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Ablebody, “Adult Contemporaries” (Lolipop Records, 2016)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Puede que el líder y compositor de The Pains of Being Pure at Heart sea Kip Berman, pero el resto de miembros de la banda también tienen mucho que decir. Uno de ellos es Christoph Hochheim, al que ya conocíamos por Depreciation Guild, su proyecto con Kurt Feldman, que también pasó por los Pains. Desde hace unos años está inmerso en esta nueva aventura llamada Ablebody, la cual comparte con su hermano gemelo. Juntos han publicado un par de singles y un Ep, pero es ahora cuando debutan con su primer largo, y las sensaciones no pueden ser mejores.

Evidentemente, con ese historial, es fácil adivinar que lo que predomina en este debut es el pop, pero hay alguna sorpresa. En lugar de fijarse en el indie-pop, el C-86 y el noise, los hermanos Hochheim han decidido tirar hacia un sonido más americano, en el que hay influencias evidentes del soft-rock de los setenta y de los ochenta.

Uno de los puntos fuertes de “Adult Contemporaries” es su producción, que roza la perfección. Tenían muy claro el sonido que le querían dar al disco, y no cabe duda de que lo han conseguido. Solo hay que escuchar ‘Backseat Heart’, el tema que abre el álbum, y el single con el que lo presentaron. No es una primera toma de contacto fácil, ya que se va hasta los cinco minutos y no tiene nada del indie-pop saltarín con el que relacionamos a los Hochheim, pero es absolutamente deliciosa. Al igual que ‘Marianne’, ‘One Dime a Day’, o ‘Say What You Will’, que cuentan con un gran protagonismo de los sintetizadores, y se dejan llevar por el pop sofisticado que escuchaba en los ochenta. Por no hablar de la deliciosa ‘Send Me a Letter’, en la que se dejan acompañar por Sean Nicholas Savage.

De los singles y el Ep previo al álbum, la única canción que ha pasado la criba es ‘Afterhours’. Realmente, no sabemos si es una buena decisión haberla metido aquí, ya que, aunque es un tema notable, no casa mucho con el resto del sonido del disco. Digamos que, las guitarras sucias y distorsionadas, no pintan mucho en este debut. Sin embargo, cuando se ponen abiertamente pop, y sacan su vena más melódica, son capaces de hacerse con algún hit que otro. Es el caso de ‘Gaucho’, ‘Powder Blue’, o de su impresionante versión del ‘The Sun, a Small Star’ de The Servants.

Hay que estar muy atento a Ablebody y su pop, nos pueden dar muchas alegrías en los próximos años.

Valoración: 8

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