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Christopher Owens, “Lysandre” (Turnstile/Fat Possum, 2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

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Christopher Owens dejó Girls hace unos meses para embarcarse en una aventura en solitario que ya tiene su primera escala. El de San Francisco no tuvo ningún problema en abandonar su banda en el mejor momento, cuando contaban con un gran éxito de crítica y con el público cada vez más rendido a sus pies. Pero lo tenía muy claro: estas canciones tenían que salir a luz fuera del marco de su grupo de siempre. Es un álbum muy personal, conceptual, en el que nos van contando la historia de Lysandre, una chica francesa  de la que se enamora en su primera gira mundial. Todo sale de la imaginación de Owens, ya que no es una historia verdadera –él está muy feliz con Hanna Hunt, la cantante de Dominant Legs–, y quería contarlo personalmente.


“Lysandre” es un trabajo más pop, mucho más amable que sus grabaciones con Girls, y no se centra exclusivamente en el pop y rock de guitarras. De hecho, a más de uno se le va a atragantar tanta flauta y ese saxo tan ochentero que se escucha en alguna canción. Aunque también es cierto que sí se pueden ver muchos detalles de sus anteriores trabajos. Canciones como Here We Go o New York City encajarían en cualquier disco de Girls, pero unos Girls con flauta y saxo.

Owens nos descoloca de buenas a primeras con Lysandre’s Theme, una coda que se repite sucesivamente al final de casi todas las canciones del disco, pero de la mano de diferentes instrumentos. Más de uno puede acabar hasta las narices de la melodía, con razón, pero no deja de ser un truco de Owens para enlazar la historia. Cuanto antes asimiles que la mayoría de los temas acaban igual, antes podrás fijarte en lo buenos que son unos cuantos de ellos. Además, siempre puedes elegir tu final favorito: puede ser el de guitarra, el de saxo, el de flauta, … Si eres de los que has superado ese problema, no tendrás ningún reparo en ver lo bonitas que son Here We Go y A Broken Heart, o ver un hit potencial en la rockera New York City y en la festiva Here We Go Again. Todas ellas están en la primera parte del disco –que, por cierto, apenas dura 28 minutos–, donde todavía sigue en Estados Unidos, y aún no ha conocido al amor de su vida.

Con una extraña y adictiva mezcla de ritmos brasileños y de Steely Dan llamada Riviera Rock, llegamos al ecuador de nuestro viaje. Owens ya se encuentra en Europa, y está a punto de conocer a la protagonista del disco en un festival francés. Quizá por eso esta segunda parte es más melosa y tierna que la primera. El chico ya está enamorado y, en la preciosa Love Is in The Ear Of The Listener o en el juguetón tema que da título al álbum, da buenas muestras de ello. Dos canciones muy notables que, desgraciadamente, dan paso a Everywhere You Knew, la que es con diferencia la canción más sosa y aburrida del disco. Y es que tras este tema ya solo nos encontramos con el Closing Theme (otra vez la coda, por si se te había olvidado) y Part Of Me, un tema con un toque folkie que sirve de epílogo a esta bonita historia que se ha inventado el Sr. Owens.

Una vez más, Christopher Owens demuestra que de talento va sobrado, y aunque no llega a los niveles de Girls (eso es complicado) este "Lysandre" es un disco muy recomendable. Otra cosa es que sus seguidores le perdonen su toque mucho más pop y esa melodía que un servidor ya tiene grabada en su cerebro.

 

 

 

 

 

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