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Tachenko + Malcortado, Sala Malandar, Sevilla (25-11-2011)

Autor: | @talibanmusic_tm

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Hacía casi cuatro años de la última visita de Tachenko y gracias a una iniciativa de los chicos del Sello Salvaje, Sergio Vinadé y los suyos pudieron al fin regresar a Sevilla (al margen de sus otras visitas con Micah P.Hinson) y alargar su paso por el sur, para así poder estar el sábado en la granadina Sala Planta Baja.


Antes de tan esperado reencuentro, los canarios Malcortado nos presentaron su Villa María Ep y recuperaron las canciones de su split compartido con Fajardo en 2010. Con canciones de punk melódico, cortas y directas en su ejecución pero muy sucias en cuanto a sonorización, a Malcortado le tocó bailar con la más fea y abrir ante una sala casi vacía y bastante fría en lo que a recepción se refiere. Con la guitarra a un nivel altísimo, casi estridente, apenas pudimos apreciar el acento canarión del que hace gala con tanto orgullo el vocalista del trío. Aún así, en canciones como “La playa” o “Pastillas para olvidar” pudimos atisbar la contundencia  que les ha servido para fichar por el Sello Salvaje. De todas formas no me gustaría pasar por alto el feo detalle que tuvo la mayoría del público al quedarse en la calle durante la actuación de los canarios y entrar solo para el concierto de Tachenko. Para los asistentes a cualquier concierto, siempre debe ser un placer descubrir grupos nuevos con tanto que decir como Malcortado. Supongo que estos son los gajes del difícil oficio de telonero.

Salen Tachenko y las muestras de cariño y complicidad con el público son patentes. Con un poblado bigote y un peinado imposible que recuerda al de los hobbits de El Señor de los anillos, Vinadé sonríe agradecido a una sala prácticamente llena. Los zaragozanos arrancan con el himno “Compañeros del metal” ante un público completamente entregado. Tras la fuerte ovación continúan con “Tírame a un volcán”, en la que Sebas Puente tocando la guitarra muy abajo, con las piernas separadas y la mirada pícara paseando entre el público, es todo pose y chulería. Con “El respland´Or” como preámbulo y ante una ruidosa primera fila que ronda los cuarenta y supera manifiestamente lo etílicamente recomendable, los maños echan la mirada atrás a Esta Vida Pide Otra con “Hacia el huracán” y “Robar y compartir”. Alternando temas de Os Reís Porque Sois Jóvenes y Apúntame A Mí Primero, suenan “Yo no quiero sonar moderno”, “La resistencia”, ”El alud” y la celebradísima ”Escapatoria”. Girando sobre sí mismo con pequeños pasos, golpeando la guitarra mientras sobre su camisa comienzan a aparecer manchas que delatan el calor que hace sobre el escenario, Sergio marca el tempo de la actuación. Llegados a este momento, los asistentes ya somos conscientes de que los Tachenko de ahora son mucho más ruidosos y rockeros que aquellos que conocimos en 2004, oníricos, preciosistas y claramente deudores del legado de Brian Wilson. Con “El mundo se acaba”, Tachenko finalizan la revisión a Esta Vida Pide Otra, para echar la vista aún más atrás y recuperar ante el delirio de los fans, “Nataciones” y “Amable” de su entrañable debut Nieves Y Rescates. La versión de “Mediterráneo” de Joan Manuel Serrat y “El tiempo en los Urales” despiden el concierto.

Tras la petición de los asistentes con el consabido “¡Otra, otra!”, Tachenko vuelven a salir para interpretar una rabiosa versión de “Afganistán” y “Armas tomad”, tras la cual Alfonso Luna tira aparatosamente la batería sobre el escenario, antes de volver al camerino.

Habíamos perdido la fe en un segundo bis y cuando algunos de los asistentes se encontraban ya en la calle dispuestos a encenderse un cigarrillo, los maños vuelven a salir para interpretar “Vámonos” y “El coche real”.

Espectacular ambiente y muchísimo cariño el mostrado por Sevilla en el esperado regreso de Tachenko a la capital andaluza. Esperemos que no tarden tanto en volver a visitarnos.

Fotos: Kela González

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