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The xx + John Talabot, Sala La Riviera, Madrid (13-11-12)

Autor:  | Google+ | @curtillo

thexx portada

The xx están cosechando un tremendo éxito: “Coexist” ha estado en los primeros puestos de las listas de medio mundo, y agotan entradas allá por donde van. Nuestro país no es la excepción y, con dos fechas seguidas en La Riviera, demuestran que también han calado entre los españolitos de a pie.


Le tocaba abrir la noche al catalán John Talabot, acompañado del madrileño Pional, que a lo tonto se ha convertido en uno de los músicos electrónicos con más prestigio en todo el mundo. No es para menos, ya que su fIN es un soplo de aire fresco en este tipo de música. Lo que no podemos es decir lo mismo es de su directo. Para los que no estamos muy puestos en estos temas, lo del “live electrónico” se nos escapa de las manos. Por mucho que estén soltando las pistas en directo y pongan un plato encima del sintetizador, no llegamos a ver lo que realmente están haciendo y el merito que tiene. Todo por una mera cuestión de ignorancia respecto a este tipo de directos. Por eso mismo, nos tenemos que quedar con las sensaciones que nos produce su música y, en esta situación de teloneros de The xx, no son muchas. Tan solo el último tema me incitó al baile, y fue por la evidente influencia de Black Box en él. No me equivocaba, ya que investigando un poco comprobé que alguna vez ha hecho el Ride On Time en directo. Lo dicho, en un festival a las dos de la mañana sería un sí; un martes a las nueve de la noche después de trabajar, no.

Para cuando The xx salieron al escenario, en La Riviera ya no cabía ni un alma. Con una puesta en escena sombría y más que estudiada, los londinenses salieron a triunfar en su primera fecha de la gira europea, y la verdad es que no les costó casi nada. Son estrellas, por mucho que les pese, y su comunión con el público funciona. Prueba de ello es el karaoke en el que se convirtió Angels, el primer tema del concierto. Aquí ya pudimos comprobar que La Riviera nos iba a volver a jugar una mala pasada y que el sonido iba a bajar muchos puntos a este concierto. Las guitarras no llegaron a sonar lo claras que tienen que sonar, en parte por culpa de unos graves que se comían todo –Fantasy fue algo horrible–. Y no, no es cosa del grupo, que uno ya los ha podido ver unas cuantas veces, y nunca ha sido así.

Si obviamos el sonido, la banda rozó la perfección encima del escenario. Tanto Jamie (el gran talento del grupo) con sus cacharritos, como Romy y Oliver, son más que eficientes en directo y su química funciona a la perfección: sus duelos vocales ya son historia viva de la música, y las escalas simplonas de Romy hacen rugir al público. Con ellos, lo mejor es plantarse frente al escenario y disfrutar de lo mucho que tienen que ofrecer.

Como es lógico, fueron intercalando los temas de su debut con los de “Coexist”, del que se dijo que estaba influido por la música de club, algo que no se aprecia demasiado en estudio, pero sí en directo. Digamos que encima del escenario tiran mucho de bombo, y algunos de sus temas se convierten en apisonadoras que te hacen mover los pies. Uno de ellos fue Shelter, enlazado con Night Time y Swept Away para así construir una orgía bombástica que duró 15 minutos y dio pie a uno de los grandes momentos del concierto. Y es que fue eso, un concierto de momentos.

Yo soy de los que piensa que los discos de The xx tienen una línea definida desde el principio hasta el final, y cambiar el orden de los temas les resta muchos puntos. Pero claro, si hicieran eso en directo, el factor sorpresa se iría al garete.  Por eso mismo me quedo con momentos puntuales, como la efusividad con la que fueron recibidas VCR y Islands; con lo bien que encajan en su repertorio los nuevos temas como Chained o Reunion y, sobre todo, con Infinity y su subidón final, el cual alargaron hasta llevarse la mayor ovación de la noche. Por el contrario, no me quedo con lo apagadas que sonaron Crystalised e Intro; esta última abriendo un bis de lo más raro, en el que además tocaron unas descafeinadas Tides y Stars. Para mi gusto, no es la mejor elección para acabar un espectáculo de estas características, pero ellos sabrán.

En resumen, The xx nos ofrecieron un concierto notable, con algunos altibajos, y un sonido muy mejorable

Fotos: Adolfo Añino

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