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The Walkmen, Sala Arena, Madrid (08-11-2012)

Autor:  | Google+ | @curtillo

thewalkmen portada copy

Esta vez sí que consiguieron atraer a una cantidad decente de público a su concierto en Madrid. En su anterior visita a la capital hace un par de años, The Walkmen no llegaron a congregar a más de cien personas. Por no hablar de su actuación en Toledo en junio, donde no éramos ni cincuenta. Tampoco es que llenasen la Sala Arena, pero sí hicieron algo más de media entrada, y eso ya es un éxito para una banda que parece que está gafada en esta ciudad.


La cita de Madrid era la última de la segunda parte de la gira de “Heaven”, por lo que tuvimos la suerte de ver a una banda con una colección de canciones más que rodada y una compenetración sorprendente encima del escenario. Lo demostraron a las primeras de cambio con un trío de canciones infalible: comenzaron con la tranquila Line By Line, y siguieron con dos de los himnos de su último trabajo, The Love You Love y Heartbreaker. Sorprendentemente, las tres con muy buen sonido, algo que es casi un milagro en esta sala. En el cuarto tema venía la prueba de fuego, ya que los teclados de Blue As Your Blood podrían haberse comido al resto de los instrumentos; pero no fue así, y consiguieron que todo sonase bien definido. Tras este tema, tocaba otra de “Lisbon”: nada más y nada menos que Angela Surf City, donde la banda al completo demostró que puede dar mucha caña cuando les venga en gana.

Tras la intensidad de los primeros momentos del concierto, llegó la hora de recuperar canciones de “You & Me”, el que probablemente sea su disco más personal. Las elegidas fueron On The Water y la épica In The New Year, que volvió a sonar a gloria. Después de una muy calmada y semi-acústica versión de 138th y una olvidable The Witch (es de lo más flojo de “Heaven”), llegó el momento de exhibición de Hamilton Leithauser. Para los que nunca han asistido a un concierto de The Walkmen, sabed que gran parte del carisma de la banda reside en su cantante: sus gritos, la forma en que agarra el micrófono y cómo se deja la piel en cada concierto son una parte fundamental del espectáculo. All The Hands And The Cook era la canción perfecta para demostrarlo. Su desgarrador grito a mitad del tema fue de los que levantan ovaciones, y así ocurrió.

Con el público totalmente entregado, había que atacar con algo fuerte, y ahí es donde entraron Juveniles y la que siempre será su canción emblemática: The Rat. Da igual que tengan temas mejores, pero este es el que les dio a conocer y siempre suena espectacular y contundente. Pero había que seguir presentando “Heaven”, por lo que acabaron la primera parte del concierto con una preciosa Love Is Luck, We Can’t Be Beat (donde pidió silencio, y el público se lo concedió) y con la canción que da titulo al álbum.

Para el bis se dejaron la poppie Woe Is Me y un tema más tranquilo con el que cerraron el concierto, pero lo mejor fue la anécdota que nos dejó Leithauser. Al parecer, dos noches antes le habían atracado en un parque de Lisboa y, no sabemos muy bien cómo, acabó con un teléfono de uno de los atracadores. Bueno, pues a pesar de que en su twitter había puesto que lo iba a tirar al río, lo acabó regalando al público madrileño. Y así, con un gran concierto y alguien del público con un teléfono extra, nos fuimos a casa.

Fotos: Adolfo Añino



 

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