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Twelve Dolls + Los Últimos Bañistas, Matisse, Valencia (9-10-2011)

Autor:  | Google+ | @blutaski

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Después de un verano ajetreado con participación en festivales como Arenal Sound o FIB, Twelve Dolls volvían a tocar de nuevo en su ciudad, una plaza que tienen sobradamente ganada. Para esta ocasión se hicieron acompañar por los cartageneros Los Últimos Bañistas. Una sesión doble que bien podría servir para medir el estado de salud de la cantera del indie patrio con  grupos que, cada uno en su estilo y con discos ya en la calle, trabajan esperando el empujón que los sitúe en la primera línea.


Como es costumbre en este tipo de eventos, comenzó la banda foránea que ejercía el papel  de invitada. Y desde el inicio, al escucharles inevitablemente encontramos referencias que nos hacían recordar a otros grupos. En la música popular la pólvora ya está inventada y no ser rompedor e innovador debería dejar de considerarse pecado, valorando el encontrar una personalidad propia, como parece que están intentando Los Últimos Bañistas. Si acudimos a los sonidos que ya conocemos: se aprecia que sus canciones más pop tienen el mismo aire fresco pero retro, incluidas algunas melodías vocales, de los primeros Lori Meyers, y las más intimistas pueden recordar a Vetusta Morla o incluso con una versión ligera de Standstill. Pero estas referencias no son más que pequeñas pinceladas para ubicar el sonido de sus canciones, limitarse a ellas sería injusto. LUB suenan a grupo trabajado que siente realmente lo que hace, tienen margen de mejora y esperamos que sigan creciendo hasta forjar esa personalidad que ya se intuye en sus composiciones. Durante el concierto tocaron prácticamente la totalidad del disco homónimo con el que han hecho debut: Nuevos Tiempos, Febrero, El Gran Apagón, Nadia, La Fuerza, Tan Lejos Hasta Volver, Esto es Evolución, El Centro, ¿Cuál es? ¿Lo  ves? Un álbum repleto de melancolía que mejora en los temas predominantemente pop y quizá se pierde en la densidad de algunos medios tiempos.

Twelve Dolls eran los anfitriones además de la banda que figuraba con letras más grandes en el cartel, y la simpatía que despiertan en su ciudad pudo apreciarse cuando, nada más acabar el concierto anterior, el público se abalanzó sobre el escenario hasta casi invadirlo.

Una vez que Graso (Coffy Entertainment, 2010) ha rodado por multitud de salas, Twelve Dolls  han sabido conjugar a la perfección sus dos álbumes para confeccionar un setlist coherente y atractivo. Una característica de sus directos es lo poco previsible que resulta la elección de los temas que lo componen. Esta vez decidieron abrir con Mockba, una canción instrumental de su segundo trabajo con pegadizas cadencias hipnóticas, que consiguió llevar al público a un estado de excitación mantenido hasta el final de la noche. Después, dos temas de su último disco: Marcha Atrás y Desespiral, para continuar con The Brainwashed, una de las potentes canciones de How to Hide Anything (Arindelle Records, 2008). Tras ella, con Verde Eléctrico -primer single de Graso-, invitaron a algunos asistentes de las primeras filas a subir y bailar en el escenario, y una vez terminado el momento festivo nos presentaron un tema nuevo, que a falta de nombre definitivo llamaron Supertramp. Lamentablemente aparecieron los problemas de sonido y la canción no pudo lucir lo que debería, pero este medio tiempo ya dejó entrever que siguen la senda marcada por su último trabajo. Siguieron el show intercalando sus dos trabajos, y gracias a la confianza que han conseguido, no resultó extraño el cambio de idioma -En el Final, Viene a quedarse, Monday- dejando para el final del repertorio Mito y Cristal, dos canciones de energía desbordante con las que abandonaron el escenario en el punto álgido.

El primer bis es una oportunidad única para atraer la atención del público. Para volver a las tablas eligieron Moreras Muertas, una composición que no acostumbran a interpretar en directo y es una de las más delicadas y nostálgicas, en la que ponen de manifiesto la versatilidad y variedad de matices que Twelve Dolls pueden alcanzar. El concierto terminó con Pánico, satisfaciendo las continuas peticiones del público, y con ello lograron el colofón perfecto para una actuación redonda que demuestra una vez más que están a un sólo paso de conseguir el gran reconocimiento que merecen. Twelve Dolls ya tienen las canciones, el directo y el rodaje necesario para obtenerlo.

 

Fotos: Laura de Marco

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