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Tulsa + Mañana, Fun Club, Sevilla (12-11-2010)

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Si Cristóbal Colom y Miren Iza han aprendido algo de aquellos tiempos en que juntos habían peleado en el cañaveral, es que no hay por qué luchar. En estos momentos tan duros para la música, la mejor de las opciones es presentar un frente común. Así que el cartel compuesto por Tulsa, presentando su segundo disco "Espera la pálida"(Subterfuge, 2010) y Mañana, como acompañantes de lujo en esta mítica sala sureña que es el Fun Club, tuvo su merecida recompensa con un lleno casi absoluto, en la noche que competían por conquistar la plaza sevillana con Marina Gallardo.


A las diez en punto, cuando todavía la sala estaba descentrada y más preocupada por conseguir llegar a la barra que de otra cosa, un tipo con gorra sube al escenario. Agarra una guitarra acústica, se quita la gorra, cierra los ojos y arranca el silencio del bullicio reinante, cuando descubrimos a Cristóbal interpretando en solitario la preciosa "Tu cara en una nube". Estremecedor comienzo. Valiente, llamando nuestra atención con sus mejores armas. En esta ocasión el enemigo es el tiempo, por lo que no ha lugar para concesiones y ya con banda, arrancan los acordes de su tema más conocido, "Esperando a Godot". Repaso al brillante debut "A ver quién llega antes al fin"(Sello Salvaje, 2010), con la inclusión de dos temás nuevos ("Cataratas" y "Atardeceres") que dejan ver el estupendo estado de forma de Cristóbal, en la composición de material para su próximo trabajo. En especial destaca "Cataratas", que con su caótico interludio hace presagiar que algo muy bueno se aproxima. Los teclados de Fran Rosado son uno de los puntos fuertes de la banda, así que cuando hace sonar la melodía de "El momento en que perdí", entendemos perfectamente eso de que la profundidad no se puede medir. Todavía retumba la frase "...esta noche te quiero a morir...", cuando suenan los acordes de "Río abajo", que como era predecible, Cristóbal canta junto a Miren Iza.

Arrancan Tulsa con una desgarradora interpretación de "Barro", que nos hace vislumbrar lo frágil que es el amor y el sufrimiento de los que participan de él. Tanto, que los enamorados tocan el cielo y el infierno a la par, como queda claro con "Contigo tocaré el cielo", primer vistazo por el retrovisor a "Solo me has rozado"(Subterfuge, 2007). En "Matxixaco" la banda suena compacta, como una máquina con engranajes perfectamente encajados y en la que Alfredo Niharra nos regala momentos deliciosos con su Gibson, que nos hacen entender como un guitarrista de la calidad excepcional de Charli Bautista, puede quedar relegado a los teclados. Y es que Tulsa es una banda de grandes músicos, que con su virtuosismo marcan la senda del desgarro emocional de Miren. La de Fuenterrabía decide hacer una versión desnuda de "A mis brazos", carente de cualquier disfraz sonoro que pueda despistarnos del desesperado sentido de la canción...pero no contaba con la actuación de un ebrio espontáneo, que rompió el encanto del momento con sus estúpidos comentarios. "Araña", "Seguramente me lo merezco" y "Carretera" marcan el final de la actuación, que se queda algo huérfana sin la interpretación de "Oviedo", pero que en cambio vive un momento mágico en su particular homenaje al desaparecido Alex Chilton con la versión practicamente a capela, de "Thirteen" de Big Star.

Noche fría y seca, que nos trajo a lomos de la salvaje ventisca sureña, historias de desengaño amoroso. Sin subterfugios, en furiosa complicidad con la sala sevillana. Lástima que uno de los presentes no entendiera esa complicidad y reclamara protagonismo de una forma ridícula. Parafraseando al gran Sergio Leone y esperando que lea ésto, le gritamos "¡Callaté, maldito!".



Fotos: Gloria Santos

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