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Warhaus, Sala Boite, Madrid (28-11-2017)

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Como nos contó ella misma a pie de micro, Marem Ladson solo tiene un video clip en youtube, el de una canción titulada “Storm”. Aunque tiene varios más en plan casero, más cercanos al pequeño set acústico de aire cantautoril (a la americana) y reminiscencias folk que ofreció para el aún reducido público presente en la sala.

Ladson tiene una voz bonita, y parece cantar con convicción sus pequeños/grandes dramas emocionales. Además cualquiera que se enfrente armado solamente con una guitarra a un público que no es el suyo merece un respeto.

El problema es que (al menos en cuanto a lo que se puede apreciar en directo y en formato acústico) no ofrece nada que no hayamos oído un millón de veces antes. Habrá que esperar a que edite su disco para comprobar si puede destacar entre la multitud de ofertas similares.

Los belgas Balthasar nunca me han llamado mucho la atención, por eso cuando Marteen Devoldere (cantante del grupo) publicó “We Fucked A Flame Into Being con su nuevo proyecto Warhaus (junto con su pareja sentimental Sylvie Kreusch) fue una autentica sorpresa (en el buen sentido).
El año pasado por estas mismas fechas estaba previsto que tocaran en nuestro país, pero los conciertos fueron cancelados sin explicación alguna. Esta vez, aunque con un retraso de una hora anunciado poco y mal el día antes del concierto, sí que tocaron con nuevo disco bajo el brazo.

Marteen salió a escena acompañado de batería, bajista, y un guitarrista que ejerció de multi instrumentista a lo largo del concierto.
Empezaron con “Control”, y todo parecía estar bien. Sonido claro y potente, voz de crooner algo pasado de rosca, grupo compenetrado (el proyecto es relativamente nuevo pero son músicos con tablas), el público con ganas de disfrutar de la música….. pero ¿y la chica?
Estuve durante parte del concierto elucubrando con la posibilidad de que Sylvie apareciese de un momento a otro por la puerta situada tras el esceanrio para unirse a sus companeros, pero no fue así. Ignoro si ya no es parte del grupo, si no acude a todos los conciertos, o si este fue una excepción, pero el caso es que para la ocasión no hubo contrapunto femenino en las canciones.

No tuvieron problema en recrear en directo las atmosferas decadentes y algo cinematográficas que se pueden apreciar en sus dos discos de estudio. A esto ayudó sin duda el hecho de que se trajesen un pequeno arsenal de instrumentos (trombón, trompeta, marimba, …), más algún que otro sonido pregrabado. Así evitaron algo que pasa con muchos grupos, eliminan casi por completo todos los arreglos y detalles de sus grabaciones cuando les toca plasmarlas en directo y dejan a veces algo bastante simplón como resultado. No fue este el caso. Sonaron algo más contundentes que en disco y también dejaron algo de espacio para la improvisación (el ramalazo jazzy ya se intuía), y las dos canciones que fueron “desnudadas” sonaron más íntimas y tristes que los originales pero nunca una versión descafeinada. La formula Serge Gainsbourg+Leonard Cohen (el Cohen de “I’m Your Man”)+percusiones exóticas tambien funciona en directo.

Tras un muy coreado y celebrado “Mad World” (con Marteen cantando entre el público tras haberse bajado del escenario) el grupo se retiraba, volviendo casi de imediato para el único bis: “Fall In Love With Me“. El respetable más que satisfecho (pese a cierta oscuridad en la propuesta el ambiente de celebración fue lo que imperó) y el grupo agradecido por la buena acogida.

Todo más que bien. Pero, ¿y la chica?

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