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St. Paul And The Broken Bones, Teatro Barceló, Madrid (27-07-2016)

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St. Paul And The Broken Bones estuvieron en Madrid hace cosa de un año, precisamente en la misma sala que les volvía a acoger en esta ocasión: el Teatro Barceló. Tienen previsto publicar nuevo disco el próximo 9 de septiembre, así que era una buena ocasión para poder oír en primicia alguno de los temas que formarán parte de él.

Como ya es costumbre, primero aparece en escena el grupo (con un músico más en la sección de viento) y tras un tema instrumental aparece Paul Janeway, y empieza el espectáculo.

Lo de espectáculo se me antoja la palabra más apropiada para definirlo. Janeway es muy consciente de que al público principalmente hay que entretenerlo, y él sabe cómo. Es gesticulante, teatral, histriónico, excesivo, y lo compensa con un aspecto afable que se gana la simpatía de la audiencia de inmediato. Sería muy fácil quedarse en la figura y maneras del peculiar cantante (que además va realmente sobrado de capacidad vocal), y no hacer justicia al resto del grupo. Una banda que forma un contexto musical perfecto para que nuestro Paul se luzca: una base rítmica potente, una sección de viento apabullante, un guitarra suficientemente versátil, y unos teclados bien dosificados. El resultado hace de St. Paul And The Broken Bones uno de los mejores grupos actuales de soul clásico. Ni más ni menos.

Tocaron temas nuevos (“Waves”, “I’ll Be Your Woman”, “All I Ever Wonder”, “Back to the Future”, “Sanctify“) intercalados entre los ya conocidos del primer disco, temas en la misma onda Motown/Stax por lo que no cabe esperar muchos cambios en el sonido del nuevo disco. También hubo versiones: “I’ve Been Working” de Van Morrison, una irreconocible (al menos para mí lo fue) “Make It Rain” de Tom Waits, y una contundente “I Want You (She’s So Heavy)” de The Beatles. Los “numeritos” de Janeway corren el riesgo de convertirse en tics (lo de quitarse uno de los zapatos -esos que parecía haberle cogido prestados a Dorothy– y golpear el suelo, y los “desmayos” y falsos finales a lo James Brown ya pudimos verlo en su anterior concierto), pero el grupo sonó realmente bien y el público bailó y disfrutó como si no hubiera un mañana. Y de eso se trata, ¿no?

Dejaron para el final su casi hit “Call Me”, y se fueron como habían llegado, entre aplausos y largas ovaciones.

Ya se lo tengo dicho. Alimenten su alma señoras y señores, háganlo.

Fotos: Adolfo Añino

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