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Crónica Vértigo Estival 2010

vertigomartos2010

Hace ya unos días que finalizó el Vértigo Estival 2mil10 y ahora que echo la vista atrás para intentar contaros lo que vivimos esos días en Martos, no puedo comenzar esta crónica sin dedicar unas palabras de agradecimiento a la organización, ya que este verano festivalero de dos mil diez si por algo se está caracterizando, es por reunir carteles similares en diferentes sitios de la geografía nacional, por lo que reunir un cartel como el del festival de Martos, tiene un mérito especial, además de ser un completo acierto. Así pues, referenciemos justamente a Martos, la ciudad de casi veinticinco mil habitantes que nunca duerme. Si antes del festival sabía que Martos era conocida por su aceite y por su ruta de tapeo, ahora sé que sus destinos culturales están regidos por gente que posee una gran sensibilidad y que conciben un festival como una fiesta, no como una feria en la que hacer negocio. Enhorabuena.


Viernes:

- A priori, la idea de comenzar el festival con la proyección del documental sobre Surfin´Bichos, "Buzos haciendo surf", me resultó francamente genial. Es algo así como comenzar a cojer ritmo poco a poco, hasta alcanzar la velocidad de crucero. Aferrado a mi sillón en el Teatro Municipal Álvarez Alonso, veo cómo la máquina del tiempo comienza a funcionar... Ya era hora de que comenzaramos a valorar lo de aquí y Surfin´Bichos han sido/son de las bandas mas importantes e influyentes del panorama nacional, aquellos que nos enseñaron el significado de la palabra indie a principios de los noventa y plantaron la simiente que otros han recogido después. Dirigida con muchísimo cariño y respeto por Rogelio Abraldes y distribuida por La Nube, la cinta paga la deuda que la música española tenía con la banda manchega.

- Todavía sobrecogidos por el documental, aparece sobre el escenario del teatro Fernando Alfaro. Es una sensación muy extraña la de ver un documental e instantes después ver salir al escenario al protagonista del mismo. Nos saluda tímido, casi intentando quitar importancia a lo que nos acaban de contar sobre él en el documental. Como el mismo Fernando nos dijo en su etapa con Chucho "..y los discos quedaron ahí latiendo, callados y aún hacen su trabajo de demolición..." así que las canciones de este artista del malditismo, incluso en su formato acústico siguen demoliendo conciencias. Armado con una guitarra acústica oscura, nos avisa que se la han prestado los chicos de la organización y que a pesar de que suena excelente, se siente un poco incómodo con ella. Prescindiendo de los temas de "El amigo de las tormentas", Fernando revisa las canciones que han marcado a una generación, canciones cuya magia crece en el intimista entorno del teatro. Comienza con "Un perro feliz", "El rey del pegamento" y "La luz en tus entrañas". A continuación nos presenta una nueva canción "Teléfono de atropellados", que nos anuncia que todo sigue en su sitio. Fernando sigue teniendo esa genialidad que reconoces en cualquiera de sus anteriores etapas. Es el turno de "El fotógrafo del cielo" y las elegidas, para deleite de los fans son "Mi refugio", "Algún día será" y "Un alud de septiembre". Fernando se sienta. Nervioso, se vuelve a poner de pie. Nos explica que no suele tocar sentado y que en su casa toca andando, puesto que se pone muy nervioso. Llega el momento de "Hermanos carnales" y nos regala "Mis huesos son para ti" y "¡Fuerte!". Antes de rememorar su etapa al frente de Chucho con "Demasiada poca gente" y "De aire", nos vuelve a presentar otra nueva canción "Camisa de fuerza hawaiana", que junto a la que cierra el concierto "Extintor de infiernos", nos muestran una cara más positiva de su obra. Fernando se despide y ante la insistencia del público, interpreta un aplaudido bis, "Gente abollada". No podía imaginar mejor forma de finalizar el concierto. A tenor de lo visto, esperamos con ansiedad su nuevo disco, que posiblemente verá la luz a finales de año.

