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Clap Your Hands Say Yeah “Hysterical” (V2 – PopStock! 2011)

Autor: | @indienauta

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Clap Your Hands Say Yeah fueron los Obama musicales en 2005. El Yes We Can de lo moderno. Desde sus inicios a caballo entre Philadelphia y Brooklyn, se abrieron paso hasta conseguir tocar ElDorado del indie: ser adorados por la prensa especializada y alcanzar importantes cuotas de público, todo ello con el Do It Yourself por bandera. Ni compañía de discos ni agencias de publicidad. Sólo Internet y el boca a boca. Una versión más refinada (aplaudida entre otros por Bowie) de lo que, por esas mismas fechas, estaban cocinando al otro lado del Atlántico los Arctic Monkeys.


Dos discos después, con este ‘Hysterical’ recién lanzado al mercado tras cuatro años de silencio (el ‘Some Loud Thunder’ es de 2007), la excitación ha dejado paso a un cierto poso de decepción. Donde en su debut homónimo se dejaban influenciar por Talking Heads o Modest Mouse, con el timbre de Alec Onsworth (un lo tomas o lo odias en toda regla) como sello distintivo, ahora suenan más facilones. Menos rarunos. Y ahí se diluyen. Y lo peor es que en su regreso empiezan levantándote un palmo del suelo. Los dos primeros cortes, ‘Sames mistakes’ e ‘Hysterical’ tienen músculo y belleza. Especialmente el primer, aunque en el segundo se atisben ecos (lo juro) de The Killers. A partir de ahí, con ‘Misspent Youth’, una balada con piano preciosista que les emparenta con Coldplay, las señales de que algo huele a podrido en Dinamarca empiezan a parpadear en tu cerebro. ‘Maniac’ intenta retomar el pulso pero se ahoga por momentos en los arreglos electrónicos, ‘Into your alien arms’ tiene un piano pegadizo y una guitarra distorsionada que podría salvar el corte pero sus cinco minutos y medio lo hacen tan indigestible como un polvorón en agosto. En la segunda mitad del disco, salvo la honrosa excepción de la muy notable ‘Idiot’, CYHSY se desvanecen en una épica light, bailable y tarareable, pero inofensiva, pese a las letras morbosas y existencialistas de Onsworth. No cala. Hablo de ‘Siesta (for a Snake)’ y la impostadamente anfetamínica ‘Ketamine and Ecstasy’.

Seis años después de su presentación en sociedad, CYHSY han intentando coger a la desesperada un último billete hacia la élite. Pero han acabado en un aeropuerto secundario porque ‘Hysterical’ alterna momentos de altura con profundos borrones. No deja de ser curioso que el último corte, la elegante pero gélida ‘Adam’s Plane’, verse sobre un hipotético accidente de avión. ¿Paradójico? ¿Un metachiste? Quién sabe…

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