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Crónica BSide 2010

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El pasado 11 de septiembre, el estadio Sánchez Cánovas de Molina de Segura (Murcia), se convirtió en uno de los centros neurálgicos de la independiencia musical española. Y decimos que fue uno de ellos, ya que la proliferación de festivales nacionales en los últimos tiempos los hace coincidir y a nosotros nos toca la difícil tarea de elegir. La actuación de algunas de las bandas de más renombre de los últimos tiempos, así como la presentación de material del nuevo disco de The Ting Tings, hizo que me decantara por tierras murcianas.


Al margen de lo estrictamente musical, la comodidad del recinto, próximo al centro de la ciudad (estamos cansados de festivales a los que hay que desplazarse en semi peregrinación), el cesped que invitaba a sentarse y disfrutar con comodidad de los conciertos, así como barras donde no había que esperar mucho para poder adquirir bebidas o comida (la gran asignatura pendiente de los festivales), hicieron del Bside un festival cómodo y organizado.

- Sumamente puntuales, a las nueve de la noche L.A. hicieron que el festival arrancara de la mejor manera posible, con “Microphones and Medicines” una de sus mejores canciones y su particular manera de agradecer al público la excepcional acogida de “Heavenly Hell”, un disco concebido por Luis Albert en absoluto estado de gracia y que nos regala algunas de las canciones mas bonitas de la escena nacional de los últimos años. Con una puesta en escena algo más rockera que en el disco, prescindiendo de teclados y con dos guitarras eléctricas además de la acústica de Luis Albert,  suenan “Close to you”, “Hands”, “Stop the clocks”, “Elizabeth”, “Cristal clear” o “Evening love”, celebradas y coreadas por el público. Qué lejos han quedado ya sus actuaciones en el Bluesville, la época en la que L.A. eran uno de los secretos mejor guardados de Palma...y solo hace un año de la publicación de “Heavenly Hell”. La banda bromea sobre el escenario y celebran la paternidad de Ángel Cubero bajista del grupo, a pesar de que cómo ellos mismos dicen, esa noticia va a hacer que desciendan sus posibilidades de ligar esa noche. Antes de finalizar, los mallorquines nos dejaron una sorprendente y emotiva versión del “Wicked Game” de Chris Isaak, que nos hizo mirar por el retrovisor a 1989, con los pelos de punta. “Morning Star” y “About July”(con impresionante mano a mano de los dos guitarristas) fueron las canciones elegidas para cerrar un concierto que se hizo muy corto, retazos de su próximo disco que esperamos ansiosos.

- A estas alturas nadie va a descubrir a Jon Spencer. Músico iluminado de discurso incendiario, sudoroso, con sus solos epilépticos y deambulando por la fina línea que separa el rockabilly del psicobilly, nos repasa los álbumes con Heavy Trash, con especial peso en ” Midnight Soul Serenade”. Sumamente delgado, con su imposible tupé y ataviado con su look cincuentero, el de New Hampshire es un animal del escenario que nos dejó joyas como “Gee, I Really love you” o “The pill”. Lamentablemente y a pesar de su entrega, creo que no era festival para Jon y los suyos, puesto que se notaba que el público estaba ansioso por ver a los catalanes Love of Lesbian.

- Love of Lesbian son uno de los triunfadores de este verano. Con un disco fantástico como “1999” bajo el brazo, se han dedicado a pasearlo (ya está más que presentado) por todos los festivales nacionales. Eso les hace tener aún mas tablas, un sonido excepcional y un directo muy trabajado que evita caer en gags repetitivos, cosa que se agradece. Suena “Allí donde solíamos gritar” y hay gente que rompe a llorar y es que cuesta no emocionarse con una canción con un mensaje de tal profundidad emocional. Adelantándose al chiste, Santi Balmes presenta al grupo con un hilarante “Hola somos Love of Lesbian, llevamos quince dias sin ducharnos y éste es nuestro primer concierto de este verano”, ante la risa general de los asistentes. “Las malas lenguas” dan paso a canciones que nos hacen mirar atrás en la discografía de los catalanes, como  “Noches reversibles” o “Mi primera combustión”, para a continuación volver con su disco “1999”: “Segundo asalto”, “1999” (con guiño incluido a Jeanette en el estribillo, cantando eso de “Todas las promesas de mi amor se irán contigo...”), “Voy a romper las ventanas”, “Incendios de nieve”, “El ectoplasta” y “Me amo” (ésta última de “Cuentos chinos para niños del Japón”). Al tocar “Incendios de nieve”, Santi se pone unas gafas de sol y nos avisa de que va a imitar a Liam Gallagher de Oasis, adoptando su pose chulesca y pidiendo al público que coree el estribillo “cual hooligans ingleses”. Cierran con “Club de fans de John Boy”, y para entonces la entrega del público es total y no hay quien no baile y coree la letra, si bien problemas de sonido hicieron que Santi comenzara la canción en un tono no usual y no fuera hasta el estribillo cuando se le viera cómodo cantándola. Como viene siendo habitual, el fin de fiesta fue el espectacular baile(como ellos mismos lo presentaron, “baile mongoloide”) de “Algunas plantas”. Hemos comprobado que ya hay parte del público que lo ha memorizado y lo baila con los catalanes. El directo de LOL se ha convertido en un show con letras mayúsculas...y no hay atisbo de que no haya “...putas ganas de seguir el show...”, más bien todo lo contrario, se les ve cómodos y disfrutando de cada actuación.

