Publicidad

Big Summer, “Everything is going to be OK” (El Genio Equivocado, 2013)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

bigsummereverything

Ya lo tenemos aquí. El debut en larga duración de Big Summer, Everything is going to be OK, la propuesta del multiinstrumentista Vasco Batista y su combo plurinacional acaba de ver la luz gracias a El Genio Equivocado y, al menos para quien escribe, certifica todas las sospechas. Combinando y absorbiendo múltiples estilos -siempre con un ojo puesto en el vasto panorama musical norteamericano- con una naturalidad pasmosa, este músico portugués afincado en Barcelona tiene un don para crear canciones deslumbrantes.

El comienzo del disco es magnífico. Slow Down se despierta perezosa, enseñando su querencia por las sonoridades americanas entre guitarras somnolientas y áridas, a las que se van sumando decibelios y cuerpo para desembocar en un último minuto épico. No se queda atrás Golden Fur, gracias a su preciosa melodía pop, su vitalista estribillo con palmas incluidas y el apabullante final psicodélico. Imposible no quedar “enganchado”.

Más reposada, los sonidos más añejos de los Estados Unidos aparecen sin tapujos en Half Empty. Country, surf, folk y pop van de la mano, con el narcoléptico banjo y los coros retro haciendo el resto. Uno no puede imaginar polvorientas carreteras que se pierden en el horizonte al mismo tiempo que playas remotas y solitarias donde uno va a encontrarse consigo mismo.

Igualmente deudora de tiempos pretéritos bañados por el sol, pero más directa y pop resulta Wax on the pavement, que supera sus algo monótonas estrofas con un enorme trabajo de guitarra en su tramo final, donde la épica gana la batalla a la languidez. Nunca una banda ha tenido un nombre más apropiado para definir su sonido.

Las procelosas aguas del disco muestran una cara totalmente diferente en I like your shirts. Shoegaze, ingentes dosis de reverb, voces desde el más allá y una preciosa melodía crepuscular a partir del minuto 4:23 para dejar que el tema se desvanezca. Señoras y señores, flotamos en el espacio.

La segunda parte de Everything is going to be OK la abre la escogida como primer sencillo Out of time. Es fácil entender la elección: pop deslumbrante, nostálgico e imposiblemente cálido, propulsado por los coros y teclados de Nathan Troutman y rematada por otra fantástica conclusión en su minuto final.

Otra nueva vuelta de tuerca es I’m here, donde Vasco nos enseña que también se atreve con el power-pop. Ritmo de guateque desenfadado, de los que bailaban nuestros padres, aupado en un estribillo infalible, a desmelenarse en la pista de baile toca con ese riff fulminante.

A continuación le sigue la adorable If you were my captain, pequeña joya a la que lo único que se puede achacar es su brevedad. Delicia ensoñadora, una caricia pop -por favor escuchen esos coros maridados con la línea de guitarra- simplemente perfecta. Al lado de semejante maravilla Do it alone, hermana vintage de I’m here, palidece, y aunque posiblemente sea la más flojita del lote, no se puede negar la pegada de su sugerente y cadenciosa sección rítmica.

Cierra el álbum Scandi Blues, aparentemente destartalada y simple, folk de resaca y melancolía, donde nuevamente Vasco sabe sacar todo el jugo a un tema que en manos de otros sería simplemente de relleno, poniendo un broche certero a un primer disco brillante. Ahora que el frío ha hecho su -más que tardía- aparición, no desesperen. Big Summer está aquí para brindarles un eterno verano.

 

To Top