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Deep Throat Choir, “Be OK” (Bella Union, 2017)

Autor: | @sergiomiro

El mundo coral ya se ha acercado con anterioridad al rock y al indie con estimulantes resultados, desde las belgas Scala & Kolacny Brothers (cuya célebre versión de ‘Creep’ aportó una nueva perspectiva al trillado hit de Radiohead) hasta los entrañables ancianos del coro Young@Heart.

Deep Throat Choir también se apoya en el poder que tiene la conjunción de voces –en este caso femeninas – a la hora de amplificar un mensaje. Una de las diferencias es que la aproximación al lenguaje coral es más circunstancial que otra cosa. La fundadora del coro es Luisa Gerstein, con sobrada experiencia en la música pop independiente dentro del grupo Landshapes, e incluso con la cultura discotequera poniendo voz al célebre ‘Garden’ de Totally Enormous Extinct Dinosaurs. Luisa quería celebrar la voz femenina en toda su crudeza, juntando a cinco cantantes en ensayos esporádicos que a su vez generaban el interés de otras cantantes profesionales y amigas sin experiencia musical previa que se iban uniendo y haciendo grande el proyecto. Sin haberlo planificado de esa manera, Luisa terminó teniendo entre manos un coro multitudinario de poderoso sonido.

La propuesta se terminó de completar con la incorporación de Zara Toppin a la batería. No hacían falta más adornos, ya que Luisa estaba cansada del ruido generado por todos los instrumentos de sus otros proyectos y no quería que nada rompiese la magia de las voces femeninas. Cierto es que el disco que ahora tenemos en nuestras manos, resumen de los tres primeros años de trabajo del coro y culminación de su cada vez más creciente prestigio en la escena musical contemporánea (tocan en muchos más festivales que en convenciones corales), incluye algún que otro ornamento instrumental como bajos o sección de cuerda, pero son detalles puntuales y siempre en un plano secundario.

Composiciones propias como la que da título al disco y la de apertura, ‘Ada’, ponen el énfasis en la capacidad del coro para valerse por sí mismo, sin necesidad de caer en el obvio efectismo que genera el escuchar cualquier canción vagamente familiar en este contexto. De hecho, aunque el grueso del repertorio se basa en versiones, éstas distan mucho de ir a lo sencillo. Lo más “popular” que encontrarás es un ‘In my Bed’, del primer disco de Amy Winehouse y el ‘Stonemilker’ de Björk. Por lo demás, se nota que en la selección de canciones priman exclusivamente los criterios personales y artísticos, con piezas de bandas minoritarias o de gran calado experimental como Electrelane, Wildbirds & Peacedrums o Dark Dark Dark. Especialmente sorprendente, teniendo en cuenta lo limitado de los instrumentos en uso, es la capacidad del coro para generar atmósferas y ritmos aptos para la pista de baile, tal y como se puede escuchar en su versión del himno “house” ‘Burning’, de MK.

Autodefinidas como “mujeres empoderadas haciendo juntas algo que amamos”, Deep Thoat Choir representan un lado actualizado, accesible y honesto del “girl power”, especialmente emocionante y con el que es muy sencillo empatizar.

Valoración: 7

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