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Crónica: Monkey Week 2009


Crónica de la primera edición del Monkey Week celebrado durante los días comprendidos entre el 9 y el 12 de octubre en el Puerto de Santa María. 


 

Sábado

Odio llegar tarde a los sitios y perderme los acontecimientos importantes. Cuando llegué a El Puerto el Sabado, ya era consciente de que me había perdido el concierto de Wire, Los Coronas y Tannhäuser entre otras cosas, pero al charlar con la gente sobre lo ocurrido el viernes, todo el mundo coincidía en comentar la caída de una de las chicas que subió a bailar en la actuación de Paco Loco Trío, y que le costó llevar el pie vendado todo el fin de semana. No podía permitirme otro desliz como ese.

Al llegar al Teatro Pedro Muñoz Seca, centro de operaciones del Monkey Week para acreditarme, fui consciente de dos cosas. La primera, al ver a Antonio Bret(Laantoniapincha) como parte del “comité de bienvenida” , era que me encontraba dónde tenía que estar, puesto que Antonio tiene el peculiar olfato de quien lleva mucho tiempo en esto de la música y sabe dónde y cuándo elegir sus apariciones, aunque sea sólo como público asistente. La segunda cosa que me quedó clara, era que no estaba en un festival al uso, dirigido a un público devorador de conciertos, sino que me encontraba en un punto de encuentro de músicos, promotores, discográficas y demás miembros de la industria musical para intercambiar ideas y soluciones ante problemas comunes. Todo muy a pie de calle, para que cualquiera pudiera escuchar y aprender.

Si ya es meritorio organizar un concierto en un bar, por todos los problemas que ponen los ayuntamientos a efectos de permisos y demás cortapisas, imaginaos lo meritorio del evento, puesto que ha conseguido que de manera simultánea se realicen conciertos en bares y en plazas, en lo que se ha llamado “showcase”. Para mi han sido los verdaderos acontecimientos del festival, puesto que al tocar en lugares de fácil acceso y al ser conciertos gratuitos, hacen mas cercana y atractiva la propuesta musical a un número mayor de espectadores. Me ha recordado el espíritu de los primeros Benicassim (cuando todavia era Benicassim, no el Fib) y Contempopránea.

Por problemas de tiempo, no pude ver mas que dos de esos conciertos el sábado, y creo que no elegí bien, puesto que ni Leitmotiv, en la Plaza de Alfonso X el Sabio, ni Dinero en la en el pub Milwaukee, me parecieron apuestas interesantes. Los primeros por ser excesivamente ruidosos y los segundos, por sonar como si Joe Mascis tocara rock AOR de los ochenta.

Nos dirigimos entonces a Puerto Sherry, a los conciertos de mayor afluencia de público. Pero aquí va mi única queja a este festival, y es que esta zona se encuentra demasiado alejada del centro de El Puerto, provocando problemas de desplazamiento y sobre todo de avitualllamiento, pues nos resultó tarea muy complicada encontrar un sitio para comer. Los mismos propietarios de restaurantes se quejaban de que nadie les hubiera avisado. Por esta razón, y por cambios en los horarios, al llegar nos enteramos de que Howe Gelb había tocado ya. Otro desliz. En ese instante la canción “Nunca me entero de nada” pasó fugaz por mi mente... pero todo comenzó a remontar cuando Josh Rouse salió al escenario y con su pop-folk preciosista y pausado y chapurreando algo de castellano, se nos metió a todos en el bolsillo. Sin tiempo para paladear la sensación de haber estado ante un espectáculo maravilloso, los ingleses Kitty, Daisy & Lewis nos hicieron viajar a la America de los años 50, con su revival de Rockabilly. Lo realmente impactante es la corta edad de los miembros de la banda y su virtuosismo cambiando de instrumento practicamente en cada canción. Y llegó Jon Spencer, el auténtico plato fuerte de la noche al frente del grupo de rockabilly Heavy Trash. Empezaron con problemas de sonido, lo que les hizo retirarse durante unos minutos. Una vez solucionados, enlazazon un tema tras otro casi sin dejar respirar a un público que bailaba sin parar, totalmente entregado. Spencer lleva tiempo convertido en un icono del rock duro de raices, y estoy seguro de que no defraudó a ninguno de los que nos encontrabamos allí.

Al hotel a descansar, que mañana hay que empezar temprano...

