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Blondie, “Pollinator” (BMG,2017)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Los últimos trabajos de Blondie han sido un pequeño suplicio para sus seguidores, que han visto como mancillaban su legado con unos discos que estaban más cerca de la mediocridad que de la genialidad. Por eso es normal plantarse ante un nuevo álbum de los neoyorquinos con cierta reticencia. Pero eso ha cambiado con “Pollinator”, el disco que los devuelve a la actualidad en este 2017. También es cierto que han contado con un buen montón de ilustres colaboradores, y que se han ido a lo fácil. Y es que, por fin han decidido dejarse de moderneces, y han facturado un trabajo que es puro Blondie.

Resulta curioso que, a estas alturas, tenga que ser una señora de casi 72 años la que dé lecciones de cómo hacer una canción pop. Y es que, con ´Long Time’, los neoyorquinos se han apuntado un pedazo de tanto, y se han hecho con una de las canciones de 2017. Ayudados por las sabias manos de Dev Hynes (Blood Orange), se han sacado de la manga un tema que bien podría ser su ‘Heart of Glass’ de este siglo. Tiene una buena melodía, un estribillo redondo que se pega como una lapa, y un ritmo bailable y buen rollista que atrapa al segundo. Vamos, todo un himno pop. Pero, aunque éste, es el único corte sobresaliente del disco, sí que hay unos cuantos más notables. Ahí está ‘Doom or Destiny’, que abre el álbum con un chute de new-wave, y con la voz, quebrada y absolutamente reconocible, de Joan Jett. O ‘Fun’, donde David Sitek (TV on the Radio) los ayuda a volver al disco. Incluso también suenan interesantes cuando se ponen un poco AOR, como en el caso de ‘My Monster’, en la que han contado con la ayuda de Johnny Marr. Y para los que piensan que, está ristra de hits, es debido a los colaboradores, tienen ‘Already Naked’, todo un hit épico que han hecho ellos solitos.

Por desgracia, la segunda parte del disco, se parece más a lo que nos tenían acostumbrados en sus últimos trabajos. Aquí entra de lleno la irregularidad y, en lugar de irse al grano, se meten en camisas de once varas que no les vienen nada bien. SI funciona el pop directo de ‘Best Day Ever’, donde aparecen Sia y Nick Valensi de The Strokes, pero, sin embargo, en ‘Gravity’, que cuenta con la ayuda de Charli XCX, intentan modernizarse, y se estrellan a lo bestia. Su producción, sucia, y ese pedal de voz distorsionado, no les pega nada. Al igual que esa especie de balada folk llamada ‘When I Gave Up on You’, y ese experimento electrónico, junto al cómico John Roberts, llamado ‘Love Level’. Recuperan un poco las buenas sensaciones en el pop directo y sin complicaciones de ‘Too Much’. Pero es en ‘Fragments’ donde vuelven a lo más alto. Esta versión de un artista de folk canadiense llamado Adam Johnston, cierra el disco devolviéndonos a los Blondie más acelerados y rockeros, y con ella demuestran que tienen cuerda para rato.

Valoración: 7,5

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