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Crónica Sonorama Ribera 2013

Autor:  | Google+ | @blutaski

Es complicado ceñirse únicamente al ámbito musical en una crónica del Sonorama. Resulta que este festival, celebrado en Aranda de Duero desde hace ya dieciséis años, ha ganado un gran prestigio entre los eventos estivales veraniegos –Premio UFI Mejor Festival Nacional 2012– no sólo por las bandas que programa y el apoyo incondicional a la música independiente de nuestro país, sino, sobre todo, por cuidar a los asistentes ofreciéndoles muchas otras actividades durante todo el día de la forma más accesible y cómoda posible. Si a esto le sumamos lo bien que hablan de él todos los que han pasado por Aranda en cualquiera de sus ediciones –tanto público como artistas- sin duda se nos convierte en una cita ineludible año tras año. Aquí os contamos nuestra grata experiencia a lo largo de los tres días que duró el festival (y si no fuisteis os daremos envidia).

JUEVES 15 DE AGOSTO

Para los más impacientes, el miércoles hubo una fiesta de presentación en el camping, con varios conciertos y sesiones de DJ´s en el centro, donde ya quedó patente las ganas y el buen rollito que traían los visitantes. Pero la primera jornada en sí, comenzaba el jueves 15 a medio día y con varios frentes abiertos – Conciertos de la Plaza del Trigo, Autobús Red Bull, DJ en la Plaza del Rollo… Nosotros nos decantamos por uno showcases ofrecidos por la organización en Le Club y que aquel día nos traía a The Corner. Este grupo, que recoge influencias desde The National a Band of Horses y atraviesa estilos como la psicodelia el indie rock o el space rock, era la apuesta personal de Javier Ajenjo, director del festival, siguiendo la línea de investigar y traer bandas internacionales emergentes que sumen calidad artística al festival sin necesidad de pagar sumas astronómicas inalcanzables. Los canadienses realizaron un muy interesante set acústico marcado por la intensidad y emoción y nos dejaron así con ganas de verles al día siguiente sobre un escenario.

La tarde en el Recinto Ferial se inauguró con la elegancia del pop rock de Egon Soda, tan cercano al americana como a los clásicos del tipo de The Band. El grupo del Ricky Falkner (integrante de Standstill) volvía a la carga con nuevo trabajo pasados cinco años de su debut. Después llegó el ecléctico y anguloso cantautor madrileño Luis Brea. Fueron dos propuestas que, aunque no tuvieron una respuesta multitudinaria, supusieron un acertado inicio de alta calidad. Tras ellos y antes de que el veterano Jaime Urrutia repasase su cancionero y desempolvase los temas más conocidos de Gabinete Caligari, el surf de ultratumba de Los Tiki Phantoms divirtió a los presentes a base de guitarreos, congas y espectáculos varios. Después de estas muestras de la heterogeneidad del cartel, tocaron Belle & Sebastian, uno de los grupos estrella del día, cargados del pop cristalino y delicado que les caracteriza. A pesar de un setlist repleto de éxitos y de contar con un danzarín Stuart Murdoch implicado en la labor de entretener -ya fuera bajando a cantar con el público o invitándoles al escenario a bailar con él- no llegaron a conectar del todo en un concierto que resultó ser bello pero falto de chispa y emoción.

En el intercambio de escenarios y antes de la actuación de Loquillo -el otro protagonista de la noche –  Mucho elevaron la energía de la velada con el rock cósmico que tan bien han sabido plasmar en su reciente “El Apocalipsis según Mucho”. Y es que, mientras la envoltura psicodélica de sus canciones consigue atrapar, el sincero ímpetu que transmite Martí Perarnau hace que el público se involucre con gran facilidad. Tras finalizar los toledanos nos esperaba un Loquillo de negro impoluto que despachó con actitud y elegancia su clásico repertorio de éxitos–desde Feo, Fuerte y Formal a La Mataré– para terminar recordando los 30 años de “El Ritmo del Garaje” con ayuda de amigos y excompañeros como Sabino Mendez o músicos de nueva generación como Ramón Rodriguez de The New Raemon, Miguel Rivera y Javier Vega de Maga o Antonio Luque de Sr. Chinarro, personas a las que, según el Loco, este disco les cambió la vida. Pese a la reticencia de algunos, cabe recordar que la inclusión de este tipo de artistas en un festival denominado indie es algo que se ha convertido en seña de identidad del Sonorama y que Loquillo, Kiko Veneno o Nacha Pop -asistentes en pasadas ediciones – son, nos guste o no, nuestros Ray Davies, Lou Reed o The Smiths.