 

Domingo

El domigo por la mañana lo aprovechamos para ir a la playa, otro de los encantos de este festival, ese marco incomparable que son las playas gaditanas.

Por la tarde comenzamos con Manos de Topo. Son un grupo singular en el que todos quiere ver ecos de bandas diferentes... que si Miguel Angel Blanca canta como Robert Smith...que si las letras tienen ese imaganiario propio de El Niño Gusano...Lo cierto es que no suenan como nadie, y a mi particularmente me parece que ofrecieron un concierto perfecto. El público estaba realmente sobrecogido y sorprendido, y eso no es poco en los tiempos que corren, en los que parece que todo esta inventado. Antes de que empezaran Pony Bravo, vi a The New Raemon pero solo un par de canciones de manera testitomial, por lo que no me atrevo a decir nada de ellos, aunque luego, la gente que los vio me dijo que fue uno los conciertos del domingo. Yo me quedé viendo los inquietantes Pony Bravo, y os aseguro que no me arrepiento. Ese sonido psicodélico sesentero, tan próximo a bandas míticas como de The Doors o Pink Floyd, y esa particular revisión del clásico del flamenco “La niña de Fuego” de Manolo Caracol, dan la razon a los que hablan de ellos como una de las bandas del momento. Se les ve muy en forma, y eso se les nota en directo.

Al desplazarme al Pub El Gramófono para ver a Diastech, tuve mi susto del domingo, puesto que un cartel de “Cancelado” era lo único que pude leer en dicho pub en referencia al concierto, y solo de rebote me enteré de que se había decidido que actuaran en otro pub, El Barsito. Llegué a tiempo de ver a Paco Campano luchando con su portatil, y pidiendo a la audiencia disculpas por no poder visualizar por problemas técnicos las video proyecciones que llevaba meses preparando. Una pena.

El concierto fue espectacular, si bien hubo un comienzo en que las voces sonaron algo inseguras, por los malditos problemas técnicos. Reconozco que soy muy fan de Paco Campano y que cada proyecto que enarbola, me tiene ganado de salida, pero lo cierto es que Diastech son una banda de una creatividad y una oscuridad que me sobrecoge.

 

Tenía mucho interés en hablar con alguna banda sobre su perspectiva del festival, así que después del concierto de Diastech y con unas cervezas de por medio, les hice algunas preguntas a Hiroshima Atomic Garden.

 

-¿Qué opinión os está mereciendo el festival? La verdad es que nos gusta mucho el formato, estamos viendo bastantes bandas interesantes, pero estamos muy cansados. Creemos que la próxima vez vendremos con el tiempo justo para tocar.

- ¿Qué banda os ha llamado especialmente la atención? The New Raemon nos ha parecido un conciertazo. Ramón ha cantado especialmente bien. Nos ha gustado mucho.

- ¿Qué esperais de vuestra participación? Principalmente darnos a conocer al mayor número posible de público, esto de tocar en una plaza y de manera gratuita te da la posibilidad de llegar a mucha gente. A parte, por supuesto, sería interesante que se fijara en nosotros algún sello. Nos sentimos muy identificados con el sonido de B-Core, y les hemos pedido que vengan a ver nuestro concierto a ver qué tal.

- ¿Es este vuestro máximo hito? Si a nivel festival, pero para nosotros fue muy especial cuando tocamos con Lisabö. Creo que hay un antes y un despues en la banda antes de aquel concierto.

- Hay cambios en la formación, ¿cómo van a afectar a vuestro sonido? Es el segundo concierto que damos desde que el antiguo vocalista abandonó el grupo, y el primero con nuevo batería. El cambio de batería creo que ha proporcionado la posibilidad de jugar con la intensidad de la percusión, un campo en el que hasta ahora no estabamos ahondando.

- ¿Quién compone en el grupo? Todos. Creemos mucho en la improvisación en el estudio. De hecho nuestros temas no son lineales y con una estructura típica, verso-coro-verso, y todos tenemos algo que aportar en este sentido.

- ¿Creeis que existe una escena sevillana con un sonido común? Existe muy buen rollo entre nosotros, muchos somos amigos o formamos parte de otras formaciones o plataformas comunes como Sevilla Indiferente o Sevilla Sound. The Baltic Sea, The News, Blacanova, Tannhauser.... creo que todos tenemos en común el que nos gusta muchísimo Sonic Youth...a partir de ahí cada uno elabora su discurso de una manera distinta.