Sábado:

- El sábado comenzó con cambio de ubicación. La Plaza de la Casa de la Cultura acogió a los sevillanos Montevideo, que bajo un sol de justicia (Alexis, uno de los guitarristas de la banda me reconocería después que los destellos del sol le impedían ver sus pedales correctamente) presentaban su nuevo disco "Vértigo y euforia", título más que propicio para este festival. Luchando contra el sol, sobre un minúsculo escenario y con la competencia de la riquísima paella que la organización comenzó a repartir gratuitamente cuando empezaron su concierto, Montevideo nos demostraron que, como ellos mismos dicen en su myspace, son "mas banda que nunca". Así pues, a pesar de que el grueso de las canciones escogidas son de su fantástico último disco ("Abominables intrusos", "El azul de la pantalla", "Azul eléctrico", "Asesino", "El futuro será lo que queramos"...), los sevillanos nos muestran canciones antiguas reconvertidas para este nuevo formato banda, canciones deliciosas como "Superstición", "El avión" o "Ideas repetidas". A pesar del calor, Manu no para de bailar y de animarnos a que bailemos y Damiana haciendo gala de su bonita voz, hace que las canciones de Montevideo ganen en calidez y ternura. Suena "Orillas plutonianas", hit veraniego por antonomasia y las piernas se nos van. Finalizan con "Mi galaxia" y nos agradecen la asistencia mientras suena una densa descarga de distorsión. Una lástima que Montevideo no pudieran quedarse a disfrutar del resto del festival, pero tenían que volver a Sevilla, ya que al día siguiente grababan un nuevo videoclip, esta vez para su canción "Saldremos de ésta". Definitivamente, este es el año de Montevideo.

- Con dos horas de retraso comienza el concierto de Klaus & Kinski, primero de los conciertos de la noche del sábado y con nuevo cambio de ubicación, esta vez en la Caseta Municipal. A lo largo de la noche nos enteraríamos de que la tardanza se debió a un problema con el escenario, que se hundió durante el montaje. El nuevo disco de los murcianos "Tierra, trágalos" es para mi, uno de los discos nacionales mas interesantes de lo que va de año. Joyas como "Ya estaba así cuando llegué", "Brilla como una estrella", "Forma, sentido y realidad", "Ley y moral" justifican un disco y su interpretación sobre el escenario es sobrecogedora, con un Alejandro que es por encima de todo un gran guitarrista. Alternan con canciones de su anterior disco, "Ronnie O´Sullivan", "El Cristo del perdón", "Nunca estás a la altura" o "Rocanrolear". Al tocar "El Rey del Mambo y la Reina de Saba", una divertida Marina comenta que siempre había soñado con tocar esa canción en una plaza de pueblo, rodeada de comadres, el tonto del pueblo y borrachos. Alguien del publico le grita que él está borracho, a lo que Marina responde:"¿Seguro que no eres el tonto del pueblo? ante la risa de los asistentes. Finalizan con una sorprendente versión de "Ritmo de la noche"....si, habéis leido bien, el éxito rompe pistas eurodisco de 1991....que pasado por su particular tamiz, hizo las delicias de un público entregado que no paraba de bailar.

- Llega el turno de The Wedding Present, la banda del mítico David Gedge ...y su brazo de hierro...es realmente increible cómo este hombre puede pasarse una hora rasgando su guitarra a esa velocidad de infarto sin lesionarse el brazo. Los de Leeds presentan un show, en el que el protagonista es su disco "Bizarro", que veintiún años después de su publicación sigue siendo una obra sorprendente. "Thanks", "Be honest", "Brassneck"...celebrando cada canción, el público congregado llevó en volandas a la banda, que rememoraba la oscura huella de Steve Albini en "Bizarro". Gedge se despidió dando las gracias a la organización y es que a nadie puede pasarle por alto el cariño que pusieron en el evento.

- Fin de fiesta con los incombustibles We Are Standard. ¿Que no te gusta su música....? No me lo creo...si oyes su directo y no te lanzas a bailar, es que no tienes sangre en las venas. Actualmente We Are Standard son uno de los máximos exponentes de grupos de festivales...este año han estado presentes en todos...pero viendo la respuesta del público, es fácil de entender. Deu no para de provocarnos para que bailemos: "Sé que podéis hacerlo mejor", "¿Queréis que me desnude?. Los de Getxo son grandes músicos, se intercambian los instrumentos y no se nota ni un desliz. Como fin de fiesta, disparan un cañón de confetti que hace el delirio del público. Sin duda alguna We Are Standard son la mejor elección para finalizar la noche.

Buena música, trato muy personal y elegancia. El Vértigo Estival es un festival diferente, próximo en concepción y estilo a festivales como el Jamón Pop o el Sonorama, que aún conservan la esencia de los festivales primigenios y que todavía no se ha contaminado con la obsesión de hacer caja. Esperemos que este espíritu dure mucho tiempo. El año que viene estaremos de nuevo allí para contarlo.

Fotos: Gloria Santos

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