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Travis, Razzmatazz 1, Barcelona, (12-02-2009)

Travis recalaban el pasado jueves 12 de febrero en la Sala Razzmatazz de Barcelona para brindar un concierto vibrante a todos los seguidores del grupo escocés. No sabría decir exactamente cuanta gente presenció el concierto, pero os aseguro que la suficiente para sentirme pegado hombro a hombro y notar las emociones a flor de piel de más de uno (incluso las mías).


Más o menos hacia las 21 h. aparecieron sobre el escenario The Alexandria Quartet, prometedor grupo noruego de rock indie cuyo ritmo desenfrenado convenció al respetable. Detrás de unas gafas de lo más mod, Martin Skålnes cautivó a un público ansioso por lo que venía después, con singles de su nuevo álbum "Pantyhoes, illegal drugs and cigarettes". Realmente, muy buena puesta en escena dejando un listón muy alto y dando paso a Travis con un "See you and thanks for tonight".


Así, en un abrir y cerrar de ojos y una calurosa bienvenida, aparecieron en escena el cuarteto escocés formado por Fran Healy, Andy Dunlop, Neil Primrose y Douggie Payne junto con un familiar Claes Bjorklund acompañándoles en todo momento.  A mi lado sonaban palmas de fans de la ciudad condal, alrededores, de las afueras e incluso, de "un poco más allá" con característico acento inglés; por no mencionar algún que otro chillido de algún fan incondicional cuyas cuerdas vocales también temblaron de emoción al verlos.


Con todo ésto, aprovecharon para infiltrar dos de sus nuevos temas, "Chinesse Blues" y "J.Smith" que recibimos de buen agrado pero sin punto de comparación con lo que nos esperaba más tarde: un espléndido "Re-offender" salió de las voces e instrumentos escoceses para mostrarse delante de un público más que entregado. Sí, sonó con más fuerza que nunca y, dando paso a un ya conocido "Pipe dreams", "As you are" finalizó la primera parte rememorando singles anteriores. Otra vez, volvieron a coger el hilo de "Ode to J.Smith" mostrándonos canciones destacables como "Something Anything" y "Long way down" que irrumpieron con gran fervor en la sala 1 de Razzmatazz. Aún no sé qué ingrediente mágico pusieron, pero realmente el nuevo disco cobró más vida que nunca, incluso siendo discutida su valoración a mi pesar. Todavía no habíamos desistido que aparecieron delante de nuestros ojos: con unas palabras de lo más acertadas, Fran presentó "Closer", una de las grandes damas de la noche, junto con una batería de lo más espectacular en "Side" y "Driftwood". Y entre botes y más botes, el cantante se transformó en Moisés, bajó y atravesó la sala mientras un mar de gente le abría paso.  Momento cercano envuelto de locura, gritos, flashes y más flashes que culminó acto seguido con la tan esperada "Sing". Parecía que más de la mitad de los presentes coreara al unísono el estribillo (incluso me extrañó que se oyera la voz del escocés). De golpe, bajón con la nueva "Last train" que se recuperó con "Song to self" y "Before you were Young", donde las caras del público se volvieron a iluminar y restallaron con uno de sus destacables hits, "Turn". Desaparecieron y, después de varios proclamos volvieron con ganas de dejarnos más estupefactos de lo que ya estábamos. Interpretarían un bis en el que Fran y el guitarrista Douggie, con pose "chulita" durante toda la noche, se intercambiaron los papeles haciéndonos sonreír y disfrutar. Fue con "Ring out the bell" . Y después de "Selfish Jeane", apareció tímidamente "My Eyes" desenmascarando el lado íntimo del grupo escocés que remató con un alegre "Flowers in the Window". Era tal el espectáculo que sólo faltó que Fran nos invitara a botar al unísono con un "Why does it always rain on me?" para colmar la gota del vaso. Y así fue. Con un festival de lo más agradable, botamos todos sin parar en ningún momento pues las ganas de derrumbar el mundo bajo nuestros pies era inexplicable al igual que lo que nos hicieron sentir los de Glasgow aquella noche. 

 

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