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Ex Hex, “Rips” (Merge Records, 2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

ex hex

¿Es posible sonar fresco y convincente con los ingredientes del rock de finales de los setenta y principios de los ochenta? Ex Hex son la prueba viviente de que sí. La banda liderada por Mary Timony (Sleater-Kinney y Wild Flag) se ha dejado llevar por la nostalgia de aquellos años y ha dado con la fórmula perfecta para hacer uno de esos discos que se pasan en un suspiro. Ellas mismas aconsejan que estés muy atento al disco, porque cuando te quieres dar cuenta ya ha se terminado.

Rips” huele a bandas de chicas rockeras y algo macarras; esas que llenaron las casas de los adolescentes norteamericanos de canciones cercanas a la new-wave. Ese es el gran acierto de Ex Hex, que saben fusionar lo mejor del pop con el rock más macarra. Es como si hubieran mezclado adrede a The Runaways con The Pretenders, o a The Go-Go’s con una banda punk. De hecho, se declaran fans incondicionales de The Voidoids, el mítico grupo punk, y comentan que el disco trata de “chicos malos”, esos “que se peleaban en el patio del colegio y después te robaban la cartera” (no sé a qué clase colegio iban ellas, la verdad).

El disco empieza a toda leche con ‘Don’t Wanna Lose’ y ‘Beast’, dos cortes que representan las dos caras principales del álbum. Por un lado tenemos el toque más pop y new-wave de la primera, donde no pueden negar la influencia de Chrissie Hynde en la forma de cantar. Por el otro, nos encontramos con un corte mucho más contundente, en el que, incluso, podemos escuchar algunos retazos de la escena Riot Grrrl. Tanto en uno como en otro aciertan de pleno y, aunque resultan un poco más interesantes en su lado más pop, en el más macarra nos encontramos con grandes pepinazos como ‘Hot Cold’ (ese riff de rock de estadio está lleno de encanto), ‘New Kid’ o ‘War Paint’. Pero lo realmente bueno está en el punk-pop de ‘You Fell Apart’ y en el lado más amable de su música, ese que dejan ver en ‘Waste Your Time’, ‘How You Got That Girl’ y ‘Radio On’. Bueno, qué leches, todo el disco es una pequeña joya rock que no debería pasar desapercibida.

Rips” funciona muy bien de principio a fin, y no lo hace porque sea un tremendo ejercicio de nostalgia, sino porque las canciones son buenas de verdad. Directo a lo mejor de 2014.

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