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Vampire Weekend, Circo Price, Madrid (28-02-2010)

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Vampire Weekend
sólo han necesitado dos años y dos discos para convertirse en auténticas estrellas del indie mundial.


La banda neoyorquina era el plato fuerte de los conciertos que está programando Heineken por toda la geografía española, y de ahí el llenazo que presentaba el Circo Price de Madrid la noche del domingo.

Aunque las Fan Death han sido sus teloneras durante toda la gira europea, parece ser que Barcelona y Madrid no les apetecían demasiado. Una pena, porque el que escribe esta crónica tenía muchas ganas de ver cómo defendían su pop ochentero en directo.

A eso de las nueve y veinte de la noche, salían los Vampire Weekend a un escenario decorado con una enorme lona con la portada del Contra y seis lámparas como las de la portada de su primer disco, para darse un auténtico baño de masas ante un público que ya estaba convencido de antemano.

Empezaron con White Sky y Holiday –dos de los mejores temas de su último álbum–, pero a la tercera, ya soltaron uno de los hits de su disco de debut, la estupenda Cape Cod Kwassa Kwassa, y el público aprovechó para corear eso de But this feels so unnatural / Peter Gabriel too. Y eso fue, más o menos, lo que hicieron durante la hora y cuarto que duró el concierto: fueron intercalando los temas de Contra (California English, Cousins, o Giving Up The Gun), con los hits de su primer disco (A-Punk, M79, Blakes, …). Además, tocaron todas las canciones excelentemente y con un sonido muy bueno.

Acabaron la primera parte del concierto con un fantástico –aunque extraño– medley de Campus y Oxford Comma, y en el bis nos dejaron Horchata, Mansard Roof (probablemente el momento de la noche) y Walcott, una canción que no es de las mejores de su primer álbum, pero que en directo funciona verdaderamente bien.

Fue un gran concierto en el que el grupo estuvo especialmente simpático: el batería se llevó  una gran ovación cuando se puso unas enormes gafas de sol que le lanzaron desde el público, y el cantante no paró de bromear (eso sí, tiene un humor bastante peculiar). En más de una ocasión nos obligaron a hacer los coros de las canciones, aunque la verdad es que el público estaba predispuesto a corear todas las canciones desde el principio del concierto.

Viendo lo rápido que se agotaron las entradas en Madrid y Barcelona, y cómo les trató el público madrileño, no me cabe duda de que la próxima vez que les veamos pisar suelo español, será en un gran recinto. De momento, ya son una de las grandes bazas del próximo FIB Heineken.

Foto cedida por Heinekenpro.com, fotógrafo: Carla Mir






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