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Damon Albarn, Everyday Robots (Parlophone 2014)

Autor: | @siguesiguepop

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Un grupo de niñas secuestradas en Nigeria, confusión tras el asesinato de la presidenta de la diputación en plena calle en León, altercados callejeros en las zonas urbanas de Venezuela, asesinatos de inocentes en las calles de Siria, las consecuencias cada vez más ineludibles del calentamiento global… en este mundo de crispación y lleno de oscuridad por todos los lados nos llega el primero disco de Damon Albarn con su propio nombre, un disco que podría desde el principio pasar desapercibido entre esa gama de grises de todas los noticias de la actualidad, pero que pronto llegamos a entenderlo como parte de ese día a día.

Cabía la duda y el morbo estaba servido para saber por dónde iban a ir los tiros en el primer disco de Albarn sin la impronta de Blur, ni de Gorillaz, ni de The Good, The Bad and The Queen, y con solo un par de escuchas, uno enseguida se da cuenta de que el resultado no es tan diferente a lo que fue “Think Tank” ni a ese experimento con bongos que fue The Good, The Bad and The Queen. De lo que sí queda más lejos es de ese pop maximal de Gorillaz, quizá por marcar una frontera, ya que parece que ahí es donde volverá a dirigirse Damon en el futuro más próximo.

Y en este “Everyday robots”, en el que ya se aprecia la cotidianidad como concepto desde el mismo título, nos encontramos básicamente un recoveco de calma dentro de un marasmo de dudas existenciales que parecen acuciar a Damon Albarn. Bien es cierto que hay alguna que otra canción algo más (digamos) experimental que lo mismo podría estar mirando a unos Radiohead post-2003, por esas voces de acompañamiento, esa proto-electrónica o esos acercamientos al rap… pero en general, como se ve en “Hostiles”, “Lonely press play” o “The selfish giant”, quizá esta última la mejor del lote, Damon Albarn nos ha traído de alguna manera la paz, extraña e incómoda, pero paz al fin y al cabo, que de eso es de lo que se trata.

 

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