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Crónica: Ecopop 2009


El 5º año del ecopop ha cumplido con creces sus expectativas, contando con una mayor asistencia de público que otros años, sobre todo teniendo en cuenta que no figuraba ninguna formación extranjera, pero eso sí, con un puñado de grupos españoles, algunos casi empezando y con ganas de dar guerra, y otros más conocidos y demostrando que si están ahí es por algo.



El jueves comenzó fuerte, con el cartel de “no hay entradas” para ver a Amaral, Lapido, Los Pedales y Ordovás, y es que las entradas se habían vendido en su totalidad desde hacía semanas.


El viernes, entre los grupos más noveles, pudimos ver a Klaus & Kinski, grupo ecléctico al que aunque tienen una propuesta más que interesante, en directo pierden puntos, y es que apenas transmiten, lo que hacen que sus conciertos, o al menos el del Ecopop, fueran más bien aburridos. Aunque al menos nos quedamos con un detalle, el bolero “Mangele y el amor”, su gran momento. Cooper aburrió a unos, fascinó a otros. Yo personalmente me pasó lo primero, quizá me suena todo igual, quizá me quedé en Los Flechazos, pero no terminó de llegar a parte del público. Pero después llegaron Lori Meyers para ofrecernos uno de los mejores directos del festival, haciendo que los permanecíamos alicaídos nos animaran hasta límites insospechados, y es que los de Granada nos ofrecieron una consecución de sus temas más conocidos de sus tres discos. Y para completar el día y dejarnos finalmente con un gran sabor de boca pudimos disfrutar de Love of Lesbian con su fantástico “1999” bajo el brazo. Con una factura impecable, tocaron sus temas más “serios” para pasar a esos temas tan divertidos y que tan suyos que tienen, aunque con el problema de tiempo, y es que está claro que lo de la hora y poco para tocar en los festivales se les queda corto, y al final siempre hay temas que echamos en falta. Mención especial a “Incendios de Nieve”, uno de los momentos del fin de semana.

 

Al día siguiente, sábado, y ya casi de noche, lo que daba tregua al tremendo calor que habíamos pasado ese día, la jornada comenzó con The New Raemon. El personal proyecto de Ramón Rodríguez de Madee, esta vez en castellano y con una gran banda detrás en la que destacaban Ricky Falkner y Ricky Lavado de Standstill, nos ofreció un gran directo, a pesar de algunos problemas de voz y de la falta de teclados, que como él explicó se había ido de viaje a Ibiza. Tras ellos, le tocó el turno a Zahara, uno de los fenómenos de la temporada, y la cual lleva tanto tiempo girando por el país que pocos eran las que no habían ni siquiera oído hablar de ella. Junto a sus “Chicos Fabulosos” nos ofreció un directo entre lo independiente y la radiofórmula, pero eso sí, con letras preciosas y una voz que encandila a cualquiera, consiguiendo ponernos los pelos de punta en más de una ocasión. Por segunda vez salió Ricky Falkner, colaborador y productor de Zahara, para interpretar ese temazo llamado “Funeral”.
Y por tercera vez saldría, ya con su banda Standstill (como se comentaba por allí, ese día el escenario debería haberse llamado “Escenario Ricky Falkner”). Los catalanes nos ofrecieron un potente y contundente concierto con un Enric al que a veces se le olvidaba las letras, pero no importaba, y un Piti Elvira en estado de gracia, como casi siempre. Llevan tres años girando con su disco “Vivalaguerra”, pero eso no denota ni cansancio por parte de ellos ni del público, y dentro de unos meses sacarán un nuevo álbum, lo que hace que estos conciertos sean casi de despedida de esta etapa. Brutal es la palabra.
Tras ellos, los Sunday Drivers, otro de los platos fuertes del festival, llegaron para presentar su último disco “The End of Maiden Trip”, con un directo que incluso a veces supera a ese fantástico disco. Y para finalizar la jornada de conciertos, tuvimos el placer de disfrutar de los temas de We Are Standard, que aunque contaron con algún problema de sonido y con su frontman Deu más comedido de lo normal, nos hicieron bailar y disfrutar a todo el mundo. El público que a lo largo de tres jornadas lo habían pasado de maravilla acabaron el festival al son de los temas puestos Dj Rojiblanco, otro de esos clásicos de Radio3.

Al final balance de lo más positivo, con un marco incomparable como es el patio del Castillo de Don Alvaro, detalle que prácticamente todos los grupos mencionaron, sin apenas colas en las barras, con precios populares y sin agobios que otros festivales ofrecen.

 

Fotos: Cristina Casado


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