Publicidad

Deerhunter, ‘Fading Frontier’ (4AD, 2015)

Autor:  | Google+ | @curtillo

deerhunter

Si hay un grupo en la última década que ha sabido jugar con las posibilidades que da el rock de guitarras, ese es Deerhunter. La banda de Atlanta puede presumir de contar con una de las mejores discografías de los últimos años, con todos sus discos a un nivel muy alto. Con “Fading Frontier”, su nuevo trabajo, los de Bradford Cox vuelven a dar en el clavo con una colección de canciones absolutamente brillante.

En los últimos meses, Deerhunter han jugado con sus declaraciones a la prensa sobre las supuestas influencias de este nuevo álbum. Primero comentando que las canciones sonaban como INXS, y luego colgando un mapa interactivo en su web con todas esas influencias, que van desde R.E.M., hasta el perro de Bradford Cox, pasando por el té helado y artistas de todo tipo de pelaje, como Caetano VelosoTom Petty o Tears For Fears. Unas referencias que poco tienen que ver con el sonido habitual de la banda, pero que han conseguido llevar a su terreno. Al final, nos encontramos con un trabajo que suena a ellos mismos dejándose seducir por bandas abiertamente más pop.

Otro de los datos importantes de este disco es que es el más personal que han hecho nunca. El propio Cox ha revelado que por fin está a gusto con su vida casera, que ha dejado de perseguir el éxito y que ahora ya no tiene que dar explicaciones a nadie. Eso ha propiciado que acabe escribiendo una canción como ‘Living My Life’, que es una preciosa balada de pop ensoñador en la que deja bien clara su nueva paz interior. Otro tema muy personal es ‘Snakeskin’, el tremendo single cercano a la pista de baile con el que nos sorprendieron hace unas semanas. No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que está hablando de su enfermedad y de cómo la afronta en el día a día.

Deerhunter siempre ha sido una banda que ha ido por su propio camino, sin sentir la necesidad de ser fieles a un estilo en concreto. Algunas veces han tirado hacia una faceta más experimental, otras se han dejado llevar por paisajes más instrumentales, y en otras han decido tirar hacia un rock sucio y más contundente. En su nuevo trabajo han preferido optar por hacer composiciones más amables, y ver cómo se adapta el pop a estas composiciones. El resultado no puede ser mejor. Como ejemplo tenemos ‘Breaker’, el que es el primer dúo entre Bradford Cox y Lockett Pundt, los dos compositores del grupo. Nos dejan un delicado tema de pop en el que los teclados y las guitarras cristalinas se alían para dar con la melodía perfecta, terminando con un estribillo redondo. Se nota especialmente que han rebajado una barbaridad la distorsión de las guitarras, y esta tan solo sale a relucir, y no mucho, en ‘All The Same’ y ‘Duplex Planet’, que son de lo mejor que han hecho nunca.

En todo los discos de los norteamericanos hay un pasaje más ambiental. Aquí, los Deerhunter más brumosos aparecen en ‘Take Care’, una deliciosa balada que coge fuerza al final con un manto de teclados. También aparecen en ‘Leather and Wood’, el único corte del disco que se hace un poco pesado, y en una maravillosa y misteriosa ‘Ad Astra’. Y para cerrar, nada mejor que volver al pop. Con ‘Carrion’ recuperan la sinceridad de los primeros cortes (ese “Leave Me Alone” que canta a mitad de canción no puede sonar más desgarrador), y demuestran que esto del pop se les da muy bien.

Deerhunter siguen sin fallar, lo que resulta sorprendente en los tiempos que corren.

To Top