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Crónica: Festival Do Norte 2010

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El Festival Do Norte
ha conseguido una edición más reunir en Vilagarcía De Arousa, los días 30 de abril y 1 de mayo, a algunos de los grupos más llamativos del panorama musical. Además de contar con un recinto cómodo, los conciertos no se solapan unos a otros y puedes ver a un grupo empezar y acabar su actuación sin tener que salir corriendo a la mitad.


Mientras recogíamos nuestras entradas, Emilio José iba soltando su rap de aldea, y para cuando conseguimos poner nuestros pies delante del escenario, Hola A Todo El Mundo tenían a media carpa haciendo palmas, al son de "A movement between these two", un hit donde con apenas una guitarra acústica, una flauta, una pandereta y unos coros consiguen meterte en su mundo folkpsicodélico. Algo de lo que deberían aprender Klaus & Kinski, que con las canciones salvables que tienen en sus discos apenas se sostienen en directo por mucho interés que le pongan (que no le ponen). Los comentarios de Marina tampoco ayudan, la verdad. Les sobra actitud y les faltan tablas. Los encargados de abrir el escenario grande fueron los vigueses Munich, un grupo novel con buenas canciones y mejores intenciones que no pasarán a la historia por ser la enésima copia de New Order o Interpol. Para cuando Dorian salieron al escenario tenían una legión de fans delante de ellos con el repertorio bien aprendido y dispuestos a darlo todo. Amurallados en su tecno-pop de subidas y bajadas con estribillo interminable, básicamente centran su concierto en 6 o 7 canciones que les funcionan a la perfección, pero que sólo es un trámite para llegar a su tema estrella, "A cualquier otra parte". Esta canción ya pertenece a un nuevo género musical, pop de anuncio de móviles lo podríamos llamar. La sorpresa de la noche vino con Fanfarlo, los ingleses tienen un repertorio intachable que saben defender en directo, canciones como "The walls are coming down" tienen la intensidad necesaria para enganchar a la primera escucha. Comenzaba a llover y daban las gracias al público por estar allí, tocaron "Harold T. Wilkins" y era imposible moverse por mucho que lloviera. Nada Surf ofrecieron un concierto plagado de medios tiempos, más adecuado para una sala que para un festival de estas dimensiones. Con la incorporación de Martin Wenk de Calexico como músico de apoyo, sonaron mucho más preciosistas con los arreglos, cosa que se agradece. Venían a presentar su nuevo disco de versiones y The Go-Betweens, Depeche Mode y Mercromina fueron los elegidos. Mediocres. Los encargados de cerrar los directos esa noche fueron We Are Standard y con razón, suenan como una apisonadora y su técnico de sonido es la mitad del grupo, de eso no hay duda, tienen buenas canciones pero una vez explotada la fórmula del ¡¡vamos todos a bailar!! tampoco tienen más donde agarrarse. Escuchar buena música en la carpa de un festival no es algo que ocurra a menudo, y allí estaban Clovis Dj´s dejando claro que se puede mezclar todo tipo de música sin caer en la típicas horteradas, que fue más o menos lo que pasó con el set de Dj Lagartija. Cuando comenzó a sonar una canción de "La bola de cristal" decidí que era el momento de dejarlo, al día siguiente había que madrugar y la ocasión merecía la pena.
 
A las 12 del mediodía y todavía con sueño asistimos en el pequeño auditorio a la proyección del documental sobre Surfin´Bichos "Buzos Haciendo Surf", y tras una larga entrevista donde también pudo participar el público, Fernando Alfaro cogió su guitarra acústica y tocó algunas canciones nuevas como "Extintor de infiernos" o "Camisa hawaiana de fuerza", muy buenas todas. Nos quedamos con ganas de más. También varias canciones de la época Surfin, "Mis huesos son para ti", "La oración del desierto", o "El rey del pegamento" con la que terminó su concierto, dándonos unas cuantas ideas para esa noche.
 
La segunda jornada del festival arrancó en el Escenario Caixanova con Carrero Bianco, el típico grupo gallego de macarrismo ochentero que no ofrecen nada nuevo pero tienen las canciones y el desparpajo suficiente para llegar y triunfar. Como dicen en uno de sus temas, “Mi futuro es tan brillante que tendré que usar gafas de sol”. Los Punsetes tienen el mismo número de fans que de detractores y da la sensación de que a ellos les da igual una cosa como la otra. Salen, tocan, y se van. Con un par, sí, pero más bien irregulares. El concierto de La Bien Querida fue correcto por parte del grupo pero con un sonido enmarañado donde apenas se distinguía la voz. Una pena no poder disfrutar de sus canciones en mejores condiciones. Ya en el escenario grande, Nudozurdo se defendían como podían casi sin probar sonido. Tienen canciones muy buenas, "Ha sido divertido" o "Mil espejos", pero les faltó empaque en el directo y más tiempo de actuación para demostrar que lo pueden hacer mucho mejor. Pete & The Pirates era la primera vez que venían a España y por el concierto que hicieron creo que tardarán en volver, su pop de taberna pasó más bien desapercibido. Lo que sucedió con los suecos JJ en el escenario era lo más parecido a una broma, toda su "música" estaba pregrabada y la chica J cantaba y tocaba la guitarra (a veces), y el chico J prácticamente no hacía nada (bueno sí, entraba y salía del escenario). Una pérdida de tiempo y medios que de haberlos tenido La Bien Querida o Nudozurdo los hubiesen aprovechado mucho mejor. Los Planetas tenían el viento a favor y les salió un concierto redondo con un repertorio bien escogido y mejor interpretado, algo que no es muy común en ellos. Se centraron básicamente en tocar canciones nuevas, "Una corona de estrellas", "Romance de Juan de Osuna" o el dúo a lo Pimpinela que se marcaron con "LaBienQue" en "No sé cómo te atreves". Mantuvieron todo el concierto un sonido perfecto. "Santos que yo te pinté" y "Alegrías del Incendio" sonaron brutales, y aunque también tuvieron algún momento de mediocridad cuando tocaron "Mil millones de veces" o "Nunca me entero de nada", creo que es el mejor concierto que les he visto en años.
Cuando El Guincho salió a tocar la desbandada de público era importante, estaba claro a quién habían ido a ver. Su tropicalismo sonoro no cuajó en una audiencia que a medida que avanzaba su concierto iba menguando por momentos. El punto final lo pusieron Dj Polar y Dj Poti en una carpa abarrotada, aunque también es cierto que fuera llovía a mares.

Fotos: Lucia Muñoz

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