Publicidad

Delorentos, “True Surrender” (Gentlemen, 2018)

Autor: | @sergiomiro

Que Delorentos hayan llegado a su década de existencia y que acaben de publicar su quinto trabajo tiene bastante de milagroso. Ya en sus comienzos, cuando su disco de debut les estaba convirtiendo en la mayor sensación popera surgida de Dublín en mucho tiempo, anunciaron una separación oficial de la que recularon al poco entregando un segundo disco que consolidaba su propuesta y les lanzaba a una carrera siempre a punto de estallar.

En España, sin llegar a ser tampoco un fenómeno, sí que se les ha seguido con cierto cariño, una relación que finalmente jugó un extraño papel en la gestación del disco que ahora nos ocupa y en los casi cuatro años que ha han transcurrido desde que entregaran su anterior obra. La banda se trasladó hace dos años a un estudio localizado en un viñedo español, donde podían gozar de sol, buena vida, y de la inspiración necesaria para dar lo mejor de sí. Al regresar con el disco grabado a las gélidas tierras irlandesas, les pasó como a veces nos pasa con algunos recuerdos de las vacaciones, que no se ven tan bonitos cuando los analiza con frialdad y desde la distancia. El disco les parecía demasiado similar a lo que ya habían realizado en el pasado y poco representativo del sentir general de una banda que, tras estar viviendo casamientos, mudanzas y paternidades, quería dejarnos una estampa sonora de su encontrada madurez.

Así que descartaron del todo ese disco (ahora conocido en círculos mitómanos como “el disco de viñedo”) y partieron de cero con lo que finalmente se convirtió en este “True Surrender”.

No sé lo que descartaron, pero ciertamente este trabajo tampoco nos presenta a una banda marciana respecto a lo ya conocido. Siguen produciendo un pop pulido muy radiable, construido alrededor de las voces de sus cantantes Ro y Kieran, y tan apto para ser cantado interiormente en solitario en algún dormitorio adolescente como para ser berreado en plan himno en algún gran pabellón. Sí que se puede percibir mayor cohesión sonora y sofisticación en la producción e introspección en las letras, que apelan a sensaciones universales con metáforas lo suficientemente ambiguas como para que cualquiera pueda verse identificado. Ese truco pueden haberlo aprendido de Coldplay, cuya sombra planea por varios pasajes del disco, empezando por el tema que lo abre, ‘Stormy Weather’.

De igual forma, sorprende lo mucho que pueden llegar a recordar a sus compatriotas U2, más que nunca, pero curiosamente no a los U2 clásicos, sino a los más recientes, en el intento a veces demasiado obvio de apelar a las emociones y de querer ser “más grandes que la vida” constantemente. De todos modos, igual que los de Bono siguen siendo capaces de momentos notorios, Delorentos llegaran sin problemas a los que siguen buscando emociones universales en un pop que es alternativo, ya no por ideología, sino porque tampoco es que queden muchas bandas de este tipo en el mercado.

Valoración: 6

To Top