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The Radio Dept. + El Perro del Mar, Joy Eslava, Madrid (31-05-2017)

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La máquina de hacer pop

Penúltimo concierto del Sound Isidro en la sala Joy Eslava. Y un doble cartel de grupos suecos que recordaba a las sesiones temáticas de Fikasound, colectivo que tanto nos descubrió el pop y el indie escandinavo. Aquí el mérito lo tiene la organización de Sound Isidro que ofreció un cartel bien variado durante el ciclo. Y que juntó ayer dos bandas con una concepción del pop muy personal.

La noche arrancó sobre las 20:15 con Fira FEM, un pequeño aperitivo de 20 minutos a base de electrónica muy sugerente lanzada desde varias máquinas. Herencia de la indietrónica, pero con un toque soñador. Diríamos que podría ser dreamtrónica. Una propuesta muy ambiental, pero con buenas bases y buenos apuntes melódicos. Aún había poco público.

Luego fue el turno del cuarteto sueco (bajo, batería, teclados y voz) El Perro del Mar, con una propuesta muy delicada, una presencia inmaculada, con todos los miembros vestidos de blanco. Y una muy hippie Sarah Assbring, como si llevara unas sábanas blancas, y una estética introspectiva, no sé si un cruce entre Virginia Woolf y Tracey Thorn (la cantante de Evertything But The Girl). Un sonido muy íntimo, de un pop que parece una amalgama entre Belle & Sebastian y Goldfrapp. Todo muy etéreo, muy pop y muy libre. A veces con un punto salvaje y tribal, otras con una mirada un poco más gótico.

Por último fue el turno del cuarteto The Radio Dept., cabezas del cartel, venían a presentar su último disco ‘Running Out Of Love’ (Labrador, 2016) antes de tocar en el Primavera Sound. Su repertorio se ajustó al nuevo disco pero con miradas a su predecesor ‘Clinging To A Scheme’ (Labrador, 2010). De su segundo disco, ‘Pet Grief’ (Labrador, 2006) sólo recuperaron la etérea y deliciosa “The Worst Taste In Music”. Su música se mueve en un dream pop con muchos tintes electrónicos, recuerdan al sonido Madchester y al Britpop (la excelente base de bajo de “Committed To The Cause”, “Never Follow Suit” o “Heaven’s On Fire”) y el synth pop con ese punto dance de Hot Chip (“We Got Game”).

Tienen canciones con gancho, con auténticas melodías adictivas. O gozosos experimentos de pop electrónico con un posicionamiento político claro, como el del sencillo “Death To Fascism”, una canción prácticamente instrumental salvo la voz sampleada que repite en sueco “Muerte al fascismo / Libertad para el pueblo”. Cerraron con un pepinazo para la pista de baile como “Occupied” con la que dieron el colofón a su concierto. Ofrecieron un único bis, recuperando “Why Won’t You Talk About It” de su disco de debut ‘Lesser Matters’ (Labrador, 2003). Cierta frialdad escénica, solventada por una buena interpretación.

Les falta algo más de punch en directo, pero gustaron a un público que casi llenó y que vitoreó en muchos momentos consiguiendo arrancar el bis final. Pese a esos largos espacios de tiempo de la banda entre lanzamiento y lanzamiento, la máquina sueca de hacer pop está engrasada, sólo le falta más rodaje.

Foto: La Fonoteca

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