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Amor de Días “The House At Sea” (Merge Records 2013)

Autor: | @Bloodbuzzedtwit

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Amantes del pop más ensoñador y relajado, enhorabuena: Alasdair Mclean (The Clientele) y Lupe Núñez-Fernández (Pipas) han vuelto. Dos años después de su debut con Street of the Love of Days, el proyecto Amor de Días se consolida y crece musicalmente, ofreciendo auténticos tratados de orfebrería pop comprimidos en apenas tres minutos.


The House At Sea es un disco con dos caras bien diferenciadas. Su primera parte es una preciosidad. Abre el álbum Voice In The Rose, que juega con los tempos de sus guitarras mediterráneas -ese punteo contagioso hacia mitad de la canción es impagable-, entre el folk y la bossa nova. El final, con esos "Aah" bajo una melodía cristalina nos conduce embrujados al siguiente tema, In The Winter Sun, donde la susurrante voz de Lupe se mece entre los sonidos tropicales, que aquí adquieren su mayor cota de protagonismo, siendo el tema más jovial y desenfadado del lote. En tercer lugar tenemos al tema que da nombre al disco, The House At Sea, donde el envolvente sonido vira hacia el dream-pop más sencillo y arrebatador y donde la conjunción de las voces de Alasdair y Lupe en los coros sitúan al tema entre los momentos más arrebatadores de todo el trabajo. La cadenciosa Day, con su simple rítmica, su hipnótico bridge donde Lupe repite "Day" como un mantra y un nuevo solo de guitarra delicioso, nos ofrece junto a Jean's Waving el dueto de temas pop quizás más clásico y anglosajón del álbum. Cantada por Alasdair, esta última canción es una auténtica joya. Piensen en The Beatles, The Kinks. Un clásico moderno. El contrapunto llega con Hampshire Lullaby, como su nombre bien indica una canción crepuscular, de cuna, reverso folk invernal de los temas más alegres anteriores. Un broche para una primera mitad del disco sencillamente espectacular. Desafortunadamente, la segunda parte del disco baja bastante el listón. Viento del Mar, The Sunlit Estate y Piedras Rotas parecen parte de una misma trilogía. Por separado vuelven a ser temas notables -a partir del minuto 2 Viento del Mar adquiere un tono muy diferente con su épico outro, y la música de fondo de The Sunlit Estate dota al tema de un cierto aire experimental muy atractivo- pero encadenadas resultan algo empalagosas y monótonas, especialmente en el apartado vocal. En cambio, el trío de temas que cierra el disco ofrece nuevos alicientes. Same Old Night nos devuelve a los Amor de Días más folk y emocionantes. Under the Glass desprende un aroma de descubrimiento y misterio que nos acerca al broche final, Maureen, el tema más largo de todo el disco y donde el dúo arriesga más. Pasajes musicales, spoken word, un fragmento a dos voces, más sonidos algo inquietantes... la banda sonora de una película imaginaria, tan sugerente como desasosegante. En definitiva, el segundo trabajo de Amor de Días se beneficia de una primera parte luminosa, llena de pequeñas maravillas de pop delicado y atemporal. Pese a verse lastrado por un segundo tramo quizás más repetitivo, donde el grupo coquetea con sonoridades más densas y complejas, con resultados desiguales, A House At Sea tiene tantas canciones disfrutables que resulta un álbum notable en su conjunto.   Amor de Días - Jean's Waving from Merge Records on Vimeo.    
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