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Crónica Vértigo Estival, Martos (Jaén), 2 y 3 de agosto

Autor: | @talibanmusic_tm

Hace unos cuatro años y completamente de casualidad llegué por primera vez a Martos. Un cartel que tenía a Fernando Alfaro como nombre destacado, me hizo escoger el Vértigo Estival entre la amplia oferta de festivales veraniegos de ese año. El cariño y el buen gusto demostrados a la hora de escoger a los artistas y el agradable y personalizado trato de la gente de la Asociación Cultural Vértigo para con los asistentes, nos hacen repetir año tras año y adorar a esta ciudad jienense, que hasta hace unos pocos años no conocíamos más que por el apellido del ilustre Raphael. A pesar de las dificultades institucionales (más de una vez se ha planteado la posibilidad de hacer el festival en otra localidad de Jaén), José Luis Molina Martos y su equipo siguen reinventándose, para que cada año contemos los días que quedan para volver a esta bella ciudad, en la que muchos dejamos un pedazo de nuestro corazón con cada visita. Este año además, teníamos la sensación de cerrar un círculo con el regreso de Fernando Alfaro, esta vez al frente de Chucho. Como cada año solo podemos decir, gracias Martos, gracias José Luis Molina y gracias al equipo de la Asociación Cultural Vértigo por hacernos disfrutar de un festival tan especial. Gracias por el Vértigo Estival.

Viernes 2 de agosto:

El viernes los cordobeses Los Alimentos abrieron el festival. San Antonio (Taliban Music / Green Ufos, 2012) es un disco hermoso repleto de canciones de desamor, que suenan espectaculares en su trabajado directo. Con algún problema técnico, ya que saltó una etapa del equipo de sonido durante la actuación (problema que se subsanó con rapidez), Los Alimentos se vieron obligados a hacer dos pases. A pesar de la poca presencia que había aún a esa hora en la Caseta Municipal, había algunas fans en primerísima fila coreando todas las canciones de San Antonio. Pop preciosista para todas las edades.

Los malagueños Ultrarouge tienen uno de los directos más excitantes que he visto en años. La fuerza y la elegancia que transmiten sobre el escenario el tándem compuesto por Thalia y Conde (ojo a su proyecto paralelo Santos De Goma), dan vida a unas canciones que rozan la perfección. Sin duda alguna, Ultrarouge son una de esas bandas a las que no se les debe perder la pista el próximo año. Canciones como “Ma recette” o “Je marche a l´envers” lo constatan. Ultrarouge enamora a los amantes del buen pop.

El norteamericano Josh Rouse ofreció la que para nosotros fue la actuación de la jornada. En formato trío (acompañado por los increíbles músicos valencianos Cayo Bellveser al bajo y por Xema Fuertes a la batería, banjo y acústica), o bien en solitario, el cantautor dio muestras de su genialidad, capitaneando una nave botada para navegar con rumbo directo a nuestro corazón. The Happiness Waltz (Grabaciones En El Mar, 2013) es su décimo disco y más allá de la delicada belleza de las piezas de orfebrería que lo componen, destila espontaneidad y honestidad. Magia para una calurosa noche de verano.

Guadalupe Plata jugaban en casa (naturales de Úbeda, casualmente su bajista se apellida Martos) y en parte por eso, en parte por su espectacular directo, contribuyeron en gran medida a que el viernes fuese la jornada de más asistencia de público. Su mezcla de blues tradicional y de psychobilly, conforma un sonido irreverente, tóxico y sudoroso, que convence a todo el que ve su show. El trío liderado por Pedro de Dios hizo las delicias de los asistentes. Cierre espectacular para una noche inmejorable. Como dice una amiga mía, Guadalupe Plata sacan la Bettie Page que lleva dentro.

Después de los conciertos, reencuentro con amigos y djs toda la noche para hacer bailar al publico.

