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Crónica: Twoday Festival, Valladolid (7-11-09)

christinatwoday09


El primer fin de semana de Noviembre Valladolid ha tenido cita con el indie: el Twoday Festival, que se celebró idéntico el día anterior en Salamanca. Un pabellón de la Feria de Muestras pucelana era el lugar escogido, y por desgracia hubo que lamentar un sonido pésimo. Además el aforo no estaba ni a la mitad, por lo que todo tuvo un aire un poco "desangelao". Chema Rey ejerció de maestro de ceremonias de lujo, presentando la actuación de cada banda. Vayamos ya a la música...




Abrían la tarde (a las tempranas seis...) los locales Arizona Baby. Locales sólo de nacimiento, se entiende, porque estos vallisoletanos son lo más americana del indie nacional. Estuvieron muy bien, muy entregados, emocionados interpretando esos temas fronterizos suyos con sabor a country y a sur. Eso sí, al abrir escenario les tocó la peor parte de los ya de por sí muchos problemas de sonido, y no se les oyó como les hubiera gustado. Es por eso que se les veía en ocasiones tensos y no tan animados como se pudiera esperar de su puesta en escena delante su gente. Y es que -tirón de orejas a la organización- ya les podrían haber puesto en un horario más apetecible, con más público y más metido en el festival. De todas formas dieron un genial recital con temas de sus dos discos y superaron lo mejor que pudieron todas las circunstancias adversas. Por otra parte, según me contaron sus allegados, vendieron todos los discos que llevaban. Quien no los conozca, que se ponga ya a ello, que estos chicos no es que prometan: es que son una apasionante realidad. Después salió Zahara a cantar los temas de su "La fabulosa historia...", y no pudo escapar a los problemas acústicos... Turno para La Bien Querida, como siempre con falda lolailo, tocó lo que le dio tiempo de su Romancero y se puede decir que arrasó. De hecho al final de la noche mucha gente apuntaba el suyo como mejor concierto de todas las chicas que tocaron esa noche. Y es que al ser tan lo-fi lo suyo y tan naive, pues no le afectó demasiado el constante mal sonido. Le tocaba a una de las dos adquisiciones internacionales del festival, el grupo sueco Billie The Vision and The Dancers. Animaron el cotarro con su pop- de aires folk pero a la vez catchy, y con su puesta en escena alocada y saltarina. Cómo no su celebrada canción Summercat fue el hit de su actuación, caldeando por fin el ambiente de la Feria de Muestras. LLegaban Lagartija Nick presentando las canciones de su último álbum, Las marcas de mi larga duración. La incombustible banda, veteranos del indie español, aportaron su dosis de distorsión y de rock en estado puro. La esperada Christina Rosenvinge pudo, poco después, interpretar algunos de sus temas, principalmente del Tu labio superior. Ella estaba impecable y llenándo el escenario pese a lo pequeñita que es, y su voz consiguió incluso que nos olvidáramos por unos momentos de la escasa calidad del sonido... aunque sólo le dejaron tiempo para tocar 5 canciones y su recital se hizo más que corto. Venía ya Russian Red, recién llegada de sus bolos al otro lado del charco y con su repertorio de siempre... La cándida voz de esta madrileña sufrió de lleno los problemas del sonido, desluciendo su actuación y quedando instrumentos y voz muy poco empastados, mucho peor que en otros directos. Su voz sigue siendo la de siempre, pero las circunstancias truncaron cualquier posibilidad de sonar bien. Ya daban las doce de la noche y subían al escenario los catalanes Sidonie para hacer mover el esqueleto al personal. Su show estuvo repleto de decoraciones con fuegos artificiales, cortinas de humo y demás. El pop-rock psicodélico de sus temas inundó el local. Se centraron en su última publicación, El incendio, e invitaron a Zahara a cantar con ellos un corte. Iván Ferreiro llegó para gustar, y lo consiguió. Un público entregadísimo como en pocas actuaciones de este festival tarareó cada una de las canciones que el gallego iba desgranando. El set list trajo sobre todo canciones de su primera publicación en solitario. Así, Ciudadano A, El Viaje de Chihiro o Mrs. P fueron coreadas por un público entregado. Acabó con Turnedó y recibió una de las ovaciones más sonoras de toda la noche. El final fue para los escoceses Camera Obscura y para los murcianos Second, pero para entonces ya hacía un frio insufrible en la sala y me tuve que marchar. En conclusión todo fue una buena idea llevada a cabo de un modo poco cuidado, y el público de Valladolid quiere que estas cosas se repitan pero que se hagan mejor.

 

Fotos: Paula Duque y Curro Sanz

 

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