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Crónica: Let’s Festival 2009


La gran apuesta por el indie nacional del Let's Festival se ha saldado con un nuevo triunfo. Abonos agotados para ver a más de veinte artistas repartidos en dos fines de semana en lugar de hacerlo entre las dos salas Salamandra. Un gran acierto que ha evitado las molestas carreras entre uno y otro escenario.



Viernes 27
Llegamos a la sala con Gentle Music Men ya en escena, presentando con corrección su pop luminoso, entre Tahiti 80 y Belle and Sebastian. No tardó en aparecer The New Raemon, el nuevo grupo de Ramón Rodríguez (Madee). Su propuesta seria e intimista podría parecer poco apropiada para un viernes noche, pero con sencillez y honestidad se crecieron tema a tema hasta lograr el triunfo definitivo con ases en la manga como "Sucedáneos". Hacen falta más grupos así. Cerró la noche un hierático Nacho Vegas, mejor cuanto más épico y coreado. Ha creado un personaje que colecciona afición y rechazo por igual y levanta dudas en los momentos más intimistas, pero cuando ataca himnos como "El tercer día" (el mejor momento de la noche) o "El hombre que casi conoció a Michi Panero" es incontestable.


Sabado 28
Mi puntualidad es bien conocida, así que me perdí a Zenttric, el único grupo que cantaba en español. Los comentarios oídos oscilaron entre que sonaban como Bloc Party, qué bien, y sonaban como Bloc Party, qué mal. O sea que a saber si sonaron como los del primer disco o los siguientes. Half Foot Outside, presentaban su disco más melódico y nos llevaron con energía a los añorados 90’. A las distorsiones de Dinosaur Jr., los ritmos de Pixies y las melodías de Weezer o Posies. Lo hicieron con naturalidad, con convicción y ganas. Nada nuevo pero tampoco nada malo. Reconozco mi debilidad por CatPeople, por su seriedad, por sus ganas de hacer las cosas bien. Pero es que incluso el detractor más acérrimo del sonido Interpol que practican, tendría que reconocer que en directo son irreprochables. Máxima entrega, sonido perfecto, la magnífica voz de Adrián creciéndose y el público respondiendo con emoción y alma. Un diez. We Are Standard fueron a por todas desde el primer momento, una avalancha dance-rock para no dar respiro a las piernas. Buscaron la intensidad de !!! y quizá el único problema fue no saber dosificar esa potencia. Estar siempre arriba puede llevar a lo monótono. En cualquier caso, bailable, energético y un adecuado fin de fiesta.



Viernes 6
En esta ocasión, la puntualidad no me impidió ver a uno de los artistas más interesantes de la escena catalana, Ramon Faura, alias Le Petit Ramon, escoltado por chelo y batería, repasando canciones viejas y nuevísimas (algunas de su próximo trabajo), interpretadas con actitud y temperamento, en un concierto, eso sí, que me pareció algo irregular . Y en unos minutos, vendría la que a priori iba a ser la actuación estelar de la noche por la expectación que causó su LP. Ya para empezar, Manel tenían ganado a un público entregado. Precisamente y respecto al público, tuve la impresión de que muchos de los fans de Manel presentes aquella noche puede que lo sean también, por extensión, del que se ha llamado (o mal llamado) rock català, es decir, un público menos "indie" que la media que acudió al Let's que igual les gusta Manel como les puede gustar Sau o Sopa de Cabra. Correcta o no esa apreciación, decir que  "Els millors professors europeus" se ha convertido en un auténtico fenómeno para la crítica especializada, que lo ha lanzado al estrellato musical catalán (indie o no) sin dudarlo. El concierto fue una sucesión de sus hits de andar por casa, aplausos y actitud del púbico, como decía, bastante a favor. No podemos dejar de mencionar esa estupendísima versión del "Common People" de Pulp que tan bien les sale. En definitiva, concierto la mar de completito. Acabado el concierto de Manel, hubo parte de ese público que literalmente ahuecaron el ala, imaginamos menos interesado en las siguientes propuestas (incluso, tengo la convicción que algunos no tenían ni idea de quienes eran Julio de la Rosa y El Columpio Asesino). A pesar de los problemas técnicos y de un recorrido tambien algo irregular, Julio cumplió, y se hizo acompañar por Abraham Boba y Pau Roca. Y para finalizar la noche, El Columpio Asesino puso la guinda con esos temas correosos y excitantes que los han convertido en casi una banda de culto. Música perfecta (aunque por momentos actuación algo despersa) para terminar la noche de directos y dar pista de salida a las sesiones de Carole y Pin&Pon djs.



Sabado 7
Último día del pequeño gran festival y para variar, me pierdo al primer grupo, cosa especialmente dolorosa e inexplicable. Dolorosa, porque Los Punsetes prometían diversión con su punki-pop estilo movida. Inexplicable, porque no entiendo que fueran ellos quienes abrieron la noche a la hora más ingrata en lugar de Charades. Mucha simpatía en escena pero el sonido no les acompañó, las voces convertidas en un murmullo inaudible y su pop eléctrico totalmente deslucido. Soso.  Souvenir han mutado de pop afrancesado a ahijados de Client o Ladytron. A los modernos les gusta el electro, y a nosotros también, así que algún pie movimos, pero estos volantazos generan suspicacia. Y por fin Love Of Lesbian, el grupo más esperado de la noche empezaron con sus temas más serios y acabaron vestidos de condones plateados (¿como..?¿astronautas? ¿estáis seguros..?) en lo que ya era toda un fiesta, con la sala a reventar y disfrutando a tope, tanto si es coreando a pleno pulmón los temas de "Maniobras de escapismo" como recibiendo en primicia avances del inminente "1999". ¡Nos vemos en el próximo Let's!


Fotos: Xou Lee Ta

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Fotos: Rafa Piera (Indienauta.com)

 


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Half Food Outside - The Floating Spaceboy


 
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