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The Wedding Present, Moby Dick, Madrid (09-10-2013)

Autor:  | Google+ | @curtillo

The Wedding Present (bueno, David Gedge y el grupo que tenga contratado en ese momento) le han cogido el gustillo a eso de hacer giras tocando sus discos emblemáticos. Y es que los de Leeds tienen unos cuantos trabajos que entrarían en ese corte. Lo hicieron con “Bizarro” y “Seamonsters”, y ahora le toca el turno a “The Hit Parade”, del cual celebran el 21 aniversario (por celebrar, se puede celebrar lo que sea). De todas formas, cualquier excusa es buena para ver a David Gedge y sus mercenarios encima del escenario. Además, en esta nueva gira, aunque tocan el álbum en orden, también meten temas de diferentes épocas a lo largo de todo el setlist.

La sala Moby Dick, con su aire de taberna, es un sitio perfecto para ver a los británicos. Casi se podría decir que estaban como en casa, y eso se notó en un David Gedge de lo más parlanchín, que presentó casi todos los temas y charló con el público más en más de una ocasión. Un público que llenó la sala y, que por lo menos en las primeras filas, fue de lo más respetuoso con la banda (algo complicado últimamente en Madrid). Incluso fue respetuoso con los teloneros, los madrileños Local Quatro que, con sus melodías pop estilo Los Brincos, no pintaban demasiado allí.

Como ya he dicho antes, había mucho más que ofrecer aparte de los temas de “The Hit Parade”, y eso fue lo que nos dieron en la primera parte del concierto. Las seis primeras canciones fueron un repaso a su discografía, en la que nos dejaron un par de temas de “Take Fountain” (Interstate 5 y Ringway to Seatac), alguno del “Bizarro” (enorme lo de Brassneck) y alguno de sus últimos trabajos, demostrando que una acelerada Spiderman In Hollywood y 524 Fidelio, no desentonan entre sus clásicos. De esta parte del concierto, de todos modos, me quedo con una deliciosa Montreal, que dio paso a los temas del álbum que tocaba interpretar esa noche. Justo antes tocaron Two Bridges, el nuevo single que saldrá en vinilo de 7” el 21 de octubre, un claro homenaje al disco protagonista del concierto. Sonó bien y dejó a más de uno alucinado (incluido al que escribe esto) por su contundencia, dejando claro que pueden seguir haciendo temas que impactan desde el primer segundo.

La siguiente hora estaba destinada a los temas de “The Hit Parade”, que cayó entero y en orden. Pudimos comprobar lo bien que suena el rock cortante de maravillas como Blue Eyes o Three, o lo bien que les funcionan los cambios bestias en una canción como Come Play With Me, que nos dejó sordo al personal. Y es que Gedge encima de un escenario se olvida de su edad y se convierte en ese jovenzuelo que aporreaba su guitarra cuando estaba en la veintena. Para muestra, el final de Flying Saucer, con bien de distorsión, donde se fusionó con su batería en una lección maestra de cómo hacer C-86. Y si hablamos de C-86, hay que hablar de Sticky, el tema del disco que tiene todos los elementos de aquella corriente que casi inventaron ellos. Un servidor no puede resistirse a esas guitarras aceleradas y cristalinas, que desembocan en un delicioso estribillo. De lo mejor del concierto. Por supuesto, para acabar este repaso estaba No Christmas que, claro, cierra el álbum. Brutal, esa es la palabra que mejor describe a Gedge acoplando la guitarra a su amplificador. Lo hemos visto unas cuantas veces, pero no nos cansamos de ello.

Aparte del buen concierto, otro punto a su favor fue que se olvidaron de la pantomima de los bises y los soltaron inmediatamente después. La verdad es que fueron a toda leche y nos dieron muy pocos respiros durante el concierto. Por supuesto, no podía faltar una canción de “George Best”, su gran obra maestra, y la elegida fue My Favourite Dress, que la clavaron. Pero para terminar  había que volver a “The Hit Parade” –en este caso a una de sus versiones–, y nos obsequiaron con su revisión del Pleasant Valley Sunday, de The Monkees. La elección perfecta, ya que tiene un final contundente lleno de distorsión; de esos que te dejan con la boca abierta durante un buen rato.

Pocas pegas se le pueden poner al concierto. Quizá el sonido no fue el mejor en algunos temas (demasiado saturado), pero están en un estado de forma admirable. Por mí, que hagan gira de aniversario de todos sus discos.

FOTOS: ADOLFO AÑINO

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