- No suelo hablar de los djs en los festivales a no ser que me gusten mucho y éste es el caso de Medm DJs. Les tocó la difícil tárea de ánimar al público antes de la actuación de The Ting Tings y lo hicieron fenomenal, tanto en la selección de temas, como por la depurada técnica. Finalizaron con una genial mezcla de “Where is my mind” de Pixies, mientras veíamos a los técnicos de sonido terminar de preparar el escenario. Se les veía disfrutar muchísimo y el respetable se lo agradeció con una sonora ovación al finalizar su actuación, que fue respondida por la pareja con un sentido saludo.

- La actuación de The Ting Tings levantó mucho revuelo y la anunciada presentación de parte del material de su próximo nuevo álbum, muchas expectativas, aunque al final la tan anunciada presentación quedó reducida a la interpretación del nuevo single, “Hands”. A pesar de eso, la actuación no pudo empezar de mejor manera, con “We Walk” uno de esos temas que se convierten en clásicos desde la primera vez que lo escuchas y con una descafeinada por problemas técnicos (apenas se oía la guitarra de Katie) “Great DJ”. Jules de Martino, iba tocando instrumentos y grabando secuencias sobre las que Katie White desarrollaba su histriónica actuación, con momentos de riffs de guitarra de la británica sobre una plataforma, o de rodillas junto a la batería, o golpeos sobre un bombo con el nombre del grupo escrito con pintura fluorescente, que acaba estrellando contra el suelo. Vamos, nada que no esperásemos. Antes de interpretar “Fruit machine”, Katie se sube a una plataforma y nos lee un texto en castellano agradeciéndonos la asistencia y pidiendo disculpas por su español. Esos detalles son de agradecer y el público lo hace con una sonora ovación. “We started nothing”, la consabida “Hands” y una celebrádisma y coreada por el público, e interpretada por la británica hasta el paroxismo “Shut up and let me go”, dan paso al ya clásico momento de Jules haciendo fotos al público bajo pretexto de enseñársela a sus amigos, hablandonos en un más que correcto castellano. Bromeando con su teclado, Jules toca la melodía de “Cazafantasmas”, para que Katie vuelva a aparecer en escena e interprete “That´s not my name” como traca final. Concierto más que correcto, en el que los británicos perdieron fuelle a mitad del mismo, aunque supieron recuperarlo a base de entusiasmo e intensidad. Durante toda la actuación tuvieron problemas de sonido, reclamados por el dúo y en una ocasión Katie tuvo que dirigirirse a la mesa bastante molesta, con gestos ostensibles de enfado.

- Con We Are Standard tengo la sensación de haber vivido un deja vu. Cuántas veces este verano no habremos vivido el comienzo del final de algún festival, con eso de “...take your time...”, del tema “Bye, bye, bye” con el que también abren su disco “We Are Satandard”. Si antes decíamos que Love Of Lesbian llevan todo el verano sin parar, con We Are Standard pasa exactamente lo mismo. Festival tras festival, han animado las noches del verano de muchos festivaleros, porque si algo hacen los de Getxo es transmitir ganas de fiesta, buenas vibraciones y deseos de bailar hasta altas horas de la madrugada. Tengo que reconocer que yo era de esos que no podía soportar la actitud de su cantante Deu Txakartegi, pero tengo que rendirme a la evidencia de que poca gente es capaz de transmitir sobre un escenario esa sensación de “aquí estamos, a ver qué tal nos va, a nosotros nos parece todo de puta madre”. Todo actitud y carisma. Con un “Hola, venimos de Bilbao, pero no os preocupeis que somos de los buenos...”, comenzó sus peculiares comentarios, previos a sus eléctricos temas que nos espolearon hasta bien entrada la madrugada. We Are Standard son pese a quién le pese, un auténtico terremoto. Quizás deberían cambiar un poco los gags de su directo porque a fuerza de verlos, se repiten demasiado (el espectaculo del confetti, repertorio...) 

El Bside en su versión de 2010, ha sido un festival efectista, con bastante afluencia de público aunque no multitudinario y sin problemas destacables en la organización. Queda apuntado como cita más que probable para el año que viene.

Fotos: Gloria Santos


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