Publicidad

Washed Out + Cant, Sala Kapital, Madrid (08-11-2011)

Autor:  | Google+ | @curtillo

cant cabecera

Heineken y su Music Selector nos están acostumbrando muy mal con tanto cartel doble de lo más apetecible. Si hace unos meses eran The Drums y Okkervil River los que aterrizaban en la capital, esta semana nos encontrábamos con dos grandes promesas: Washed Out y Cant.


La noche comenzaba con el grupo de Chris Taylor. El bajista de Grizzly Bear se ha tomado muy en serio este proyecto en solitario, y se ha buscado a una banda de lo más solvente, que hace que sus canciones ganen muchos enteros en directo. El de Brooklyn es un alma inquieta que, además de ser una parte esencial de una de las mejores bandas de los últimos años, también está detrás de la producción de discos como el de Twin Shadow o el de The Morning Benders. De ahí que el directo de Cant suene un poco a todo sus proyectos.

Como venían a presentar el irregular Dreams Come True, había un poco de miedo ante lo que nos podían deparar los 45 minutos de su actuación. Afortunadamente, lo resolvieron muy bien con un espectacular sonido –todo un acierto la Sala Kapital–, y haciendo de sus canciones algo totalmente nuevo. Durante los tres cuartos de hora de su actuación pudimos escuchar sucias distorsiones, miles de juegos vocales con los pedales, algo de indietrónica y, por supuesto, la melancolía que desprenden muchas de las composiciones de su banda principal. De hecho, un servidor, que no es muy fan de su música, se quedó con ganas de un par de canciones más.

Para cuando salieron Washed Out al escenario, la sala Kapital ya estaba al borde del lleno –sorprende ver lo famoso que se ha hecho el proyecto de Ernest Green en tan solo unos meses–, y con el público entregado a las primeras de cambio. Al parecer, había ganas de ver a uno de los abanderados de ese chillwave que está tan de moda últimamente.

Desde luego, lo primero que hay que hacer es felicitarle por tratar de llevar la música que hace en el dormitorio de su casa al directo y con una banda de cinco músicos. Eso sí, no se separó del iPad en todo el concierto. También es cierto que en su álbum de debut –el imprescindible Within and Without– se aleja un poco de la dichosa etiqueta musical, y sus canciones se prestan bastante más al directo.

A pesar de contar con una buena colección de canciones, hay que decir que su propuesta pierde parte de interés encima del escenario, y en algunos momentos resulta hasta un poco aburrida. Por lo tanto, no es de extrañar que lo mejor del concierto fuesen los temas más bailongos. Canciones como Echoes, que la tocó casi al comienzo, Soft o el estupendo nuevo tema que presentó, sí que funcionan en directo. Lo malo es cuando se saca de la manga esas tonadillas Dream-Pop, que sí funcionan en disco, pero que en directo te dejan bastante indiferente. De todos modos, no hubo mucho tiempo para el tedio, ya que no tardó ni 45 minutos en hacer el bis. Curiosamente, las dos últimas canciones fueron de lo mejor del repertorio, sobre todo la estupenda versión que hizo del Wicked Game de Chris Isaak. Eso sí, una pena que no pudiésemos disfrutar de Amor Fati, una de las mejores canciones de su debut.

Ya sabes, Ernest, para la próxima un poco más de ánimo no vendría nada mal. 

Fotos: Fernando Curto y Pablo Almarcha

[flickr set=72157627984431389]

To Top