La vuelta a la música actual se produjo con Triángulo de Amor Bizarro que nos presentaban su recién estrenado Victoria Mística (2013). “Somos gallegos y venimos a arrancar cabezas” dijo Isa y se pusieron manos a la obra con el nuevo arsenal de melodías ruidosas y letras afiladas. Con este trabajo parecen prolongar su momento más dulce asentándose como una de las bandas indies nacionales más en forma y eso es una magnífica noticia.

Acabamos otro año más la noche bailando con Eme DJ, pero si en anteriores ocasiones lo habíamos hecho por medio de su conocida faceta de DJ esta vez nos trajo en formato Live las canciones de su primer trabajo discográfico.

VIERNES 16 DE AGOSTO

El viernes por la mañana era obligada (y deseada) la visita al escenario de la Plaza del Trigo para ver a Tuya, pero antes nos encontramos con el desparpajo de los adolescentes Banda de Turistas que nos sorprendieron gratamente a base de rock&roll refrescante y descarado, siguiendo la línea de la tradición del estilo argentino. Por su parte, Tuya, reconvertidos en trío, volvieron a dar sobrada muestra de su sonido tan personal y actual. Ya lo quisieran para ellos muchos grupos nacionales que, en tantas ocasiones, se concentran en repetir mascadas fórmulas o emular las maneras del alumno aventajado. Solamente esperamos que Wasterspot (2012) tenga una pronta sucesión y que la multitud de proyectos en los que se implican estos solicitados músicos deje espacio suficiente para el desarrollo de la banda.

Por la tarde RJ Sinclair bromeaba con haber pasado por todos los escenarios existentes del Sonorama sin todavía pisar el principal, pero a pesar de esta divertida queja Tokio Sex Destruction se esmeraron en animar al escaso público que se refugiaba bajo la sombras del recinto. Fueron los Tokio de siempre, un torbellino de soul rock aderezado con saltos y bailes, a pesar de la sorpresiva incorporación a última hora de David T Ginzo y Juan Diego Gosálves en lo que parece una reorganización de plantilla.

El primer plato fuerte de la tarde era León Benavente, ya conocidos como la “superbanda indie” del momento, puesto que si sumáramos el curriculum de cada uno de sus integrantes, el resultado podría competir con el de la Duquesa de Alba. Queríamos despejar la incógnita sobre el funcionamiento en directo su fenomenal debut homónimo, pero ante la calidad de estos músicos no había lugar a la duda. Canciones rocosas y directas como Ánimo Valiente, Estado Provisional, Las Ruinas o La Palabra sonaron todavía más contundentes y su lírica precisa y descarnada, te atravesaban como un cuchillo caliente en mantequilla. El concierto fue incrementando el ritmo hasta que un Abraham Boba completamente poseído acabó recitando Ser Brigada alejado de los teclados, a los que solo volvería para aporrearlos y hacerlos convulsionar como en un terremoto. Teníamos claro que acabábamos de ver uno de las mejores actuaciones del festival.

Más tarde volvimos al Escenario Castilla León es Vida con la curiosidad de ver a los canadienses The Corner en su faceta eléctrica – confesaron que el showcase acústico del día anterior era el primero que habían hecho en su carrera- y en esta actuación desplegaron atmósferas envolventes de sutileza épica que nos dejaron buen sabor de boca sin convencernos por completo. Aun así seguro que valdrá la pena estar atentos a su debut discográfico el próximo año.

