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Crónica: Sónar 2010

cronicasonar2010

Un año más el Sónar se confirma como una de las citas ineludibles de la ciudad: buena organización, gran variedad de artistas y actividades, calidad y sobretodo buen ambiente y mucha, mucha gente. El día después de una experiencia Sónar es uno de esos días en los que el cuerpo parece no responder, y tampoco me extraña, ya que la variedad y la calidad exigen dedicación. Ha valido mucho la pena.


 Jueves 17/06/10

Primer y corto contacto con el Sónar de día y la primera impresión es buena: a nuestra llegada hace un día perfecto para pasear por las diferentes propuestas que nos esperan en el CCCB, la gente parece que está de buen humor y la música ya es la protagonista de los diferentes espacios.

Entramos en el espacio MACBA más tarde de lo que nos hubiera gustado, pues habría estado genial ver a Caribou, y empezamos a oír a los Round Table Knights que están pinchando en el SonarVillage por segunda vez. La verdad es que toda la gente, y nosotros también, está encantada con ellos. Los suizos llenan la zona de césped artificial de ritmos pegadizos y melodías de esas que enganchan, en lo que representa para nosotros un buen comienzo sin duda. En el escenario de al lado, los Larytta preparan su actuación pero nosotros nos vamos deprisa a ver a los Elektro Guzzi, pues no queríamos perdernos una de las actuaciones más originales y auténticas. Guitarra, bajo y batería que, combinados al detalle, recrean universos electrónicos sin utilizar máquinas. Ya dentro del SonarComplex, la atmósfera cambia, y ver a Elektro Guzzi en directo además de no dejar indiferente a nadie, desde luego que no se les puede negar el virtuosismo a sus componentes. Cuando te parece que ya lo has visto todo pues aparecen ellos con su original propuesta y con la sala llena el calor va in crescendo. Por cierto, cuánto extranjero que se deja caer por aquí estos días…

Después vamos a escuchar un rato a Robot Koch que actúa en el SonarDôme. Este productor de Berlín mezcla hip hop, electro y dubstep de una manera magistral, con mucha potencia y, como aderezo, con mucha simpatía. El público aplaude sus mezclas, y él, enfundado en una camiseta de su sello discográfico, Robots Don't Sleep, no hace más que reírse entre complacido y vergonzoso. Para nosotros fue una de esas sorpresas del festival que han pasado a formar parte de nuestra lista personal, claro que sí.

La fiesta se termina por hoy, corta pero intensa para nosotros. Mañana más y, además, doble ración.

Viernes 18/06/10

Segundo día de festival, justo a tiempo para ver a Delorean. Sigue el ambientazo en la zona de césped y sigue la sensación de que tenemos poco tiempo y mucho que ver. Está claro que los vascos han llegado pisando fuerte, ésto es un carnaval (me refiero a alguno de los asistentes). La combinación de pop con música de baile hace que todas sus canciones suenen como himnos y se nota la experiencia y el saber hacer, todo muy bonito y festivo. Gran momento del festival, vuelve a hacer buen tiempo y esto se empieza a llenar cuando queda menos de una hora para que termine la segunda edición diaria.

Como aún tenemos tiempo, nos pasamos por el SonarComplex para ver a Emilio José que presenta su primer CD en solitario, "Chorando Apréndese". El tío para mientras canta una canción para hablar con el público, somos pocos pero Emilio José está como pez en al agua con su teclado encima del escenario. Su estilo es curioso y divertido, pop para escuchar tranquilamente y soltar alguna carcajada de vez en cuando. Se termina otro día de Sónar, y sí, nos vamos a cenar algo rápido que la noche nos espera.

