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ANOHNI, “HOPELESSNESS” (Rough Trade, 2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

ANOHNI - Hopelessness

El cambio climático, las escuchas ilegales del gobierno de Obama, los drones utilizados para matar gente, la violencia de género…Antony Hegarty no está nada contento con el mundo en el que vivimos, y en ANOHNI, su nuevo proyecto junto a Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never, da buena muestra de ello. La artista británica no deja títere con cabeza en este “HOPELESSNESSque, gracias a las bases secas y oscuras de sus dos productores, suena de lo más claustrofóbico. Además, es uno de esos trabajos que te deja un poco K.O tras una sola escucha.

Antony no se ha ido por las ramas a la hora de contarnos sus obsesiones, quiere que todo el mundo se entere de las injusticias de este mundo, por eso ha sido lo más clara posible en las letras de este álbum. Algunos las tacharán de demasiado evidentes, y no les faltará razón, pero también es cierto que no es bueno andarse por las ramas cuando estás hablando de algo tan importante. ¿Acaso no resulta absurdo llenar de metáforas una historia tan dura como la de una niña que quiere que un drone acabe con su vida? Esa sencillez a la hora de contar estas historias es una de las razones por las que este trabajo atrapa a la primera escucha. La otra es la nueva vida que Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never han dado a la música de Antony que, dicho sea de paso, se estaba empezando a estancar un poco.

La propia Antony dijo que quería concienciar a la gente mientras se echaba unos bailes. Esto es un poco exagerado, ya que, aquí, lo de bailar está un tanto difícil. “HOPELESSNESS” es un disco totalmente electrónico, pero esto no es una continuación de ‘Blind’, aquél megahit que hizo con Hercules & Love Affair. La electrónica se utiliza para crear otras sensaciones, y aquí tan solo se puede mover el cuerpo con la contundente ‘4 Degrees’, y sería un baile un tanto extraño. Sí es cierto que, en algunas canciones, se deja el lado oscuro y claustrofóbico de lado, y se vuelve un poco más amable. Es el caso de ‘Watch Me’ y ‘Execution’, en las que trata temas muy duros con suavidad y delicadeza. O de ‘Why Did You Separate Me From The Earth?, donde un canto a la ecología se convierto en un baladón épico y emocionante.

Sí se pone más crudo y esquivo cuando tiene que cantar las cuarenta a Obama por no haber hecho un carajo en sus ocho años de mandato, o cuando tiene que retratar la violencia de género en la extraña ‘Violent Man’. Estos son los dos temas del disco que menos cuajan, los que necesitan de unas cuantas escuchas para conseguir su proposito. Sin embargo, en ‘Crisis’, donde los drones vuelven a estar presentes, y que también podría entrar en esa faceta más oscura, logra emocionar como pocas veces lo ha hecho. En parte por ese lamento final acompañado de un saxo. Y es que, a pesar de empezar con ‘Drone Bomb Me’ y ‘4 Degrees’, que son dos joyas absolutas, el álbum solo decae cuando llega ‘I Don’t Love You Anymore’, que suena demasiado a su pasado con Antony And The Johnsons.

Con “HOPELESSNESS”, Antony no solo ha cambiado de rumbo y de nombre, también ha conseguido hacer uno de esos discos que huelen a clásico de la música desde la primera escucha.

Valoración: 9

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