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Dirty Projectors, “Lamp Lit Prose” (Domino, 2018)

Autor: | @sergiomiro

No hay drama que dure eternamente, y para que no tenga que recordártelo un Pablo Coelho de la vida o una taza de Mr. Wonderful, aquí tienes el último disco de Dirty Projectors como prueba definitiva. El trabajo anterior, homónimo, era un auténtico descenso a los infiernos que reflejaba en toda su crudeza la separación entre Dave Longstreth y su pareja durante seis años, Amber Coffman. Claro que, con la marcha de Coffman, Longstreth no sólo se quedaba cojo en lo sentimental, sino que perdía a la que había sido guitarrista, vocalista y mano derecha en lo musical. El líder de los Dirty Projectors no es de esos artistas a los que se les deba dejar solos con su hiperactiva cabeza, y su anterior trabajo adolecía la pérdida de ese encanto multicolor que solíamos encontrar en cada grabación de la banda. Eso sí, como disco de ruptura era una auténtica perla.

Un año y medio después, todo ha vuelto a su sitio, como ya podía intuirse ante el contagioso single ‘Break-Thru’. Hasta los colores y el diseño de la portada nos sugieren una vuelta a los tiempos del celebrado “Bitte Orca, donde se llegaba a un extraño y virtuoso equilibrio entre los delirantes polirritmos, las armonías vocales imposibles y las guitarras centípedas.

Longstreth se ha recompuesto y emplea todas sus armas –que no son pocas- en engancharnos y reconfirmarse como una especie de mutación de David Byrne y Paul Simon para el mercado hipster. El disco, sin dejar de ser muy de Longstreth, tiene un punto mucho más coral que los anteriores, con hueco incluso para más de una colaboración, ya sea Syd (dando respuesta femenina al delicioso estribillo de ‘Right Now’), las Haim aportando un toque soul a la inclasificable ‘That´s a Lifestyle’ (en la que caben africanismos, un solo de guitarra disonante y potentes sacudidas rítmicas que rompen el placentero tono reinante), o la estrella de R&B Amber Mark en la pletórica ‘I Feel Energy’ (una suerte de mezcla entre Talking Heads, Prince y el Michael Jackson de ‘Don’t Stop ‘Til You Get Enough’). El público indie se sentirá como en casa con las aportaciones de Robin “Fleet Foxes” Pecknold y de Rostam, que se dedican a armonizar como angelitos en el momento más delicado y casi convencional del disco, ‘You´re the one’.

Como parte de este resurgir, la formación de la banda se ha actualizado con tres incorporaciones femeninas que poseen toda la versatilidad vocal e instrumental requerida. Con estos nuevos Dirty Projectors, Longstreth ha vuelto a lanzarse a la carretera, donde noche tras noche se lanzan con bastante éxito a la casi imposible tarea de reproducir en vivo las multicapas que conforman cada grabación de la banda.

Valoración: 8,4

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