Son las 22:30 y el recinto de la Fira Gran Via (M2) L'Hospitalet presenta colas increíbles, mucha gente quiere ver lo que se cuece ahí dentro. A las 23:30 empieza Air en el escenario SonarClub (un espacio inmenso), y presentan nuevo disco, "Love 2", y hay que ver un poco de los franceses antes de salir pitando para disfrutar y de pasada echar alguna foto a Hot Chip. Jean-Benoît Dunckel y Nicolas Godin aparecen en el escenario con el público impaciente. Pop y más guitarra se funden con el sonido electro de este dúo. Personalmente es un grupo que me gusta mucho, pero creo que pese a su consolidación, me hubiera gustado más en un espacio más pequeño e intimista.

Hot Chip está a punto de salir. Hay que cruzar todo el recinto para llegar al escenario SonarPub, esto empieza a llenarse más y se vuelven un poco complicados los desplazamientos. El quinteto londinense aparecen en el escenario muy coloridos en vestimenta y con ganas de ofrecer lo que mejor saben hacer, con su particular estilo, mezcla de electrónica, ritmos únicos y divertidos y melodías que emocionan. El público se divierte, y ellos también. Es la hora perfecta para ellos y para nosotros. "One Life Stand" es su nuevo disco, y todos esperábamos su directo con muchas ganas. Geniales.

Es la hora de ir a ver a una de las nuevas promesas de la música electrónica, presentado por la mismísima Mary Anne Hobbs. Joy Orbison ofrece una sesión en el SonarLab, acompañado de un Mc que bebe cerveza mientras rapea al ritmo de la música. Con cara de niño bueno y con camisa, nada que ver con la estética más desaliñada de su compañero, el chico no lo hace nada mal, pero su minimalismo se nos antoja exagerado. Sí, le saca partido a su Mac y el talento es innegable, pero es momento de moverse para ir a ver a los cañeros LCD Soundsystem, que repiten en el Sónar y presentan nuevo disco, "This is happening".

Volvemos a cruzar todo el recinto y entramos en el SonarClub, Aeroplane está terminando su actuación y va llegando más gente que no se quieren perder a James Murphy y compañía. Los neoyorquinos salen a escena y la gente ya empieza a gritar, siete componentes a todo gas y una voz, la de Murphy,  que parece desgarrarle la garganta. El tema "Drunk girls" llegó aún con más fuerza, su estilo punk y su energía en el escenario hacen temblar el auditorio. De allí, directos a Plastikmann y Roska. Otro de los chicos de Marie Anne Hobbs está por salir en el SonarLab, después pasaremos a ver a Ritchie. Roska se desenvuelve bien, nos quedamos bastante tiempo bailoteando sus temas, sobrio de aspecto pero con un resultado de lo más efectivo para la hora que es, el chico londinense con sello propio, "Roska Kicks & Snares", resuelve la mezcla de dubstep y ritmos africanos con clase y poderío, sí señor. 

Con la felicidad nos acercamos al alter ego de Ritchie Hawtin, y sí, sólo nos acercamos, había tal multitud de gente que entraba y salía que la verdad es que vimos poco, lleno absoluto para Plastikmann. El cansancio se apodera de nosotros, mañana hay más por ver. 

Sábado 19/06/10

Ya es el último día del festival, vamos a quemar los último cartuchos empezando por el Sónar de día y nos plantamos con Bomba Estéreo en el SonarVillage. Los colombianos empiezan a dar caña a los asistentes para que no se duerman en los laureles. El mestizaje y el estilo reggae de su música crea un sonido caliente y bailable, y también divertido. La vocalista, Li Saumet, tiene su qué, energía y personalidad.

Ahora nos apetece investigar y vemos que en el SonarDôme está Lunice que, al igual que Robot Koch, viene presentado por Red Bull, así que vamos a ver qué tal. Acaba la sesión del sueco Axel Boman y da comienzo la actuación de Lunice ¡Menudo ritmo tiene el tío! Mezclando ritmos y bajos potentes, además de hacer guiños al público sin parar, ¡todo un artista! Estamos una media hora disfrutando de su música pero Uffie, bajo el sello Ed Banger, nos reclama en la zona césped otra vez. Enfundada en un mono negro con purpurina dorada, la francesa empieza el show con timidez pero buscando la complicidad con sus músicos. Al final, consiguen lo que buscan, gustar al público.

