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Alexis Taylor, “Beautiful Thing” (Domino Records, 2018)

Autor: | @sergiomiro

Hasta ahora, los discos de Alexis Taylor en solitario dejaban muy claras sus diferencias respecto a la obra de Hot Chip. Aunque la inconfundible voz del británico “hotchipea” todo lo que toca, esos trabajos resultaban delicadas exploraciones de caminos alternativos, sobre todo el disco “Piano (2016) y su consiguiente extensión colaborativa “Listen With(out) Piano.

El juego cambia ligeramente con este “Beautiful Thing, mucho más ambicioso en lo sonoro y accesible en lo compositivo, con canciones como la que da título al disco, que bien podría figurar en un disco de Hot Chip, o con un trallazo popero como ‘Oh Baby’, que no en vano es la única canción en la que colabora en la producción su viejo compañero de aventuras Joe Goddard.

En el resto de canciones, el rol de Goddard lo ha ocupado Tim Goldsworthy (DFA, Unkle), cuya implicación es tan grande que casi podrían haberse inventado un nombre y haberlo firmado como dúo en un proyecto paralelo (total, la familia Hot Chip tiene tantos…).

Se trata, por tanto, de un trabajo rico en sonidos y en texturas, aunque el carácter animoso de canciones como las mencionadas, o el crescendo entusiasmante del tema inicial, ‘Dreaming another life’ no debe confundirnos. La mayor parte del disco comparte con la obra en solitario anterior de Taylor el toque taciturno y relajado, ideal para ser disfrutado a la mañana siguiente de una noche en la que uno haya quemado la pista bailando, por ejemplo, los hits de Hot Chip.

Esto no resta poderío al disco, ni mucho menos. Perfectamente secuenciado (puntos extras a la manera en que ‘Suspicious of se me’ entrelaza con ‘Roll On Blank Tapes’, prueba de que el mando creativo está en manos de dos magos de la mesa de mezclas), “Beautiful Thing va mutando de ritmo y manejando las emociones del oyente con inteligencia, convirtiendo sus numerosos temas lentos en su verdadero eje vertebral. Son canciones preciosas, que no solo cuentan con el arma infalible de la voz de Taylor en su vertiente más frágil y sentida, sino que además enriquecen su base de piano con ambientaciones, medidas instrumentaciones adicionales, y efectos de reverb que nos proporcionan espacio en el que flotar.

Valoración: 8

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