Publicidad

Yann Tiersen, La Riviera, Madrid (19-11-09)


Yann Tiersen lleva años intentando dejar claro que lo suyo es una clara evolución hacia el rock, tratando de dejar atrás todo aquel fenómeno “Amélie” el cual le llevó a ser reconocido mundialmente. Pero inevitablemente la sombra de la película francesa, y por ende, de su música, es muy alargada, tal y como se pudo ver en la Riviera de Madrid el pasado 19 de noviembre.


 

La finalidad de los conciertos ofrecidos por el músico francés este pasado mes en España, al igual que los que celebró en verano, fue la presentación de su próximo disco “Dust Lane”, cuya salida al mercado se ha retrasado tras su ruptura con su discográfica. Este hecho quizá fuera una de las razones de la escasa comunión entre parte del público y el músico. Y esto sin olvidar otros dos hecho: uno, que tal y como ya había sucedido en sus últimas visitas a España, Yann Tiersen se ha olvidado de "Amélie", ofreciéndonos un concierto basado en guitarras y distorsiones, eso sí, sin olvidar esos  fantásticos momentos instrumentales del bretón tocando el violín con tanto ímpetu que casi destrozaba el arco; y dos, y como detalle técnico, otro grave problema fue el pésimo el sonido que se nos brindó en la Riviera, a veces tan empastado que no había manera de distinguir ni los instrumentos ni las voces, algo que no se sabe si es achacable a los técnicos o a la sala en sí, y es que ya son conocidos los problemas de acústica de la Riviera.

En lo estrictamente musical tal y como se ha apuntado, el repertorio se basó en el disco “Dust Lane”, dejando claro de que además de seguir por su línea rockera y sus guitarras, según lo visto, es muy posible que este sea su disco más ruidoso hasta la fecha. A destacar el acompañamiento en casi todos estos temas por el telonero de la noche, Matt Elliot, cuya profunda voz dotaba de una oscura atmósfera a estas nuevas canciones. Así poco a poco fue desgranando canciones como “Chapter 19”, la contundente “Palestine”, “Amy” o “Ashes”. Y ya en los bises, y para mayor deleite de los presentes nos brindó con la que se podría erigir como uno de los mejores temas del disco, “Fuck you”. Por supuesto todo ello salpicado con algunos de sus clásicos, renovados eso sí, como “La Terrase”, “Le Quartier” o uno de sus mejores temas de siempre, “Sur le fil”. Al final, y como colofón nos presentó a una irreconocible “Amélie”, totalmente revisada y transformada a base de ruidos, guitarras, ondas martenot o su inconfundible violín.

Se echó en falta algunas de sus temas más clásicas y habituales hasta ahora en su repertorio como “Monochrome”, “Bagatelle” o “Les bras de mer”, y por supuesto se echó en falta, y mucho, a su acordeón y a su toy piano. Parece ser que cada vez que hace gira nueva, el francés va dejándose atrás alguno de sus instrumentos más característicos, posiblemente fruto de esa evolución al rock.

En resumidas cuentas, un concierto que maravilló a muchos de los que estábamos allí y que conocemos la tendencia rockera de Yann Tiersen, a pesar del sonido que a veces lo estropeaba todo o casi todo, y una clara desconexión con esa parte del público que fue pensando que por allí se encontraría a "Amélie Poulain" y quedaron ciertamente desilusionados cuando escucharon lo que escucharon. Y es que como he dicho “la sombra de Amélie sigue siendo alargada”, a pesar de que Yann Tiersen siga intentando hacerla desaparecer como sea. Quizá algún día lo consiga.

 

Fotos: Cristina Casado - Súper

 

[flickr set=72157622918250958]

 

 

 

 

 

To Top