna de algún programa de concursos, a veces se cae en la casilla del beat rock, otras del rockabilly, de repente hay combo doble de garage rock y como estamos de buena racha, se cae hasta en una suerte de rock alternativo de violines y piano; mención especial a los últimos tres temas –“Hipster Heaven”, “Tear for Tear” y “Let’s Live”-, sin duda un combo ganador de rock and roll clásico tan pegajoso como bailable.

Un clásico instantáneo que le recuerda a uno por qué Fleshtones son y serán en cada álbum, una banda que no obedece espacio o tiempo con el rock, y por más elemental o rústico que sea, suena vigente, suena contemporáneo, y sobre todo suena honesto.

 

 

To Top