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Paul Weller, Festival Jardines de Pedralbes, Barcelona (2-07-2015)

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Emotivo retorno de PAUL WELLER a Barcelona en el marco de los jardines del Palacio de Pedralbes. La visita de Weller en tan magno escenario se saldó con un éxito en lo musical (aunque se echaron a faltar más temas de The Jam) y algo más de media entrada en lo relativo a la asistencia.

Hacía casi 7 años de su última actuación en Barcelona, justo al otro lado de la Diagonal, en la carpa del efímero Espai Movistar, en octubre de 2008. Entre ambos lo pude disfrutar en el Azkena Rock Festival de 2011.

El concierto concentró a un público que abarcaba varias generaciones, y en el que sus fans se concentraron en la parte superior de los jardines por el prohibitivo precio de la platea, pero afortunadamente al no llenarse pudieron cambiarse de localidades. El Modfather no hizo concesiones. Se centró en su último trabajo “Saturns Pattern” del que interpretó hasta cinco canciones empezando por “I’m Where I Should Be” y “Long time“, contundentes y guitarreras, y en uno de sus mejores álbumes de su etapa en solitario “Stanley Road” (1995). De este sonaron cinco más: “The Changingman”, la larga y psicodélica “Porcelain Gods”, la balada “You Do Something To Do “ y “Whirpool´s End”, con la que cerró los primeros 65 minutos antes de abandonar el escenario por primera vez. A la vuelta “Broken Stones” sirvió para dar por finalizado el concierto y el segundo bis.

También hubo incursiones en otro de sus álbumes clásicos como “Heavy Soul” con “Friday Street” y “Peacock Suit”; y los singles de su primer y homónimo trabajo “Into Tomorrow” (1991); la balada “Above the Clouds” (cara B de single de 1992); un único tema de “Heliocentric” (2000): “Picking Up Sticks“; otro de ”Sonic Kicks“: “The Attic”; un single de 2014 “Brand New Toy”, y la más celebrada y coreada “Start” única concesión a su etapa como líder de The Jam.

Weller mostró una aparente excelente forma física y vocal a sus 57 años, cambiando la guitarra por los teclados en las baladas y medios tiempos. Estuvo magníficamente arropado por una banda solvente en la que destacaba como mano derecha el guitarrista Steve Cradock , que creaba los arpegios adecuados para cada tema dotando de potencia y electricidad a los más rockeros y de matices a las baladas y medios tiempos. También dejó lucir al batería en un par de cortos solos en el que demostró su maestría a las baquetas. La leyenda mod no defraud , excepto en el tema de The Jam ya comentado y en no haber rematado los bises con alguna canción de esa época, por esta razón nos dejó con un ligero regusto amargo.

 

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