El gran reclamo internacional de esta edición era el único concierto que Travis daba en España después de cinco años de silencio –durante el concierto Healy dijo que la música era importante, pero tener hijos y verlos crecer lo era aún más- . Salía a la luz su séptimo álbum unos días después de terminar el Sonorama y con el pretexto de ir presentando algunos temas – todos con agradables melodías pero sin el brillo de sus grandes hits–  los escoceses intercalaron las canciones que les hicieron famosos y que se concentran en su segundo y tercer disco – The Man Who (1999) y The Invisible Band (2001)– con acertados singles posteriores -como Closer de The Boy With No Name (2007)-. Todas ellas composiciones  pop romántico protagonizadas por perdedores que afrontan sus desdichas con una dulce sonrisa. Aunque tampoco fue un concierto multitudinario – todos se pudieron ver con comodidad y el escenario principal sólo se llenó con Lori Meyers  y Supersubmarina-, los presentes disfrutaron coreando Side, Turn, Sing, una preciosa versión acústica de Flowers in The Window con el grupo concentrado alrededor de Fran Healy o Why does it always rain on me?, cerrando así un show amable, lleno de guiños y muestras de cariño hacia el público. Fue agradable recuperar a una banda con tan buenas canciones y ver que, aunque su mejor momento pasó hace más de una década, todavía son capaces de hacernos disfrutar sobre un escenario.

La estrategia en cuanto a la contratación de los artistas internacionales es muy clara, cualquiera se puede gastar cientos de miles de euros en una superbanda o traer la medianía de moda que pasa por todos los eventos o festivales, pero hay que hacer una gran labor de búsqueda y tener buen gusto para contratar a artistas que quizá no estén en su momento álgido o no estén en plena gira o promoción, pero tengan cosas interesantes que ofrecer y mostrar.

Lori Meyers  logró concentrar ante el Escenario Ribera del Duero a un porcentaje altísimo de los asistentes. Los granadinos son una banda que genera opiniones encontradas, mientras para unos ha pasado a ser un grupo de indie mainstream para otros un ejemplo de democratización del indie. Nosotros creemos que llevan un par de discos en los que se han difuminado las sugerentes referencias con las que comenzaron su carrera, pero a pesar de esto divierten y hacen bailar como pocos.

Ahora mismo el easy listening preparado para el consumo masivo de Lori Meyers, Supersubmarina o Miss Caffeina  nos interesa menos que la música de otras bandas más pequeñas con propuestas más singulares. Por eso nos complace gratamente que el Sonorama sea un lugar donde se pueda ver grupos de todo tipo y que el público tenga la opción de elegir lo que más le apetece ver, es una de sus mejores bazas.

Después del baño de masas de los granadinos acudimos a la Carpa Future Stars para disfrutar el indie rock bailable con actitud punk de los murcianos Perro, un grupo con un futuro prometedor, y terminamos la velada con el rockandroll  incendiario de Cápsula. Lástima que otro año más uno de los peros del festival sean los problemas de sonido de esta carpa, porque es uno de los puntos más interesantes del festival.

SÁBADO 17 DE AGOSTO

A las actividades musicales matutinas de todos los días, el sábado se le unía el atractivo de los ya tradicionales almuerzos en las bodegas por lo que el centro de Aranda estaba en plena ebullición. En cada rincón había una actividad y la gente disfrutaba muy animada de todas ellas. Nosotros después de un necesario descanso para poder sobrevivir a unas jornadas tan largas volvimos de nuevo al recinto del festival. Abrir la jornada a pleno sol no era lo más propicio para disfrutar de la emotiva delicadeza de McEnroe pero fue un placer empezar la tarde con ellos. Su dramatismo y buen gusto son infalibles bajo cualquier circunstancia, aunque esperamos poder volver a verles entrada la noche lo que les proporcionará un entorno íntimo más acorde a su estilo .

Posteriormente fue el turno de dos bandas de directos muy solventes,  los catalanes Stay con su sonido a caballo entre la psicodelia vintage, el sonido Manchester y el britpop de los 90 y los potentes y hercúleos Havalina . Estos últimos una vez sobre pasado su tiempo y apagadas las torres de sonido terminaron su última canción con el sonido de los monitores y los coros de un público entregado. El grupo de Manuel Cabezalí tiene uno de los directos más contundentes y serios del panorama nacional.