 
Después de hablar con el grupo, me dirijo al Monasterio de la Victoria, donde esta noche se celebran los conciertos del que han venido a llamar el Freek Fest 3, ya que el tipo de banda es muy similar a las dos primeras ediciones del Freek Fest (antiguo formato del Monkey Week).

El Monasterio de la Victoria, como marco para un concierto es francamente una idea genial, la acústica es estupenda y el enclave esta próximo al centro de El Puerto. Además el concepto de un concierto de rock duro en un edificio religioso es hilarantemente irreverente. Cuando llegué estaban actuando The A-Bones, y aunque he de admitir que el público se lo estaba pasando en grande, a mi me parecieron un poco bajos de ritmo y algo monótonos, y solo me llamaron la atención los temas en los que el protagonismo vocal pasaba a la chica bateria. King Khan & The Shrines me parecieron un grupo demoledor. Practican un rock altamente corrosivo y que obliga a moverte al ritmo de sus guitarras sucias y afiladas. Es un grupo muy auténtico con canciones y actitud cien por cien rockeras y con un teclista que es un show sobre el escenario con sus movimientos espasmódicos y sensuales. En primera fila de público Los Sentios, disfrutando muchísimo el concierto.

Al hotel a descansar, que ya no estamos para tanto rock and roll...

 

 

Lunes

Por la mañana asistí a una mesa redonda en el Teatro Pedro Muñoz Seca, que bajo el título “Giras festivales y circuitos. De dónde venimos y a dónde vamos en la producción de conciertos”, reunía a personalidades dentro de la producción de eventos como Alberto Guijarro del Primavera Sound, o Ricard Robles del Sonar entre otros.

Entre los asistentes, promotores a mas pequeña escala, con los que debatieron sobre la problemática de la promoción y posibles soluciones. Francamente interesante y esclarecedor.

Después de la mesa redonda me dirigí a la Plaza de Alfonso X para ver a Tom Cary, la banda ganadora del Circuito Joven Pop-Rock Andalucía en su edición de 2008. Me sorprendieron gratamente, sonando a un punk rock desenfadado y muy fresco...a pesar del calor que pegaba en la plaza a esas horas de la tarde. La imagen final del concierto, fue la del batería dirigiendose con el charles de la bateria en la mano, a la barra y pidiendo una cerveza mientras el público aplaudía a rabiar. Con Salieri no tengo mucha química. No puedo decir que dieran un mal concierto, pero no me transmitieron emotividad. Supongo que me cuesta ver a Javier Neria Neira tocando canciones tan estructuralmente ordenadas, dando la impresión de estar sujetándose todo el tiempo, y recordar su pasado mas desordenado y caótico en Sick Buzos, una de mis bandas favoritas de siempre. Me apunto verlos otra vez, porque una mala tarde la tiene cualquiera. The News, tuvieron la actitud que buscaba a esa hora de la tarde. Caos y sudor, gritos y sexo en cada canción. Todo muy negro, muy soul...tanto soul como puede dar un blanco. Me parecieron salvajemente excitantes. Y para finalizar  Hiroshima Atomic Garden, dieron un concierto que empezó muy contenido y que fue soltándose canción tras canción, de manera que al tercer tema ya tenían el interés de toda la plaza. Creo recordar que por lo menos se me acercaron tres desconocidos para preguntarme el nombre del grupo...eso dice bastante de su directo. Sonaron muy oscuros y contundentes. Me choca mucho la actitud de Alfonso, sin duda el mas tímido del grupo, que transforma su timidez en agresividad encima del escenario. Al finalizar el concierto, hablé con él y todavía estaba empapado en sudor y tenía la mirada perdida; esa es la imagen de quien cree en sus canciones y las defiende hasta las últimas consecuencias.

Hay quien dice que entre el público se encontraba el vocalista de Tokyo Sex Destruction....¿será una premonición?

 

Una vez finalizado el concierto, me marcho con la tristeza de no poder ver a Muni Camon & Remate o a Nacho Vegas entre otros, que tocaban en el Teatro Pedro Muñoz Seca la noche del lunes. Supongo que al limitarse la asistencia de público por ser día laborable el martes, tuvieron que ser conciertos increiblemente intimistas.

 

En definitiva, tengo la sensación de haber asistido al comienzo de algo grande, de un festival que si consigue consolidarse, puede ser referencia en los próximos años en la “industria” indie.

 

 

 

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