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Crónica Creamfields Andalucía 2010

creamfields2010

Un año más hemos asistido a una descarga brutal de música electrónica en las playas de Almería. El cartel prometía una noche intensa y eso es lo que tuvimos los más de 20.000 asistentes a la séptima edición de Creamfields Andalucía. La noche fue inmejorable ya que una ligera brisa marina evitó las enormes sudadas que sufrimos normalmente los seguidores de este festival veraniego.


Este año hemos disfrutado de la presencia de 32 artistas de primera línea distribuidos en 3 escenarios y una carpa ofreciendo una sesión musical de 15 horas ininterrumpidas. Con algunas excepciones como David Guetta y 2manydjs podemos decir que en general esta edición ha estado ligeramente sesgada hacia la música electrónica más dura. Puede ser por ello que entre los asistentes hemos echado de menos una mayor afluencia de un perfil que podíamos definir como de “cultura de club”. Una vez dicho esto puedo asegurar que ha sido una nueva edición de música memorable con actuaciones muy destacables.

Por uno de los tres escenarios denominado “nacional” desfilaron muchos de los mejores Djs nacionales y con mayor prestigio internacional como son Wally López, Henry Saiz, Cristian Varela y Ángel Molina. Este último cuenta con un gran número de incondicionales que se desplazaron religiosamente a ver su actuación desde todas las áreas del recinto.

En otro de los escenarios se celebró durante las primeras horas del festival, un concurso de Djs en el que participaron 10 jóvenes Djs seleccionados de entre más de un centenar. El concurso Andalucía Suena es una iniciativa de Creamfields con la que se pretende descubrir y apoyar a nuevos talentos. Con una sesión de 20 minutos cada uno, finalmente se impuso el Dj granadino de 26 años Juanmi Linares. Como premio, el año que vienen abrirá el escenario principal siendo el primer artista confirmado para Creamfields 2011.

The Bloody Beetroots Death Crew 77 realizaron una sesión espectacular tanto visual como musicalmente en la que implicaron al público en un viaje enérgico cargado de ritmos frenéticos y todo tipo de referencia musicales. La reciente incorporación de un baterista Edward Grinch tocando en directo es si duda un acierto pleno. Por su parte Vitalic nos ofreció una de sus intensas sesiones electroclash en la que mezcló sus temas más reconocidos con un desgarro particular que el público aclamó.

Por su parte John Digweed demostró una vez más por qué ha sido elegido en una ocasión como el mejor Dj del mundo. En una sesión de dos horas, Digweed sometió a los asistentes a un tratamiento de house progresivo difícil de olvidar, pudimos observar cómo jugó con las almas de los asistentes introduciéndoles en un mundo de matices y en un universo sonoro del que era imposible escapar, los festivaleros que se dejaban caer por su actuación quedaros todos atrapados hasta el final.

Una vez más Orbital cumplió con las altas expectativas que todos tenemos en el veterano grupo techno demostrando por qué se han mantenido en lo alto de la escena techno desde hace más de 20 años. En su actuación mezclaron los temas clásicos de sus álbumes más conocidos manteniendo esa tonalidad tan identificable pero siempre con un ritmo de baile imparable. Otro gran veterano con más de 20 años a sus espaldas es el megaclásico español Óscar Mulero, su prestigio internacional y su elevadísimo número de seguidores ha hecho que la organización lo haya situado en el escenario principal. Mulero desarrolló una durísima sesión del techno que hizo vibrar a una gran parte del público que acudió a verlo.

El Dj y productor Benny Benassi protagonizó a su vez una de las sesiónes que según muchos de los asistentes “fue la mejor”. La sesión fue difícilmente clasificable ya que pasó por una amplia gama de registros siempre en un entorno house y electroclash. Eran ya altas horas de la madrugada y Benassi tenía claro lo que el público le demandaba, es decir, un entorno de baile que te moviese por dentro y te permitiese continuar disfrutando del ambiente que se fue generando a lo largo de toda la noche.

El festival lo cerró el cabeza de cartel David Guetta. Cuando empezó su actuación estaba amaneciendo y parece que el ambiente y los colores del día se pusieron de acuerdo para acompañar a una sesión perfecta para el cierre. Guetta sabía que eran las 7:30 de la mañana y todo el festival que llevaban encima los asistentes y así preparó una sesión house adaptada a las circunstancias. Pese a que su música podríamos catalogarla como un house bastante comercial, Guetta aplicó un vaivén de cambios y matices yendo del house suave y envolvente al más contundente ganándose sin género de
dudas el favor del público desde los primeros 10 minutos. Además tiene algo que yo he agradecido siempre a otros Djs como FatBoy Slim o Sven Väth que es el establecer una conexión y una cercanía con el público durante toda la actuación.

La organización del festival estuvo como todos los años correcta. Como crítica puedo recoger que este año he echado de menos el emplazamiento de una zona verde de descanso que permita a la gente tumbarse y relajarse. Por otro lado, los visuales en algunos casos no fueron aportados por los propios artistas y los que aportó la casa fueron en ocasiones demasiado sencillos y repetidos.

Pues esto es todo en una edición más de Creamfields, de nuevo genial, que nos deja con la tristeza de que para volver a vivir un evento así tendremos que esperar todo un año.

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