Que Xoel López aparezca en el Sonorama ya no debería de ser sorpresa, puesto que es el artista que más veces ha subido a las tablas del festival, ya sea con Deluxe o desde que decidió emprender su camino en solitario. Sigue haciendo gala de un talento desbordante pero quizá el hecho de verlo tan a menudo  lo hace demasiado previsible pero sus canciones, cada vez más influidas por sus experiencias al otro lado del charco y alejadas de sus comienzos anglosajones, siguen sonando a cantos de sirena que arrastran a corear atrapados por sus melodías.

Después de Xoel acudimos a la carpa de futuras estrellas para ver a los madrileños Trajano!, que han creado expectación con su oscura mixtura de sonidos post punk tan próximos a Joy División como a la primera época de The Cure o Bauhaus y con sus letras inquietantes cercanas al esoterismo. Tuvieron que sobreponerse a los problemas de sonido de la carpa pero demostraron que tienen las bases necesarias para evolucionar hacia algo bastante atractivo; que una banda tenga unas influencias tan marcadas en una época pasada no significa en absoluto que no pueda llegar a evolucionarlas y sonar auténticamente modernos.

De vuelta a un Escenario Principal decorado a modo de vidrieras de catedral gótica Standstill traían a Aranda su nuevo espectáculo Cenit, preparado específicamente para festivales o grandes salas.  Los catalanes emocionaron con este montaje lleno de épica conceptual. Sus propuestas y su forma de comunicarlas pueden resultar arriesgadas, pero la mística de unas composiciones sobresalientes convierte en fieles a todos aquellos con los que logra conectar.

La noticia de que Ramón Rodriguez haya decidido apartar a The New Raemon  de los escenarios durante un tiempo indeterminado es muy triste y solo nos quedaba el consuelo disfrutar de uno de sus últimos conciertos.  En esta ocasión estaba acompañado de los sevillanos Maga y junto a ellos repaso su breve carrera con canciones que esperamos volver a escuchar de nuevo en directo. Buena suerte Ramón.

El concierto de Supersubmarina fue el más multitudinario de esta edición. Los jienenses ,considerados como la gran revelación del indie patrio, ya demostraron su potencial en anteriores ediciones y  el día anterior ya aparecieron por sorpresa para regocijo del público este año en la Plaza del Trigo. A pesar de esta creciente popularidad a nosotros nos continúa pareciendo un grupo poco convincente, con estereotipos fácilmente reconocibles y por tantos totalmente falto de originalidad. Para ser coherentes con esta opinión dedicamos parte del tiempo de su concierto para ver a bandas de la Carpa Future Stars que consideramos más atractivas, como el crooner valenciano LLum con su primer disco Timelight(2012), o el giro indie rock 90’s de las canciones de La guerra Mundial (2013), segundo disco de los catalanes Wiggum.

El nuevo álbum de L.A. Dualize (2013) ha supuesto el espaldarazo definitivo del proyecto de Luis A. Segura y es que está lleno de canciones arrebatadoras y referencias a lo mejor del rock americano. Este es su momento y verle defender su trabajo en el escenario es un auténtico placer. Su disco estará en muchas de las listas de lo mejor del año al igual que temas como Under Radar, Dualize, Oh Why? o Mirrorball. Con este concierto terminamos nuestro paso por el Sonorama 2013 y otro año más hay que volver a darles la enhorabuena. Puede que hayan pasado muchas dificultades para sacar adelante esta edición pero ello no ha repercutido para nada en el transcurso de la misma.

Como ya comentamos en nuestras reflexiones acerca del presente y el futuro del FIB, achacar el fracaso de un festival únicamente unicamente a la crisis, la subida del IVA o similares condicionantes económicos es de un reduccionismo absurdo. El Sonorama es un claro ejemplo de que con mucho esfuerzo y con un modelo adecuado se puede tener éxito y seguir adelante. Nadie duda de las dificultades extra que Arc de Troya se ha encontrado este año -falta de apoyo institucional, desbandada de patrocinadores, problemas en la financiación, el IVA, etc- pero por eso mismo deben de estar orgullosos de haber vuelto a reclutar a 10.000 personas diarias para el festival y que la mayoría de ellos vuelva a hablar bien de su experiencia. Esperemos que ni ellos ni nosotros suframos tanto para volver a vernos dentro de un año, porque nuestra intención es volver a estar aquí de nuevo en 2014.

 Fotos: Laura de Marco

 

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