Sábado 3 de agosto

La segunda jornada comenzó demasiado temprano para algunos que quizás no se habían acostado aún, a tenor de las ojeras que muchos lucíamos en la piscina municipal. Dj Vértigo pinchaba clásicos del indie y algunas de las canciones de las bandas que actuarán en el South Pop de Isla Cristina 2013, mientras la organización del Vértigo Estival nos invitaba a paella y otras tapas, y los asistentes nos poníamos flamencos de cerveza, a la par que nos dábamos unos refrescantes chapuzones en la piscina.

Uno de los tapados del festival eran Pleasant Dreams, que a la postre ofrecieron el que para nosotros fue, el segundo mejor concierto del festival. Muy cercanos y disfrutando al máximo de la actuación, los castellonenses tuvieron el acierto de repartir entre el público instrumentos de percusión, haciéndonos coprotagonistas del show. Divertidos, facturando emocionantes canciones de pop optimista y luminoso, Pleasant Dreams pusieron la guinda a una mañana de convivencia, entre las bandas que actuaron el viernes y el público del festival.

Después de cenar en Martos y de recorrer sus calles, nos dirigimos de nuevo a la Caseta Municipal para continuar con los conciertos.

Los vencedores del concurso Nueva Escena Independiente Andaluza, los malagueños The Incredible Southing Market, fueron los encargados de abrir la tarde. Con un discurso muy noventero, The Incredible Southing Market dieron muestras de su buen hacer con su sofisticada propuesta, presentando las canciones de su primer disco Fables. Quizás sonaron un poco planos en su actuación, pero hay calidad de sobra en este quinteto para augurar un prometedor futuro. Vivimos un momento muy divertido con el chiste que el guitarrista Juan Luis Fernández contó durante el cambio de una de las guitarras. Seguro que nos los volveremos a encontrar en el camino.

“¡Hola, somos Mucho, el azote de La Mancha, vuestros hermanos cósmicos!” así presentaba a su banda el vocalista y guitarrista Martí Perarnau y así arrancó otro de los mejores momentos del festival. Psicodelia, guitarras distorsionadas, teclados de infarto y sobre todo unas canciones de marcada reminiscencia brit pop, hicieron de la actuación de Mucho una completa delicia para los sentidos. El Apocalipsis Según Mucho es un disco cargado de hits potenciales y con canciones como “La larga risa del emperador”, “En la base de la montaña” o “Más feliz sin televisión”, los manchegos se metieron en el bolsillo a Martos. Generosos y agradecidos, Mucho es un grupo con un directo a-co-jo-nan-te.

Hacía años de mi último concierto de Chucho. Quizás quince años. El amor que profeso hacia la obra de Fernando Alfaro, la importancia de Chucho y el peso de sus canciones en el indie patrio, hacían de este concierto algo muy especial, algo casi místico. El reencuentro con el maestro del apocalipsis, con el mítico rey del error, con el nigromante del indie, no pudo ser mejor. Pelos de punta al escuchar clásicos en versión más rocosa y oscura, canciones que son historia de la música de este país como “Conexión de hueso”, “Inés Groizard”, “Esto es mi sangre”, “Sal”, “El Detonador EMX-3”, “Un ángel turbio”, “El ángel inseminador”, “Cirujano patafísico”, “Magic”, “Erección del alma”, “Alicia rompecuellos”, “Perruzo”, “Extrarradio”, “Ricardo ardiendo”… Una experiencia sobrecogedora en brazos del guardián de la caldera del Diablo, del verdadero Cancerbero, del perruzo negro del Hades. Hacía años que no veía a gente bailando pogo en las primeras filas de un concierto. Esa noche todos bailamos citando a Fernando: “Quitese usted, señora, apartese que me quiero poner bien”.

Después del concierto de nuevo djs e inmejorable ambiente hasta el amanecer. Bailes, interesantes encuentros y conversaciones con los músicos y espectacular trato de la gente de la Asociación Cultural Vértigo en el que para nosotros es uno de los festivales más especiales del panorama nacional.

Foto: Rafa Marchena

 

 

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