Despidiéndonos del Sónar de día, y con un poco de prisa, nos vamos a ver a los esperados y veteranos Roxy Music, concierto que empieza a las 23:00 y no nos lo podemos perder pues es una cita de esas que probablemente jamás se vuelva a repetir. El escenario SonarClub empieza a llenarse de músicos vestidos con elegancia, serios, se nota la experiencia. Empiezan a sonar las primeras notas y es cuando el esperado encuentro con Brian Ferry culmina. Todo encaja a la perfección, demostrando de largo que sus conciertos son una experiencia única.  Brian Ferry es todo un señor y poder escuchar la música de Roxy Music en directo es un placer. El público varía en edades, todos escuchamos el pop elegante de esta banda que ha dado la pincelada nostálgica al Sónar de este año.

En el SonarLab se preparan The Pinker Tones. Los catalanes tienen gracia y fuerza, con su estética entre moderna y extravagante, Con una potencia de voz sorprendente, el funk y sus ritmos pegadizos agradan al público, que está empezando a llenar todo el recinto ferial. La puesta en escena es divertida y canalla, y con mucho color, con proyecciones a toda marcha. Pero resulta que Jónsi, el líder de Sigur Rós, trae su trabajo en solitario y acaba de empezar . Hay que verlo, sin duda. El islandés tiene un don, y fue entrar en el SonarPub y darnos cuenta de que lo que estaba pasando ahí era muy interesante. Sentados en la grada pudimos disfrutar de su pop detallista, con canciones que parecen de otra dimensión, una dimensión que despierta todos los sentidos. Ha sido un privilegio escuchar su música en directo.

Nos ha entrado hambre y vamos a cenar, nos sentamos en los bancos para picnic que hay en el SonarLab y de repente empieza a sonar "Are you ready for this". La gente se vuelve loca y empieza a llenarse. Los Buffetlibre DJs han empezado fuerte y acabamos comiendo la crêpe de pie. Ahora le toca el turno a "Lithium" de Nirvana, y se nota que estos chicos de Barcelona quieren dar caña al personal. La gente se lo pasó en grande y fue muy divertido. Nos pica la curiosidad y nos pasamos a ver a Dizzie Rascal, que actúa con un Dj a los platos y otro Mc que lo acompaña, un rapero que derrocha energía, un espectáculo.

El plato fuerte está por llegar, mientras, escuchamos a Fuck Buttons y después a buscar un sitio para ver a The Chemical Brothers. El SonarClub está a punto de recibir al dúo londinense, pero antes vemos la actuación de Caspa y el Mc Rod Azlan. Detrás de este nombre más bien incómodo, se esconde un Dj inglés que nos ofrece una sesión de dubstep del todo correcta. Ya queda menos para ver el espectáculo final.

The Chemical Brothers empieza tarde, pero el live que nos están preparando promete. Está todo oscuro y una inmensa pantalla de leds empieza a iluminarse con figuras geométricas y colores perfectamente buscados. La sala principal del Sónar está a rebentar, es increíble. El espectáculo visual es demasiado, y los primeros temas del dúo inglés calman al público expectante. Hay tanta gente que nos movemos hacia el final de la sala, el escenario es tan grande que el espectáculo se ve igual, bueno, por lo menos más cómodos. Después de la pausa vuelven con uno de sus temas estrella, "Hey Boy Hey Girl", las luces verdes se funden con todas la siluetas que bailan al ritmo, creo que el momento más destacado de todo el festival. Pero el espectáculo continúa con un despliegue visual aún más impresionante, si cabe, que el de la primera parte. Fin del espectáculo y para nosotros, fin del Sónar. Hasta el año que viene.

 
Fotos: Andrea Nieto

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