Publicidad

Big Summer, Big Summer (El Genio Equivocado 2014)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

Big_Summer_EP

Con premeditación y alevosía, justo antes de que el año pasado tocase a su fin, Vasco Batista, el hombre orquesta tras Big Summer —liderando una banda siempre en constante mutación— publicó con El Genio Equivocado un nuevo EP, su tercer trabajo, tras su debut con el también EP Bone and Arrow, al que siguió el excelente álbum Everything is going to be ok, ambos del 2013.

Titulado igual que el grupo, en Big Summer, el músico portugués afincado en Barcelona, vuelve a combinar estilos con pasmosa facilidad y fluidez en estas cinco canciones, en las que, además de jugar con los sonidos, también lo hace con el oyente —de ahí la alevosía y premeditación del primer párrafo— proponiéndole un breve paseo por una montaña rusa emocional de pronunciadas subidas y terroríficas bajadas. Avisados estáis.

El EP se abre con Escape, una preciosa pieza en la que el surf-rock de aires atemporales y perezosos, sugerente y optimista, que emparenta a Big Summer con los indispensables Real Estate, alcanza una nueva dimensión en su último minuto, cuando la canción se eleva majestuosamente con la entrada de esa sección de cuerda. Maravilla.

Pero el tono general del EP va por otros derroteros, como demuestra la solemne Wolf at the door. Un piano fúnebre da paso a una guitarra llena de polvo y desolación, convirtiendo al tema en un emocionante lamento de regusto clásico y final intenso, marca de la casa. Las canciones de Big Summer suenan a playas en las que el sol cae, donde los hermosos instantes capturados por la memoria se suceden junto a mares en calma. Pero aquí, en cambio, nos estamos ahogando.

La instrumental Grandiose nos devuelve al “sonido Real Estate”, donde Vasco se mueve como pez en el agua, resultando una pieza cálida y acogedora, pero nuevamente ocultándonos maliciosamente lo que nos aguarda en el siguiente corte, Black fly. A lomos de una guitarra grunge que crepita y un bajo que bombea tensión, Vasco destila una letra que parece una oda a la frustración: demasiado críptica para desentrañar hacia quién van dirigidas las balas, demasiado evidente para no darse cuenta que las cosas no van nada bien para su doliente protagonista. Magnífica conjunción de forma y fondo en una canción redonda.

Tras el crudo bofetón anterior, Big Summer, el EP, se cierra con I am with you, we’re all alone, en la que volvemos a encontrarnos con esos sonidos lánguidos y evocadores característicos del grupo que, sin embargo conviven con un ambiente algo más inquietante de inicio, dominados por una batería que palpita y una letra donde los matices oscuros son finalmente derrotados en un tramo final de balada folk-rock que, al menos parece, da pie a la esperanza.

Tres de tres para Big Summer. ¡Que siga la racha!

 

To Top