Publicidad

Sonny & The Sunsets, Moby Dick, Madrid (07-02-2014)

Autor:  | Google+ | @curtillo

Con lluvia, viento y frío; así recibió la noche madrileña a Sonny Smith. El de San Francisco venía a presentar “Atenna To The World”, y al igual que ya hizo en su última gira, reclutó a sus Sunsets patrios, apodados como Las Puestas de Sol. Son tres músicos que han pasado por bandas como Los Bananas, Junco y Diamante o Corte Moderno, y que ya le tienen pillado el punto al californiano (algo que no resulta fácil, ya que es uno de esos artistas a los que les gusta improvisar en sus conciertos). De hecho, salvo algunos pequeños fallos, todo salió como se esperaba.

Tras una extraña actuación de Chicolo K.O., el hombre orquesta vestido de fantasma que abrió el concierto, aparecieron Sonny y los suyos. Hay que decir que Smith estaba un poco cascarrabias, y nada más empezar ya se quejó de las luces. Para desgracia de los fotógrafos, las bajaron de intensidad. A lo mejor era porque el disco que venía a presentar es un trabajo triste, en el que relata algunas experiencias personales muy poco agradables (Dark Corners está dedicada a un amigo suyo al que tirotearon en una esquina). Smith mostró muy poco de ese humor que encontramos en muchas de sus grabaciones. Tan solo en Mr. Low, que casi es una canción cómica (Smith interpreta él solo el dialogo chico-chica), pudimos ver ese punto canalla que tiene. Lo que sí nos encontramos es a unos Sonny & The Sunsets tremendamente rockeros, con un Smith que se dejó las manos aporreando la guitarra y un repertorio de lo más acelerado: temas de su “Hit After Hit” como Reflections On Youth, Home and Exile o Heart Of Sadness, que sonaron vibrantes y contundentes. Eso sí, también había que presentar el último disco.

Atenna To The World” es un trabajo donde los sintetizadores tienen un gran protagonismo y, al no llevar ninguno, algunos de sus cortes se quedaron un tanto deslucidos. Los salvaron tirando de potencia, y en casos como Void, con la que abrió el concierto, o Palmreader, funcionó, pero en otros no. El caso más grave fue precisamente el de Dark Corners. La que probablemente es la mejor canción de su último trabajo sonó apagada y sin la fuerza que le dan los teclados. Fue una pena, porque el público la esperaba con ganas (fue una de las más aplaudidas de la noche).

No hace falta decir que Sonny Smith sabe lo que hace cuando se propone escribir una canción melancólica y tristona, que fueron las que nos dejaron los mejores momentos de la noche. Too Young To Burn, Path Of Orbit, y Planet Of Women, la cual cantó entre el público de la sala, recibieron las mayores ovaciones de la noche. Y es que, cuando Sonny abre su corazoncito, no hay quien le tosa. Y eso que se dejó fuera Pretend You Love Me, que es lo mejor que ha hecho nunca de este palo.

Muchos creíamos que tras esa inmensa Planet Of Women se iba a ir para volver a los bises, ya que se puso la chaqueta, pero nos aclaró que ellos no hacen la pantomima de irse y salir un par de minutos después. Prefieren tocar seguidas todas las canciones que tienen apuntadas en el setlist e irse. ¿Y qué mejor para despedirse que una buena dosis de rock? Canciones potentes como Green Blood o Teenage Thughs fueron lo último que escuchamos, y con ellas pusieron el broche perfecto a una buena noche de rock.

Fotos: Adolfo Añino

To Top