Publicidad

Adrian Crowley, Some Blue Morning (Chemikal Underground, 2014)

Autor:

adrian cowley

“Some Blue Morning” es el séptimo disco de este irlandés que lleva ya algún tiempo formando parte del  sello escocés Chemikal Underground.
Meter a Crowley dentro del saco de cantautores folkies sin más sería un error tan comprensible como grave. Si bien es cierto que al comienzo de su carrera sus querencias hacía el género eran más que obvias, a lo largo del tiempo ha ido desarrollando un discurso musical bastante más personal que el de otros coetáneos suyos.

En este su último disco, lo que más destaca son unos magníficos arreglos de cuerda que colocan a Adrian más cerca de los Tindersticks más épicos, de Nick Cave, o de Leonard  Cohen (por la manera de cantar) que de cualquier barbudo con guitarra acústica.
No es la primera vez que las cuerdas tienen un lugar privilegiado en sus temas(ya estaban en su anterior disco “I See Three Birds Flying”), pero esta vez además de embellecer las canciones lo que consiguen es crear una atmósfera absolutamente envolvente, ensoñadora, y épica. Es uno de esos discos para oír de principio a fin, sin cambios importantes ni en cuanto al tempo ni en cuanto al tono (siempre melancólico) de las canciones.  Algunos lo tacharan de ser algo monótono en cuanto a la propuesta sonora, yo lo encuentro simplemente coherente (tanto en la forma como en el fondo).  Precisamente por eso es muy difícil destacar una canción por encima de otra, tal vez mencionar dos que se diferencian algo del resto: “The Gift” (el único tema instrumental), y “The Wild Boar” (un spoken word).

Probablemente este disco dejará a Adrian Crowley exactamente en el mismo lugar en el que estaba, es decir, alabado unánimemente por la mayoría de la crítica e ignorado por la mayoría del público. Yo por mi parte tras semejante derroche de buen gusto solo espero que está sea la línea que el señor Crowley siga en futuros trabajos.

To Top