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Rinôçérôse, Teatro Barceló, Madrid (29-04-2017)

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MÚSICA FESTIVA PARA NUTRIR EL ALMA

Ciertas músicas parecen estar concebidas para festejar el alma, para bailar como si no hubiera mañana. Rinôçérôse saben de qué va la mandanga. Y no se andan con tonterías. El dúo formado por Jean-Philippe Freu (guitarras) y Patrice Carrié ‘Patou’ (bajo) resisten al paso del tiempo acomodando su música a su gusto y en consonancia con la evolución del rock y de la música de baile. Todo ello sin perder un ápice de su lado festivo, de su vertiente bailable.

Empezaron bajo el amparo del house, tendencia a finales de la década de 1990 con ‘Retrospective’ (Elefant Records, 1997) e ‘Installation Sonore’ (V2, 1999), pero siempre con una vertiente rock muy presente. Esa vertiente ha estado también ahí en los 2000, en ‘Music Kills Me’ (V2, 2002) y sobre todo en ‘Schizophonia’ (V2, 2005). Algo amortiguada en ‘Futurino’ (V2, 2009). Ahora vuelven a la actualidad con ‘Angels and Demons’ (Station 5, 2017) editado el pasado 24 de abril y que fue el motivo de su regreso a España. Un disco que ya se adelantó años atrás con los sencillos “Medicine”, y el pepinazo que es “Angels and Demons”, sencillos que subrayaban su vertiente rock y electrorock, respectivamente.

En Madrid desplegaron su artillería festiva desde el primer momento acompañados por un buen refuerzo a la guitarra, teclados y percusionista. Con temas instrumentales pegadizos y adictivos, y con canciones incorporando como vocalista invitado al efectivo Daniel Zak Watts, apodado como Bnaan, que salió a interpretar “Cubicle”, “Head Like Volcano” canciones que grabó con la banda, pero también cantó “Fucky Funky Music”, “Where You From?” o “The Heroic Sculpture of ‘Rinôçérose” o los singles del reciente álbum, la nueva “Fighting the Machine”.

La música de Rinôçérôse no pretende trascender, solo servir de adrenalina vital, mantener el pulso y proporcionar descarga, fiesta, a base de ritmo y riffs. Y eso lo saben hacer muy bien. En directo son una auténtica fiesta. Recorrieron buena parte de su discografía con hitos instrumentales como “Le Mobilier”, “La Guitaristic House Organisation” o “Mind City”, o de su debut interpretaron “Bloodsport”. Supieron mantener la tensión escénica hasta el último minuto, con espacial recta final. Crearon un ambiente festivo que fue a más. Incluso hubo dos bises para extenuación del público. Uno así sale entonado para continuar la noche, porque quedaba mucho sábado noche por delante.

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