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Ultimate Painting + Juvenilia, El Sol, Madrid (27-10-2015)

Autor: | @Forjanes_AS

Es recurrente la tendencia natural a empapelar con el adjetivo ‘supergrupo’ cuando dos (o más) miembros de bandas relativamente conocidas se juntan para, las más de las veces, sacar un disco con las mínimas expectativas y poder echarse un buen rato mientras sus grupos matrices andan hibernando. Ahí podríamos encuadrar a Ultimate Painting. Lo conforman James Hoare (Veronica Falls) y Jack Cooper (Mazes), cuyo caso parece más la convergencia de dos colegas que se han conocido en el mundillo indie británico y han visto que congenian. El propio Cooper reconocía esta semana en Europa Press que le sonaba “extraño” que se les pueda llegar a tildar “de supergrupo”.

Sea como fuere, la unión creativa que confluye en Ultimate Painting ha adquirido el empaque de dos discos consecutivos (y bien bonitos) desde 2014. Con ellos bajo el brazo se han embarcado en su primera gira española y hasta Madrid trajeron sus melodías sesenteras, prístinas y desencuadernadas, todo con mucho aroma analógico y de DIY en salón desordenado. Guitarras deudoras de la Velvet, justo el día, por cierto, en que se cumplía el segundo aniversario del fallecimiento de Lou Reed.

Tras un preludio teloneados por Juvenilia, un combo de veteranos del indie nacional (Image Makers, Juanita y Los Feos, Disciplina Atlántico…) también gustosos de lo que se cocía en los sesenta (The Byrds) y los ochenta, especialmente en suelo kiwi (The Chills), Hoare y Cooper aparecieron en el escenario de la sala El Sol casi como tocan, intentando llamar la atención lo menos posible. Fueron combinando piezas selectas de su debut homónimo (‘Riverside’, por ejemplo) con otras del reciente Green Lanes (‘Kodiak’ y la exquisita ‘Break a Chain’), mientras exhibieron su pop con regustillo nerd de camisa abotonada hasta el pescuezo, pantalón exhibiendo un palmo de calcetín y parada técnica en el show para pedir un vino tinto (realmente sucedió). La cosa queda tan en casa que el batería es también el de Mazes, Neil Robinson. Relajados, sólo salieron de su ensimismamiento cuando Cooper le pidió al resto alterar el setlist y tocar ‘Jane‘. Y cuando alargaron su última canción, ‘Ultimate Painting’ (la que abre su debut), con un desenfreno in crescendo en el que a Robinson se le cayeron hasta las gafas. Con ello redondearon la actuación hasta alcanzar los 50 minutos. “No habéis pagado para más”, bromearon con humor británico. No son un supergrupo y tampoco necesitan serlo.

Fotos: Lolasartphoto (SON Estrella Galicia)

 

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