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Alondra Galopa, Voy A Intentar Olvidarlo Todo (Linier Discos, 2013)

Autor: | @talibanmusic_tm

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Oscuridad. Apenas entra un hilo de luz que agiganta las sombras en la habitación. Huele a tristeza, a melancolía. A decisiones apresuradas ante situaciones emocionalmente adversas y a sus consecuencias negativas. En ese escenario onírico y tenebroso comienza a sonar una guitarra y Juan A. Salinas desgrana junto a la dulce voz de Mónica Navarro, sus ganas de olvidarlo todo, entre atmósferas y progresiones melódicas que nos retrotraen al post punk de los ochenta y al post rock de los noventa. Es imposible no recordar también con estas pautas a bandas actuales con idéntico amor por el ruido y por las letras comprometedoras, como son Blacanova, Dolores, Nudozurdo o Los Punsetes. Poco a poco Voy A Intentar Olvidarlo Todo (Linier Discos, 2013) comienza a hacerse hueco en la habitación, mientras abre nuestra alma en canal y disecciona nuestro corazón en diminutos retales de sufrimiento. Tristeza y crudeza. Muerte ridícula y triunfalismo fatalista. Así nos hacen sentir las canciones de Alondra Galopa.

Los granadinos han grabado su hipnótico segundo trabajo en los Estudios F.J. Romero y lo han producido a la par Juan A. Salinas y Enrique B-Jeta, justo un año después de aquel sorprendente y experimental Abriendo El Alma Y La Mente. La grabación de Voy A Intentar Olvidarlo Todo suena mucho más seria que la de su debut y sobre todo, recoge a la perfección la fuerza y la oscuridad del directo de la banda. “Signos”, “Con uñas y dientes” o “Voy a intentar olvidarlo todo” son himnos oscuros, muestras de cómo Mónica y Juan A. hacen encajar sus voces a la perfección, protagonistas de historias que reptan sinuosas sobre melodías simples y directas, sobre una base rítmica brutalmente contundente (no en vano el batería es el mítico Álvaro Blas).

Sigilosos y sin prisa, Alondra Galopa reclama su espacio en la escena nacional. Distintos, extraños y sobre todo muy interesantes, Alondra Galopa vienen a reforzar la idea de que vivimos buenos tiempos para el indie nacional y que Granada sigue siendo su templo.

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