Publicidad

The Men, Siroco, Madrid (8-02-2012)

Autor: | @indienauta

themenjoseluis

La visita de The Men a Madrid y Barcelona desató la alegría de unos cuantos gatos (no sólo cuatro). Si los chicos del Primavera Sound habían reparado en ellos para sus Gold Shows, por algo sería ¿No? Con el brillante Leave Home (Sacred Bones, 2011) a sus espaldas, candidato entre los mejores del pasado año, estos cuatro chavales de Nueva York llegaron a Siroco una fría noche de Febrero, tocaron apenas una hora y se fueron. A la salida el público, sin tiempo a reaccionar y sin saber muy bien qué pensar, intentaba asimilar una inmensa sensación agridulce en su boca…


Esperando a entrar en calor, Los Hombres comenzaron con poca fuerza y cierta linealidad, entonando canciones nuevas entre las que apenas destacó Bataille: bomba posthardcore en disco, algo insulsa en directo. Lograda e inmediata resultó Open Your Heart, adelanto del próximo trabajo e indicio de un cambio de aires: ¡viva la melodía y viva el rock noventero a lo Dinosaur Jr.! El mar impreciso de piruetas guitarreras con las que conversaban Mark Perro y Nick Chiericozzi, desvió bajo y batería a un segundo plano. Las voces, que a veces se sobreoían, también dieron bastante juego. Sí, pero no.

Parece que con Leave Home, el sonido se volvió contundente. Paradójico fue comprobar cómo los temas inaccesibles eran los realmente interesantes. Y aunque los alargaran hasta el día del Juicio Final, daban pie a cambios de ritmo, experimentación y mezcla de estilos. Tanto la tormenta de distorsión que supuso If You Leave…, como una tensa y extendida versión de la kraut Night Landing, erizaron la piel a los pocos asistentes. No, pero sí.

Chocó no ver a Chris Hansell, bajista y tercer compositor de la banda, sobre el escenario. Su lugar lo ocupaba una chica rubia (¿el cuarto hombre?) que tuvo problemas con el bajo hacia la mitad de la actuación. Quizá por su ausencia, quizá por esos minutos que se escapaban con tanta prueba de instrumentos entre canción y canción, el concierto terminó con la sombra de una duda o de unas cuantas. No obstante, los muchachos tocaron bien. Y el público compartió su alegría a base de empujones, claro.

Así, a la salida los seguidores del grupo, al tanto de la transición, estuvieron satisfechos al haber esperado algo peor. Los que no los conocían se sorprendieron gratamente con este viaje momentáneo a los 90. A los fans de Leave Home, sin embargo, se les vio con cara de haba. ¿Puede que el disco supere el directo y que ellos esperasen lo contrario? No sé, puede.

Foto: Jose Luis Masmano




To Top