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Saint Etienne, Teatro Lara, Madrid (15-11-2012)

Autor: | @indienauta

stetiennelara

Era la primera vez que veía al trío británico de pop electrónico formado por Bob Stanley, Pete Wiggs y Sarah Cracknell, y tenía curiosidad por saber lo que podían deparar. No iba con las expectativas muy altas porque sabían que todo iría repleto de baterías pregrabadas y de sintes con muchas cosas enlatadas. Pero desde el primer momento nos cautivó la belleza rubia de Sarah Cracknell, que tiene un poder seductor pese a que hay otras vocalistas que tienen más poder escénico, coreográfico. Y su voz atrapa, porque tiene carisma, tiene brillo propio. Llevaban una corista excelente que reforzaba y aportaba matices a las canciones.


A pesar de que un teatro como el Lara no es el mejor lugar para ver una banda de pop electrónico. El público se levantó y acabó a los pies de los británicos casi a la primera de cambio. Saint Etienne conjugan a la perfección el sonido de los 90 con un pop que mira de frente a las grandes canciones del pop de los 60, y consigue elaborar piezas mágicas como “Sylvie” “Lose that girl” (arranque del concierto muy poco lograda en directo). “Like a motorway” no fascinó como ocurre en su versión de estudio, pero si dos canciones de sus inicios como “Spring”, “Only love can break your heart” o “Who do you think you are”. En la recta final entusiasmó su mirada a sus inicios tocando su primer sencillo, “Nothing can stop us”. De sus canciones más recientes funcionan en directo las más electrónicas, “A good thing”, “When I was seventeen”, “Tonight”, o “Haunted Jukebox”, ésta última con un corte más clásico. Quizás las que menos brillaron fueron “DJ”, “Popular” y “I’ve got your music” (primer bis) de su último disco ‘Words and music’ (2012). Y en el bis doble, el colofón, y no podía ser menos. Estuvo bien, hubo momentos menos convincentes, pero fue un concierto creciente con Cracknell ganándose al público con cada pequeño movimiento, donde brilló sobre todo la corista. Una banda que da la talla, pero que tampoco sobresale más allá de unas composiciones, muchas brillantes, otras más estándar.

El público que llenaba el Lara era público de postín, elegante, mucho rollo de ambiente, de buen rollo y gente de poder adquisitivo. Y sobre todo fieles a Saint Etienne. Y nos queda la duda de si cierta música acaba acoplándose a ciertos estratos sociales, anulando cualquier otro efecto, matiz o diferencia. Porque Saint Etienne, frente a The XX, canceló su concierto el día anterior 14 de noviembre, día de huelga general ¿El pop salvará a la burguesía?

Fotos: Maxime Dodinet

 

 

 

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