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Chvrches, “Every Open Eye” (Virgin/Glassnote, 2015)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Chvrches no se pueden quejar del éxito que han tenido en estos últimos tres años. La banda de Glasgow se ha hecho con un buen número de seguidores, ha superado el millón de discos vendidos de su álbum de debut, y ha llenado los escenarios de los festivales más grandes del mundo. Pero somos muchos los que pensamos que deberían ser incluso más grandes. Y es que, tras escuchar sus canciones, uno no entiende cómo no son igual de famosos que Taylor Swift, o la diva de turno que esté de moda esta temporada. La única razón que se le encuentra a esto es que no siguen las reglas de esta industria machista en la que una artista femenina tiene que vestirse como una bailarina de top-less para triunfar. Ellos hacen pop, un pop infinitamente más interesante e igual de comercial que el de los artistas que pueblan las galas de premios de la MTV, pero no arrasan en este tipo de premios. Su nuevo trabajo es una buena prueba de ello: toda una lección de cómo hacer buen pop comercial sin caer en los tópicos del género.

Every Open Eye” es un disco mucho menos frío que su debut, en el que los sonidos industriales estaban a la orden del día. Aquí se han centrado en la faceta más amable de su música, en hacer estribillos memorables, y en hacernos bailar. Están pletóricos en esta nueva faceta exuberante en la que Lauren Mayberry canta con más ganas que nunca. Atrás quedó la chica que se quedaba quieta tras el micrófono en sus conciertos. En sus últimas actuaciones se la ha podido ver más suelta, y eso es algo que se nota en este trabajo. Solo hay que escuchar ‘Leave a Trace’, en la que Mayberry ataca el estribillo con fuerza y decisión. Es la canción de pop electrónico perfecta, y uno todavía no se explica cómo no ha sido un pelotazo mundial. Aunque para pelotazos tenemos ‘Keep You on My Side’ y ‘Clearest Blue’. En la primera se aceleran con el ritmo como nunca, y se sacan de la manga lo que podíamos llamar un himno de trance-pop, si es que eso existe. Pero es en la segunda donde están más acertados que en todo el resto del álbum. ‘Clearest Blue’ es el temazo de este trabajo. Si esta canción y su explosión a partir del minuto dos no te hacen levantarte de la silla, es que estás muerto. Sí, es cierto que si se descuidan terminan haciendo una versión del ‘Just Can’t Get Enough’ de Depeche Mode, pero es absolutamente brillante.

Se podría decir que “Every Open Eye” es el disco con el Chvrches juegan a sorprendernos. Eso sí, las sorpresas son más que agradables. Y es que es todo un gustazo escuchar a Martin Doherty cantar en ‘High Enough To Carry You Over’, un corte con cierto toque de funk ochentero, que poco tiene que ver con todo lo que han hecho antes. Y si hablamos de los ochenta, hay que mencionar ‘Empty Threat’, un trallazo pop por el que Taylor Swift daría buena parte de su abultada cuenta bancaria.

Los minutos finales del disco se los han reservado para los que echan de menos los sonidos de su primer trabajo. En ‘Playing Dead’ se sacan de la manga uno de esos temas melancólicos con cajas de ritmos contundentes y un poco de épica contenida, que siempre viene bien. Sin embargo, es en ‘Bury It’ donde aparecen los Chvrches más industriales, con un auténtico trallazo lleno de sonidos metálicos y otro estribillo redondo.

Chvrches han hecho un segundo trabajo sobresaliente, en el que han sabido conjugar su faceta más oscura con el buen pop para todos los públicos. Si no venden millones es que estamos peor de lo que pensaba.

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